Cuál es la diferencia entre tarjeta de crédito y tarjeta de débito

La diferencia entre una tarjeta de crédito y débito es muy sutíl: Ambas llevan el logotipo de alguna de las principales compañías de tarjetas, como Visa o MasterCard, y son usadas por las personas para adquirir bienes y servicios.

Sin embargo, la diferencia clave entre una tarjeta de crédito y una de débito es de dónde proviene el dinero cuando se realiza una compra. Cuando un consumidor usa una tarjeta de débito, el dinero proviene directamente de su cuenta corriente o de ahorro; y cuando él o ella usa una tarjeta de crédito, la compra se carga a una línea de crédito por la cual se le factura en una fecha posterior.

De hecho, una tarjeta de débito puede venir con una línea de crédito de sobregiro conectada a la cuenta corriente del cliente con la finalidad de cubrir cualquier exceso de gasto; mientras que una tarjeta de crédito tiene una cantidad específica de crédito asignada, y si un consumidor intenta gastar más allá de ese, la transacción será rechazada. Continúa leyendo para conocer en detalle la diferencia entre una tarjeta de crédito y una de débito.

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Una tarjeta de crédito es un instrumento financiero emitido por una institución financiera, generalmente un banco, que le permite al titular de la tarjeta pedir prestados fondos de esa institución. A cambio, los tarjetahabientes aceptan devolver el dinero, con intereses, de acuerdo con los términos de la institución. Actualmente hay cuatro categorías de tarjetas de crédito:
  • Las tarjetas de crédito estándar, que son las más comunes y básicamente extienden una línea de crédito a sus usuarios.
  • Tarjetas de recompensas, que ofrecen devolución de efectivo, puntos de viaje u otros beneficios a los clientes.
  • Las tarjetas de crédito aseguradas, que requieren un depósito inicial que el emisor retiene como garantía.
  • Tarjetas de cargo, que no tienen un límite de gasto preestablecido, pero a menudo no permiten que los saldos impagos se transfieran de un mes a otro.

Dependiendo del tipo de tarjeta de crédito, los usuarios pueden obtener dinero en efectivo, descuentos, puntos de viaje, y muchos otros beneficios que por lo general no están disponibles para los titulares de tarjetas de débito. De hecho, los usuarios de tarjetas de crédito de recompensas pueden obtener ganancias sustanciales si las pagan en su totalidad y a tiempo cada mes.

Relación con los informes de crédito

Por otro lado, el uso de una tarjeta de crédito también se refleja en el informe de crédito del consumidor, lo que le permite aumentar sus puntajes crediticios si posee un buen historial de gastos y hace pagos puntuales. 

Garantías

Estas tarjetas también pueden proporcionar garantías o seguros adicionales para los artículos comprados con ellas. Por ejemplo, si un artículo comprado con una tarjeta de crédito con un programa de cobertura adicional se vuelve defectuoso después de que la garantía del fabricante ha expirado, esta cubrirá el producto dependiento de ciertas condiciones y requisitos. En este caso, recomendamos siempre consultar con la compañía de crédito.

Pérdida o robo

Ahora bien, en el caso de pérdidas o robo, las tarjetas de crédito ofrecen una protección mayor y muchas ventajas más que las tarjetas de débito. Siempre y cuando el cliente informe la pérdida o el robo de manera oportuna, su responsabilidad máxima por las compras realizadas después de que la tarjeta desapareció es de 50 dólares. De acuerdo a la Electronic Fund Transfer Act, los clientes de tarjetas de débito tienen la misma protección contra pérdida o robo, pero solo si el cliente lo informa dentro de las 48 horas posteriores al incidente. Después de 48 horas, la responsabilidad del usuario de la tarjeta aumenta a $ 500; después de 60 días, no hay límite.

En este sentido, la Fair Credit Billing Act permite a los usuarios de tarjetas de crédito disputar compras no autorizadas o compras que se han dañado o pérdido durante el envío. Pero si el artículo fue comprado con una tarjeta de débito, no se puede disputar la compra a menos que el comerciante esté dispuesto a hacerlo. Además, las víctimas de robo de tarjetas de débito no obtienen su reembolso hasta que se haya completado una investigación.

