Consecuencias de declararse en bancarrota en Estados Unidos

En los Estados Unidos, la bancarrota es un proceso legal, supervisado por los tribunales federales correspondientes, cuyo propósito es ayudar a los individuos y a las empresas a eliminar toda o parte de sus deudas con el objetivo de aliviar su situación financiera para que paguen una parte de lo que deben.

En este orden de ideas, es importante comprender que declararse en bancarrota tiene un efecto grave en tu historial de crédito y que puede durar muchos años. Por ejemplo, el proceso de bancarrota permanece en el reporte de crédito de 7 a 10 años, lo que sin duda alguna dificulta la obtención de tarjetas de crédito o préstamos.

Conceptos básicos sobre la bancarrota en Estados Unidos

La bancarrota es un proceso complejo, y la persona promedio probablemente no está preparada para pasar por ello sola. En consecuencia, trabajar con un abogado especializado en quiebras puede ayudar a garantizar que tu bancarrota se desarrolle con la mayor fluidez posible y que cumpla con todas las normas y reglamentos aplicables que rigen los procedimientos de quiebra.

En este orden de ideas, tendrás que cumplir algunos requisitos antes de que puedas declararte en bancarrota. Por ejemplo, deberás demostrar que no puedes pagar tus deudas y también completar una asesoría de crédito con un consejero aprobado por el gobierno. El asesor te ayudará a evaluar tus finanzas, a discutir posibles alternativas a la quiebra, y a crear un plan de presupuesto personal.

Si decides seguir adelante con el procedimiento de quiebra, tendrás que decidir qué tipo de bancarrota presentarás: Capítulo 7 o Capítulo 13. Ambos pueden ayudarte a eliminar las deudas no garantizadas (como las de tarjetas de crédito), detener una ejecución hipotecaria o una reposesión, y detener los embargos de salarios, los cortes de servicios públicos y las acciones de cobro de deudas. Sin embargo, los dos tipos de quiebra alivian la deuda de diferentes maneras.

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Bancarrota del Capítulo 7

La bancarrota del capítulo 7, también conocida como «bancarrota directa», es lo que la mayoría de la gente probablemente piensa cuando considera la posibilidad de declararse en bancarrota.

En este tipo de quiebra, se te exigirá que permitas que un fideicomisario de un tribunal federal supervise la venta de cualquier activo que no esté exento (los automóviles, las herramientas relacionadas con el trabajo y el mobiliario básico del hogar pueden estar exentos). El dinero de la venta se destina a pagar a tus acreedores, y el saldo de lo que debes es eliminado una vez que la bancarrota es descargada. No obstante, la bancarrota bajo el Capítulo 7 no puede sacarte de ciertos tipos de deudas, como la pensión alimenticia y la manutención de los hijos ordenada por una corte, los impuestos, y los préstamos estudiantiles.

Las consecuencias de una bancarrota bajo el Capítulo 7 son significativas: es probable que pierdas bienes, y la información negativa de la bancarrota permanecerá en tu informe de crédito durante diez años después de la fecha de presentación. Y si vuelves a endeudarte, no podrás volver a presentar una solicitud de quiebra en virtud de este capítulo durante ocho años.

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Bancarrota del Capítulo 13

El capítulo 13 funciona de manera ligeramente diferente, en el sentido de que te permite conservar tu propiedad a cambio de pagar parcial o totalmente tu deuda, para lo cual el tribunal de quiebras y tu abogado negociarán un plan de pago de tres a cinco años. Dependiendo de lo que se negocie, puedes acordar pagar toda o parte de tu deuda durante ese período de tiempo. Y cuando hayas completado el plan de pago acordado, tu deuda será cancelada, incluso si sólo pagaste una parte de la cantidad que debías originalmente.

Mientras que cualquier tipo de bancarrota afecta negativamente tu crédito, el Capítulo 13 puede ser una opción más favorable. ¿Cómo así? Pues bien, debido a que en este caso pagas parte (o toda) tu deuda, es posible que puedas retener algunos activos. Además, una bancarrota del Capítulo 13 desaparecerá de tu reporte de crédito después de siete años, y podrías volver a presentar una solicitud bajo este capítulo en tan sólo dos años.

