Préstamos para mejoras del hogar

Si vives en un apartamento o casa alquilada y tu calentador de agua deja de funcionar -o quizás la calefacción- bastaría con llamar al arrendador para que se haga cargo de las reparaciones que sean necesarias. No obstante, cuando es tu nombre el que está en el documento de la hipoteca, no tienes a nadie a quién llamar para que realice la reparación o mantenimiento, al menos no si no cuentas con el dinero para pagar. A fin de cuentas, los contratistas no trabajan gratis. Por eso, aquí hablaremos sobre los útiles préstamos para mejoras del hogar.

Para que te hagas una idea a lo que se enfrentan los dueños de su “dulce hogar”, veamos algunas cifras. La familia promedio de los Estados Unidos gastó $7,560 en mejoras del hogar solo en un año (2018). De ese monto, $416 se destinaron al pago de reparaciones de emergencia y el resto a reemplazos y reacondicionamientos.

Aunque ese monto no te parezca la gran cosa, podría serlo y más cuando recordamos que la Reserva Federal publicó los resultados de una encuesta -también del 2018- que afirmaba que 12% de los estadounidenses no podían cubrir un gasto sorpresa de $400. ¿Conclusión? Financiar una reparación inesperada podría ser muy estresante, en especial si no se tiene efectivo en el momento.

Si este es tu caso, es posible que estés considerando pedir un préstamo para arreglar la casa y así poder pagar por el trabajo en cómodas cuotas. Si pareciera que hemos leído tu mente, ¡felicidades! En este artículo nos centraremos en descubrir qué es un préstamo para mejora de la propiedad y cuándo deberías solicitar uno.

Préstamos para mejoras del hogar

¿Qué es un préstamo para remodelar o reparar la casa?

Los préstamos para mejoras del hogar pueden referirse a 1) un préstamo personal que se utiliza para pagar por la reparación de la vivienda o a 2) otro tipo de préstamo, como un crédito sobre el valor neto de la vivienda. Si necesitas dinero para cubrir las mejoras, el acondicionamiento o las reparaciones de tu casa, aquí te dejaremos algunos que deberías considerar.

¿Qué préstamo es mejor para remodelar el hogar?

El mejor crédito para la remodelación de la vivienda dependerá de tu propia situación financiera, del monto de la reparación y, por supuesto, de tu puntaje de crédito. Explora estas opciones y compáralas entre ellas para encontrar la mejor alternativa:

Préstamos personales para mejoras del hogar

Cuando solicitas un préstamo personal será tu crédito el que determine la cantidad de dinero que podrías recibir y la tasa de interés. Cuanto mejor sea tu historial crediticio y tu puntaje, más probabilidades tendrás de que esa solicitud sea aprobada y -lo mejor- a una tasa de interés bastante competitiva. 

Lo bueno de los préstamos personales es que no suelen estar garantizados, lo que significa -en otras palabras- que no está vinculado a una garantía, como tu casa o el carro de la familia. Además, trabajan con cómodos plazos de pago. En caso que aprueben tu préstamo personal, recibirás una cantidad fija de dinero que podrás devolver en un año o quizás más.

Ahora bien, puedes solicitar un préstamo personal a través de cualquier institución financiera que sea de tu preferencia y esto es lo que los convierte en los favoritos de los propietarios de una casa. A fin de cuentas, tienes la opción de ir al banco, a una cooperativa de crédito cercana a tu domicilio o incluso acudir a las empresas de financiamiento al consumidor, a prestamistas en línea, etc.

Nota: Un préstamo personal sin garantía puede ser una opción muy atractiva para cubrir los gastos de las reparaciones del hogar, principalmente porque no tendrás que poner tu casa o cualquier otro bien que tengas en garantía. Por ende, si las cosas salen mal y te retrasas en los pagos, no correrás el riesgo de perder tu hogar, aunque tu puntaje de crédito no correrá con la misma suerte.

Otro de los factores que lo convierten en una buena opción es que, dependiendo de tu score crediticio, podrías ser capaz de obtener una muy buena tasa de interés; incluso mucho mejor que la de tu tarjeta de crédito.