Por otra parte, a los titulares de tarjetas de crédito no se les imponen cargos por litigio; la cantidad suele deducirse inmediatamente y sólo se restablece si el litigio se retira o se resuelve a favor del comerciante. Si bien algunos proveedores de tarjetas de crédito y débito ofrecen protección de responsabilidad cero a sus clientes, la ley es mucho más indulgente con los titulares de tarjetas de crédito.

Tarjeta de crédito como respaldo

Si necesitas alquilar un automóvil, muchas tarjetas de crédito brindan algún tipo de exención para colisiones. Incluso si deseas utilizar una tarjeta de débito, muchas agencias de alquiler de automóviles requieren que los clientes proporcionen información de una tarjeta de crédito como respaldo. En este caso, la única alternativa para un cliente que no posee o no quiera dar la información de su tarjeta de crédito es permitir que la agencia de alquiler retenga quizás unos cientos de dólares como una forma de depósito de garantía.

Ventajas de usar una tarjeta de crédito 

Las tarjetas de crédito ofrecen muchas ventajas que el efectivo y las tarjetas de débito no tienen. Aquí, las más importantes: 

  • Ayudan a crear historial de crédito. Ya sea que estés utilizando una tarjeta de crédito común o asegurada, cada una te permite construir tu crédito. En este sentido, la edad del historial crediticio, un historial positivo de pagos, así como una baja utilización de crédito son componentes clave para construir y aumentar tu puntaje crediticio.      
  • Ayudan a lidiar con casos de fraude más fácilmente. Gracias a la Fair credit Billing Act, los cargos por compras no autorizadas quedan limitadas a 50 dólares. Sin embargo, algunas compañías de tarjetas de crédito tienen políticas de responsabilidad de $ 0 en el caso de pérdida o robo, así que te recomendamos que consultes con la tuya para comprobar cuál es su política específica al respecto.
  • Recompensas y beneficios. Las tarjetas de recompensas te permiten ganar beneficios o reembolsos en efectivo por las compras que hagas. Ahora bien, muchas de estas tarjetas vienen con bonos de registro.      
  • Financiamiento gratuito a corto plazo. Básicamente, se te otorga un préstamo gratuito de un mes si pagas la factura en su totalidad. Además, puedes usar una tarjeta de crédito para pagar emergencias, incluso si no tienes dinero disponible.
  • Viajar sin preocupaciones. Las tarjetas de crédito brindan más flexibilidad al reservar un hotel o alquilar un automóvil; además, muchas tarjetas de recompensas vienen con beneficios de viaje adicionales como acceso a salas de estar, seguro de viaje, y cero recargos en transacciones en el extranjero.      
  • Beneficios adicionales. Algunas tarjetas ofrecen beneficios adicionales como protección de compra, garantias extendidas o servicios especiales para reservar entradas para eventos especiales.

Desventajas de usar una tarjeta de crédito

Si bien usar tarjetas de crédito tiene muchos beneficios, también hay algunos inconvenientes que vale la pena tener en cuenta. 

  • Es fácil acumular deuda. Si no tienes cuidado, podrías acumular una deuda considerable, ya que es fácil gastar más de lo que se tiene realmente en la cuenta bancaria.   
  • Intereses. Si no pagas el saldo completo y a tiempo al final de cada ciclo de facturación, se te cobrarán intereses por las compras que realizaste.      
  • Cargos adicionales. Los más comunes incluyen cargos por pagos atrasados ​​y/o de devolución, transferencia de saldo, adelanto en efectivo y cargos por transacciones en el extranjero. Todo esto puede acumularse con el tiempo si no tienes cuidado.      
  • No es fácil sacar efectivo. Actualmente, muchos bancos cobran una tarifa de alrededor del 5% cuando se utiliza una tarjeta de crédito para sacar efectivo en un cajero automático, ya que esto se considera un adelanto en efectivo. Es mucho mejor usar una tarjeta de débito en estos casos y asegurarse de tener una cuenta corriente que no cobre tarifas internacionales.