Conceptos de bancarrota en Estados Unidos que debes saber

A lo largo de un proceso de bancarrota en Estados Unidos, es probable que te encuentres con algunos términos especializados que no conozcas. Por ello, aquí hemos recopilado algunos de los más comunes e importantes.

  • Fideicomisario de la quiebra. Esta es la persona o corporación, designada por el tribunal de quiebras, para actuar en nombre de los acreedores. Él o ella revisa la petición del deudor, liquida la propiedad en virtud del capítulo 7, y distribuye el producto a los acreedores. En las presentaciones del Capítulo 13, el síndico también supervisa el plan de pago del deudor, recibe los pagos del deudor, y distribuye el dinero a los acreedores.
  • Asesoramiento de crédito. Antes de declararte en bancarrota, deberás reunirte individualmente o en grupo con una agencia de asesoría de crédito y presupuesto sin fines de lucro. Y una vez que hayas iniciado el proceso de quiebra, también te pedirán que completes un curso de administración de finanzas personales antes de que la quiebra pueda ser aprobada. Sin embargo, bajo ciertas circunstancias ambos requisitos podrían ser eliminados.
  • Bancarrota descargada. Cuando el procedimiento de quiebra se completa, la quiebra se considera «descargada». Bajo el Capítulo 7, esto ocurre después de que tus bienes han sido vendidos y los acreedores han recibido sus pagos. Bajo el Capítulo 13, esto ocurre cuando has completado tu plan de pago.

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  • Propiedad exenta. Aunque ambos tipos de quiebra pueden requerir que vendas tus bienes para ayudar a pagar a los acreedores, algunos tipos de bienes pueden estar exentos de la venta. En este sentido, la ley estatal determina qué bienes puede conservar la persona en quiebra, pero generalmente se pueden eximir artículos como herramientas de trabajo, un vehículo personal o el capital de una residencia principal.
  • Gravamen. Una acción legal que permite a un acreedor tomar, retener y vender los bienes inmuebles de un deudor para garantizar o pagar una deuda.
  • Liquidación. La venta de los bienes no exentos de un deudor. La venta convierte los bienes en capital líquido (dinero en efectivo) que luego es transferido a los acreedores.
  • Prueba de medios. El Código de Bancarrota requiere que las personas que quieren presentar el Capítulo 7 demuestren que no tienen los medios para pagar sus deudas. El requisito tiene como objetivo reducir el abuso del código de bancarrota. La prueba tiene en cuenta información como ingresos, activos, gastos y deudas no garantizadas. Si un deudor no pasa la prueba de medios, su bancarrota bajo el Capítulo 7 puede ser desestimada o convertida en un procedimiento bajo el Capítulo 13.
  • Cuenta reafirmada. En virtud del capítulo 7 de la quiebra, puedes aceptar continuar pagando una deuda que podría ser cancelada en el proceso. La reafirmación de la cuenta, y tu compromiso de pagar la deuda, generalmente se hace para permitir que un deudor conserve un bien, como un automóvil, que de otro modo sería incautado como parte del procedimiento de quiebra.
  • Deuda asegurada. Deuda respaldada por propiedad recuperable. Por ejemplo, tu hipoteca está respaldada por tu casa, y para un préstamo de auto, el vehículo en sí es la garantía. Los acreedores de la deuda garantizada tienen el derecho de embargar la garantía si no cumples con el préstamo.
  • Deuda no asegurada. Una deuda para la cual el acreedor no tiene ninguna garantía tangible, como las tarjetas de crédito.

Deuda que no puede ser perdonada en una bancarrota

Aunque la bancarrota  en Estados Unidos puede eliminar muchas deudas, no puede hacer borrón y cuenta nueva si tienes ciertos tipos de deudas imperdonables. Los tipos de deuda que la bancarrota no puede eliminar incluyen:

  • Préstamos estudiantiles.
  • Pensión alimenticia ordenada por un tribunal.
  • Manutención de niños ordenada por un tribunal.
  • Deuda reafirmada.
  • Un gravamen fiscal federal por impuestos adeudados al gobierno de los Estados Unidos.
  • Multas o penalidades del gobierno.
  • Multas y penalidades de la corte.