Préstamos con garantía hipotecaria para mejoras del hogar

Tu propia casa puede convertirse en el vehículo que necesitas para pedir financiamiento y así reparar o incluso remodelar tu hogar. Un préstamo con garantía hipotecaria es un tipo de préstamo garantizado en el que será tu propiedad la que funja como garantía. 

Por tanto, el límite de dinero que podrías recibir estará íntimamente relacionado con el precio de tu vivienda -en caso de ser propia- o con tu equity -que es el valor actual de tu propiedad menos la deuda hipotecaria- en caso de que la hayas adquirido con una hipoteca.

Los propietarios de las viviendas generalmente se limitan a pedir no más del 85% del valor o del equity de su vivienda. Por ejemplo, si tu casa vale $350,000 y el saldo de tu hipoteca es de $250,000, tendrías $100,000 de equity. Esto significa que lo máximo que deberías pedir prestado es la cantidad de $85,000. 

Nota: Dado que el monto de un préstamo con garantía hipotecaria se desembolsa como una suma global, pedirlo podría tener más sentido si la reparación es demasiado grande o importante, como un reacondicionamiento general, una remodelación o el pago de un techo nuevo. Eso sí. Ten en cuenta que los préstamos con garantía hipotecaria pueden estar sujetos a ciertas tarifas y, en caso de no pagar, podrías perder tu casa. ¿Ventajas? Es posible que la tasa de interés sea más baja que la de los préstamos personales y que el plazo para pagar sea mucho más largo.

Líneas de crédito con garantía hipotecaria

Una línea de crédito con garantía hipotecaria -lo que se conoce como HELOC– es similar al préstamo con garantía hipotecaria. Entonces, ¿es lo mismo? No. De hecho, está estructurado de una manera ligeramente diferente. No obstante, podríamos decir que al igual que con un préstamo con garantía hipotecaria, con esta opción tu vivienda también será puesta en garantía. 

Ahora bien, la principal diferencia sería la siguiente: en vez de recibir una suma global de efectivo, el banco te otorgará una línea de crédito. Lo bueno de las líneas de crédito es que son mucho más flexibles, ya que puedes pedir prestado solo lo que necesites durante un tiempo determinado. 

Por lo general, los propietarios que califican para este tipo de línea de crédito pueden pedir prestado el mismo 85% del valor líquido neto de su vivienda. Toma en cuenta que los HELOC pueden establecer un período de retiro, que es un plazo de tiempo previamente establecido por el prestamista. Durante este lapso, podrás pedir dinero prestado a la línea de crédito. Cuando finalice el período de retiro, es posible que puedas renovar la línea de crédito si lo deseas.

Nota: Podría decirse que los HELOC son similares a las tarjetas de crédito porque te permitirán pedir prestadas distintas cantidades de dinero -hasta alcanzar el límite interpuesto por la institución- y pagar sobre la marcha. ¿Nuestra recomendación? Nunca pierdas de vista tu presupuesto. Si te sobrepasas y pides prestado más dinero de la cuenta, estarías poniendo en riesgo tu vivienda.

¿Debería pedir un préstamo para acondicionar el hogar?

La respuesta a esta pregunta es compleja y podría no ser la misma para todos los consumidores. ¿Por qué? Porque decidir si deberías pedir un préstamo para acondicionar, remodelar o reparar el hogar se reduce al análisis de varios factores:

¿Para qué necesitas el dinero?

¿Es algo que no se puede posponer? Una tubería rota o una calefacción irreparable que se deba reemplazar antes de la llegada del invierno normalmente son gastos que tienen que hacerse sí o sí. En cambio, remodelar la primera planta de la casa para convertirla en un ambiente de espacio abierto puede esperar.

¿Cuál es tu situación financiera actual?

Revisa tu presupuesto y asegúrate de que puedes cubrir los pagos mensuales de cualquier préstamo que desees solicitar sin poner tu bolsillo -ni tu casa- en riesgo. Si estás muy apretado y no se trata de una reparación de emergencia, es preferible que esperes. Piensa que, en vez de pedir un préstamo, podrías reunir el dinero extra en una cuenta de ahorros para poder pagar la reparación en el futuro.

¿Para qué tasas de interés calificas?