Sigue leyendo: 7 formas de consolidar deudas de tarjeta de crédito

Tarjetas de débito

A diferencia de una tarjeta de crédito, la de débito realiza el pago deduciendo dinero directamente de la cuenta del titular. Las tarjetas de débito ofrecen la comodidad de las tarjetas de crédito y muchas de las mismas protecciones al consumidor cuando son emitidas por los principales procesadores de pagos como Visa o MasterCard. Ahora bien, hay varios tipos de tarjetas de débito, como:
  • Las tarjetas de débito estándar, que utilizan los fondos disponibles en la cuenta bancaria del usuario.
  • Tarjetas de Transferencia Electrónica de Beneficios, que son emitidas por agencias estatales y federales y permiten a los usuarios calificados usar sus beneficios para realizar compras.
  • Las tarjetas de débito prepagas, que brindan a las personas sin acceso a una cuenta bancaria una forma de realizar compras electrónicas, siendo el monto que se cargó previamente en la tarjeta su limite de compra.

Costos

Los consumidores pueden preferir usar tarjetas de débito porque generalmente hay pocas o ninguna tarifa asociada a menos que gasten más de lo que tienen en su cuenta e incurran en una tarifa por sobregiro. (Esta ventaja no se aplica a las tarjetas de débito prepagas, que con frecuencia cobran tarifas de activación y uso, entre otras). Por el contrario, las tarjetas de crédito generalmente cobran tarifas anuales, tarifas por encima del límite, tarifas por pagos atrasados, ​​y una gran cantidad de otras sanciones, además del interés mensual sobre el saldo pendiente.

Restricción de gasto

Como ya hemos explicado, una tarjeta de débito utiliza dinero que el usuario ya tiene, eliminando así el peligro de acumular deudas. Por lo tanto, mediante el uso de tarjetas de débito, las personas que tienden a gastar más de la cuenta pueden evitar la tentación del crédito. En este sentido, muchos de los beneficios para el usuario ofrecidos por las compañías de tarjetas de crédito están financiados por los intereses y otros cargos de aquellos que no pagan sus saldos cada mes.

Por otro lado, algunas tarjetas de débito, en particular las emitidas por procesadores de pagos como Visa o MasterCard, están comenzando a ofrecer más protecciones de las que disfrutan los usuarios de tarjetas de crédito.

Ventajas de usar una tarjeta de débito

¿Te gusta la idea de no tener que pasar por el cajero automático o el banco para obtener efectivo cada vez que quieras comprar algo? Además de la conveniencia, las tarjetas de débito ofrecen una variedad de beneficios, entre los que destacan:

  • Puede ayudarte a mantener tus gastos bajo control, ya que en la mayoría de los casos necesitas dinero disponible en tu cuenta bancaria para poder hacer pagos.
  • Puedes configurar alertas con el fin de monitorear la actividad de la tarjeta.      
  • No pagarás intereses por las compras que hagas.
  • Puedes usar la tarjeta de débito para retirar efectivo de cualquier cajero automático o para obtener un reembolso en efectivo en un punto de venta cuando realices una compra.

Desventajas de usar una tarjeta de débito

Si bien las tarjetas de débito tienen muchas características atractivas, hay algunas cosas que debes tener en cuenta antes de decidir utilizar una como tu principal forma de pago.

  • Te pueden cobrar tarifas. Los costos comunes asociados a tarjetas de débito de bancos o cooperativas de crédito pueden incluir tarifas por uso de cajeros automáticos fuera de la red del banco, tarifas por sobregiro o por usar un PIN durante las transacciones. Con las tarjetas prepagas, es posible que debas pagar tarifas para activarla, cargarle más dinero, verificar tu saldo, obtener dinero de un cajero automático, y más.
  • Usar una tarjeta de débito no te ayudará a construir tu historial de crédito, el cual es uno de los factores más importantes para aumentar tus calificaciones de crédito.      
  • Puedes terminar siendo responsable de los cargos fraudulentos que se hagan con tu tarjeta de débito. De acuerdo a la Electronic Funds Transfer Act, si te roban o pierdes tu tarjeta de débito, tu responsabilidad es limitada por cualquier transacción que se realice, siempre y cuando informes a la compañía del incidente máximo dos días después. Después de este tiempo, podrías terminar pagando algunos o todos los cargos que se hagan.      
  • Las tarjetas prepagas no son tarjetas de débito. Debido a esto, no tienen las mismas protecciones que una tarjeta de débito verdadera, aunque una regla reciente de la CFPB tiene como objetivo aumentar las protecciones de los consumidores que usan tarjetas prepagas, incluso en caso de pérdida o robo. Por ahora, si deseas acceder a algunas protecciones, asegúrate de que cualquier tarjeta prepaga que obtengas tenga una responsabilidad limitada verificando los términos y condiciones de la tarjeta y asegurándote de haber completado el proceso de identificación y verificación del consumidor.