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¿Y cuáles son las consecuencias de declararse en bancarrota en Estados Unidos?

Como en cualquier proceso legal, la bancarrota es un tema complejo con consecuencias tanto positivas como negativas. Cualquiera que considere la posibilidad de declararse en quiebra debe considerar todos los posibles resultados antes de dar este paso. 

Como hemos mencionado anteriormente, ya sea que estés considerando una bancarrota directa del Capítulo 7 o un caso de plan de pago del Capítulo 13, consultar con un abogado especializado es primordial para asegurar que el proceso se desarrolle sin problemas y de manera ventajosa. 

Antes de programar una cita con un abogado, te recomendamos que leas esta lista de las consecuencias más comunes de declararse en bancarrota. 

Descarga personal

Como nota positiva, la declaración de bancarrota suele resultar en una descarga. La descarga es cuando un tribunal de quiebras dicta una orden permanente que impide para siempre que los acreedores cobren las deudas que has contraído anteriormente. 

La deuda de tarjeta de crédito es una forma común de deuda que puede ser descargada por un tribunal de quiebras. En este caso, los tribunales suelen decidir que las compañías de tarjetas de crédito pueden permitirse el lujo de asumir el impacto financiero de perdonar la deuda, ya que argumentan que la deuda de un individuo no afectará en nada el funcionamiento ni las finanzas de estas empresas. Después de todo, el deudor será mucho más productivo si no se está ahogando en deudas.

Hay excepciones, como hemos mencionado anteriormente, como las obligaciones fiscales recientes y las obligaciones de pensión alimenticia y de manutención de los hijos. 

Estas deudas se consideran demasiado importantes como para ser descargadas, pero aquí es donde entra una bancarrota bajo el Capítulo 13, que como hemos visto puede ayudarte a establecer planes de pago más factibles. Además, la liquidación no se extiende a los bienes inmuebles. Por lo tanto, cualquier gravamen que un acreedor de préstamos hipotecarios tenga sobre tu casa permanecerá vigente después de la quiebra. Por consiguiente, los prestamistas pueden ejecutar la hipoteca del inmueble si no cumples con el préstamo.

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Suspensión automática

Otro aspecto positivo de declararse en bancarrota es la suspensión automática. Esta característica es esencialmente un decreto judicial preliminar. Cuando el caso de quiebra entra en el tribunal, protege inmediatamente al declarante de la quiebra de los acreedores que tratan de cobrar una deuda. Por consiguiente, los acreedores no pueden llamarte por teléfono ni enviarte avisos de cobro por correo.

En la mayoría de los casos, la suspensión automática permanece en vigor hasta que el tribunal de quiebras decide qué deudas serán borradas y cuáles deben ser honradas. Este proceso se conoce como la emisión de una descarga. Sin embargo, hay otros casos en los que se levantará la suspensión automática. Una suspensión automática que protege tu propiedad, por ejemplo, puede ser levantada si el valor de la propiedad es menor que la deuda que debes. Por otro lado, los procedimientos de divorcio también pueden complicar lo que la suspensión automática protege.

Puntaje de crédito

Una declaración de bancarrota típicamente deprime el puntaje de crédito de una persona. Además, la bancarrota no borrará el historial de tus deudas pasadas, incluso si la deuda en sí es cancelada. En caso de que intentes solicitar algún tipo de crédito, los prestamistas tomarán esta información como una señal de que eres un prestatario arriesgado, por lo que te ofrecerán altas tasas de interés, si es que deciden concederte un crédito.

Si bien esta es una preocupación legítima, es posible reconstruir lentamente el crédito después de una bancarrota. La quiebra permanecerá en tu informe de crédito durante muchos años, pero el efecto neto de la quiebra en los puntajes de crédito es típicamente positivo. Esto se debe a que, mientras la quiebra le quita un peso a tu puntuación de crédito, también lo hace la deuda creciente. Si la quiebra es la única forma de evitar que la deuda crezca, puede valer la pena tomar el impacto en tu puntaje crediticio, para volver a aumentarlo después con el tiempo.