Un puntaje de crédito estelar podría hacerte disfrutar de las mejores y más cómodas tasas de interés del mercado. Pero si tu score es bajo, es posible que no corras con esta suerte. Una vez más, todo se reducirá a qué tan urgente es la reparación que necesitas. Reemplazar las alfombras con un piso de madera natural puede esperar, pero un techo destruido no.

¿Cuánto dinero podría pedir prestado para mejoras del hogar?

Esto dependerá de tu puntaje de crédito y también del tipo de préstamo que solicites. En los préstamos y líneas de crédito con garantía hipotecaria, lo normal es el 85% del valor líquido de la vivienda, que puede ser su valor en el mercado -en caso que ya hayas pagado al 100% por la casa- o del equity, que es el valor de la propiedad menos la deuda actual de tu hipoteca.

En el caso de los préstamos personales, el monto se calculará con base en tu puntaje de crédito y en el análisis de ciertos factores, como tu sueldo, por ejemplo.

¿Cómo puedo reparar mi casa sin dinero y sin pedir un préstamo?

Si no deseas solicitar un préstamo personal o una línea de crédito garantizada con tu vivienda, podrías tener varias opciones bajo la manga. Una de ellas sería revisar tu póliza de seguro para averiguar si todo o una parte del daño está cubierto. De no ser así, te dejamos de seguida otras alternativas:

Tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito pueden ser una opción tentadora, especialmente si ya tienes una a la mano. Si calificas para una oferta introductoria a bajas tasas de interés -o mejor, al 0% de APR– podrías pagar por la reparación y tendrías todo ese plazo de oferta para pagar el monto total solicitado. 

Eso sí. Ten en cuenta que llevar al límite tus tarjetas de crédito podría afectar tu puntaje. La cantidad de deudas en relación con tus límites de créditos -lo que se llama tasa de utilización de crédito- representa el 30% de tu puntaje FICO

De ser posible, trata siempre de mantener el saldo de tus tarjetas por debajo del 30% del límite aprobado.

Programas comunitarios

Consulta con la oficina del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de tu localidad -o visita su página web- para revisar si ofrecen subsidios para mejoras del hogar o si trabajan con algún programa comunitario relacionado con ello. El programa HOME Investment Partnerships Program, por ejemplo, podría ayudarte a cubrir los gastos si tu familia es de bajos recursos.

Refinanciamiento con retiros de efectivo

Un refinanciamiento con retiros en efectivo es fácil y rápido de solicitar. Se trata de utilizar el valor líquido de tu vivienda para refinanciar tu mismísimo préstamo hipotecario. Esto te permitiría establecer una hipoteca nueva y más alta. Podrías recibir la diferencia y emplearla en las reparaciones que necesites. 

Solo recuerda que, aunque parezca simple, es importante que hagas los cálculos de antemano, ya que uno de los peligros de decantarse por esta opción es que podrías terminar con una tasa de interés más alta que antes. También podrías tener que pagar más por costos de cierre.

En resumen, préstamos para mejoras del hogar

Ya te hemos mostrado las opciones más populares para pedir un préstamo destinado a la mejora, mantenimiento, reparación o reacondicionamiento de tu propiedad. Sin embargo, la decisión recae sobre ti. Como dijimos con anterioridad: no hay una respuesta correcta cuando hablamos de este tema, solo la más indicada según tu propia situación actual

Recuerda analizar todos los factores antes de decidirte por una opción u otra. ¿Qué factores? Pues, el valor neto de la vivienda o equity, tu puntaje de crédito, el costo de la reparación, tu presupuesto mensual y la importancia de las reparaciones que necesitas realizar. Determina si el trabajo puede esperar porque no es algo de emergencia o si se requiere que se haga de inmediato. 

Para que una situación como esta no vuelva a sorprenderte con las manos vacías, te recomendamos crear un fondo de emergencia que tenga unos 3-6 meses de ingresos familiares. Esto podría darte la facilidad de pagar por las reparaciones de tu vivienda -incluso por una remodelación- sin tener que acudir al banco. 

Comenzar a ahorrar es muy fácil. Empieza apartando un pedazo de tu cheque de pago y de cada pago extra que recibas, como bonificaciones. Abre una cuenta de ahorro de máximo rendimiento y deposita ahí el dinero para que crezca con el tiempo. 

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