Tarjeta de débito vs. tarjeta de crédito: Un ejemplo práctico 

Dos clientes compran cada uno un televisor en una tienda de electrónica local a un precio de $ 300. Uno usa una tarjeta de débito estándar y el otro usa una tarjeta de crédito. El cliente de la tarjeta de débito desliza su tarjeta, y su banco inmediatamente pone una retención de $ 300 en su cuenta, destinando efectivamente ese dinero para la compra del producto y prohibiendo que lo gaste en otra cosa. Durante los próximos días, la tienda envía los detalles de la transacción al banco, que transfiere electrónicamente los fondos a la tienda.

El otro cliente usa una tarjeta de crédito tradicional. Cuando la desliza, la compañía de la tarjeta de crédito agrega automáticamente el monto de la compra al saldo pendiente de la cuenta de su tarjeta. En este caso, tiene hasta su próxima fecha de vencimiento de facturación para reembolsar a la compañía, pagando parte o la totalidad del monto que figura en su estado de cuenta.

¿Qué pasa con la opción de elegir «crédito» al utilizar una tarjeta de débito? 

Al usar una tarjeta de débito, a menudo tienes la opción de elegir una transacción de «crédito», que requiere una firma en lugar de un PIN (número de identificación personal).

Pero es importante que tengas en cuenta que elegir esta opción de crédito no hará que la tarjeta de débito actúe como una de crédito. Es decir, no te ayudará a establecer un historial de crédito y no te brinda protecciones adicionales. En cambio, seleccionar «crédito» o «débito» solo determina cómo el comerciante procesa la tarjeta (y qué tarifas terminas pagando).

Utilizar esta opción también puede cambiar el tiempo de procesamiento: mientras que las transacciones de «crédito» pueden tardar unos días en completarse, las transacciones de «débito» afectan tu cuenta corriente inmediatamente. Por ello, si no tienes suficiente dinero en tu cuenta para cubrir la compra, seleccionar «crédito» te permite realizar la transacción.

Consideraciones especiales

Por definición, todas las tarjetas de crédito son instrumentos de deuda. Cada vez que alguien usa una tarjeta de crédito para una transacción, el titular de la tarjeta esencialmente está pidiendo prestado dinero de una compañía, por lo que está obligado a reembolsar a la compañía el monto adeudado más intereses.

A diferencia de una tarjeta de crédito, las tarjetas de débito no son instrumentos de deuda, ya que cada vez que alguien usa una tarjeta de débito para hacer un pago, está utilizando básicamente los fondos en su cuenta bancaria. Con la excepción de los costos de transacción asociados, el usuario de débito no debe dinero a ninguna parte externa.

Sin embargo, la distinción entre instrumentos con y sin deuda se vuelve borrosa si un usuario de tarjeta de débito decide implementar la protección contra sobregiros. En este caso, cada vez que una persona retira más dinero del que está disponible en su cuenta, el banco paga la cantidad pendiente. El titular de la cuenta bancaria está obligado a pagar el saldo adeudado de la cuenta y los cargos por intereses que se apliquen al uso de la protección contra sobregiros.

La protección contra sobregiros está diseñada para evitar situaciones embarazosas, como cheques sin fondos o transacciones de débito rechazadas. Sin embargo, esta protección no es barata: Las tasas de interés que cobran los bancos por utilizar la protección contra sobregiros son tan altas, si no más, que las asociadas con las tarjetas de crédito. Por lo tanto, usar una tarjeta de débito con protección contra sobregiros puede tener consecuencias similares a las deudas.

¿Cómo elegir la tarjeta más conveniente para cada situación? 

Al intentar determinar si usar una tarjeta de crédito o una tarjeta de débito, debes ser honesto contigo mismo y con tu capacidad para manejar el crédito. Si tienes problemas de gastos, es mejor que uses tu tarjeta de débito siempre que sea posible, y así evitarás caer en deudas.

Elegir la tarjeta más conveniente también depende de la compra. Algunas agencias de alquiler de autos y hoteles hacen que el uso de una tarjeta de débito sea imposible, o al menos inconveniente. Por ejemplo, pueden requerir facturas de servicios públicos, referencias personales, recibos de pago u otra prueba de capacidad de pago antes de que acepten tu reserva. Entonces, conviene más utilizar una tarjeta de crédito en este caso.

Por otro lado, el uso de una tarjeta de crédito también podría ser la mejor opción si deseas aprovechar los beneficios de los programas de recompensas. Sin embargo, este sistema solo funciona a tu favor si pagas el saldo completo cada mes.

Si lo que estás tratando de hacer es aumentar tu puntaje de crédito, elige usar tu tarjeta de crédito ocasionalmente. Hacer cargos y pagar tu factura a tiempo creará un registro de comportamiento responsable y solvente, que se informa a las agencias de crédito y se refleja en tu informe crediticio.

Cómo difiere la protección contra el fraude: Tarjetas de crédito vs. Tarjetas de débito

No existe una forma completamente eficaz y segura para prevenir el fraude con tarjetas, pero puedes tomar algunas medidas para limitar tu responsabilidad por compras fraudulentas, lo que incluye utilizar la tarjeta correcta. Ahora bien, las posibles protecciones difieren si tienes una tarjeta de crédito o débito, y la Federal Trade Commission ha descrito las pérdidas potenciales que puedes esperar como consecuencia de un fraude con tarjetas, los cuales explicamos a continuación.

  • Tarjetas de crédito. Si eres víctima de fraude con tarjetas de crédito, tu responsabilidad máxima es de $ 50, según la ley. La mayoría de los emisores de tarjetas, como Citi, ofrecen una responsabilidad por fraude de $ 0. En consecuencia, si un estafador hace un gasto de $ 1.000 con tu tarjeta Citi® Double Cash Card, la compañía no te responsabilizará por nada de eso. Además, los titulares de tarjetas Double Cash pueden beneficiarse de la protección contra el fraude las 24 horas y la asistencia de robo de identidad para ayudar a identificar y resolver problemas.
  • Tarjetas de débito. Si alguien roba la información de tu tarjeta de débito, podrías terminar siendo completamente responsable de todas las compras fraudulentas si no denuncias el incidente máximo 48 horas después de que sucedió. Algunos bancos verifican las tarjetas de débito para detectar actividades sospechosas, pero en general, la protección contra fraudes con tarjeta de débito no coincide con las garantías de responsabilidad de $ 0 que ofrecen la mayoría de los emisores de tarjetas de crédito.

Tarjetas de débito y tarjetas de crédito: ¿Cuál es mejor para mí?

El tipo de tarjeta que sea mejor para ti depende de tus hábitos de gasto y de cómo planeas usarla.

Si crees que estarás tentado a gastar de más con una tarjeta de crédito, entonces una tarjeta de débito es probablemente una mejor opción. Pero si estás acostumbrado a ajustarte a un presupuesto, puedes pagar tu saldo a tiempo y en su totalidad cada mes, y deseas obtener recompensas y acumular crédito, entonces una tarjeta de crédito podría ser una buena opción.

O tal vez te sientes más cómodo usando una tarjeta de débito para compras diarias, pero deseas tener una tarjeta de crédito para emergencias.

En última instancia, la tarjeta que usas en una situación dada debe ser del tipo con el que te sientas más cómodo. Esto será así en función del dinero que tienes disponible y de cómo prefieres administrar tus finanzas. Pero independientemente del tipo de tarjeta que elijas, lo importante es que comprendas la diferencia entre tarjeta de crédito y débito, cuál es tu responsabilidad de pago y qué tarifas pueden estar asociadas con ellas.

En conclusión

Las tarjetas de crédito ofrecen la mayor cantidad de beneficios y protección contra fraude, convirtiéndolas en la mejor opción de pago en general. Sin embargo, el crédito no es para todos. Si tienes un historial de gastos excesivos, puede ser mejor quedarse con una tarjeta de débito hasta que puedas administrar el crédito de manera responsable. Es recomendable que uses una tarjeta de débito sin opciones de sobregiro, ya que así aprenderás a gastar dentro de tus límites.

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