Privacidad

Una consecuencia negativa de declararse en bancarrota es que todo lo que presentas ante el tribunal, incluyendo todos tus calendarios de quiebra, que contienen tu información financiera personal, puede ser accedido por el público. Eso significa que los amigos, la familia, los empleadores y los clientes pueden conocer los detalles sobre cuánto dinero le debes a quién. Para algunos individuos, esto es un factor innegociable

Para otros, los beneficios de declararse en quiebra superan el factor de la privacidad, especialmente porque se protege cierta información sensible. Por ejemplo, sólo los últimos cuatro dígitos del número del seguro social o del número de identificación del contribuyente son públicos, y los menores implicados serán listados por sus iniciales.

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Posible pérdida de propiedad

Las personas que se declaran en bancarrota pueden perder la propiedad del fideicomisario de la bancarrota. El objetivo de la declaración de quiebra es que el tribunal intervenga y decida cuánta deuda puede pagar y cuánto debe perdonarse. Por lo tanto, si posees bienes de valor significativo, como automóviles de lujo, es posible que te veas obligado a venderlos para cancelar la deuda. Sin embargo, si puedes eximir tu propiedad con éxito, el fideicomisario no podrá venderla.

Ahora bien, aunque no logres eximir algunas propiedades, puede que no sea económicamente ventajoso para el fideicomisario vender un artículo en particular. Por ejemplo, si cuesta $1.000 subastar un auto que sólo vale $850, es probable que el fideicomisario te permita conservarlo. Como hemos mencionado anteriormente, esto puede llegar a ser un asunto muy complicado cuando una propiedad, como una casa, se ha puesto como garantía, puesto que le da al acreedor una gran ventaja si intenta embargar la propiedad.

Obteniendo una tarjeta de crédito o un préstamo después de la quiebra

Debido a la información negativa que deja el proceso de bancarrota en tu informe de crédito, es posible que una vez que la quiebra es aprobada te sea difícil obtener cualquier tipo de crédito. En este sentido, los prestamistas serán cautelosos a la hora de ofrecerte el crédito, y pueden exigirte que aceptes una tasa de interés más alta o términos menos favorables.

En consecuencia, es importante comenzar a reconstruir tu crédito tan pronto como puedas, asegurándote, en primer lugar, de pagar todas tus cuentas a tiempo. También deberás tener cuidado de no volver a caer en ningún hábito negativo que haya contribuido a tus problemas de deuda en primer lugar.

Obteniendo una hipoteca después de la bancarrota

Así como la bancarrota puede obstaculizar tu capacidad de obtener un crédito sin garantía, también puede dificultar la obtención de una hipoteca. Es posible que los prestamistas rechacen tu solicitud de hipoteca, y los que la acepten te ofrezcan una tasa de interés y cuotas mucho más altas. Así mismo, es probable que pidan un pago inicial mucho más alto o que asumas costos de cierre más altos.

En lugar de renunciar a tu casa e intentar obtener una nueva hipoteca después de la quiebra, dependiendo de tu situación puede ser una mejor opción reafirmar tu hipoteca actual durante el procedimiento de quiebra.

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Alternativas a la bancarrota en Estados Unidos

Cuando estás luchando con una deuda inmanejable, la bancarrota es sólo una opción de las muchas otras disponibles. La mayoría también afectará tu crédito, pero probablemente no tanto como una bancarrota; además, estas alternativas pueden permitirte conservar tus bienes, en lugar de tener que liquidarlos en un procedimiento de bancarrota.

Algunas alternativas a la bancarrota que debes tomar en cuenta son:

  • Ayuda de un consejero de crédito o de un plan de gestión de la deuda aprobado por el gobierno. Un consejero puede trabajar con tus acreedores para ayudar a organizar un plan viable para pagar lo que debes.
  • Pide un préstamo de consolidación de deuda. Estos tipos de préstamos pueden agregar múltiples deudas de alto interés y más costosas en un único préstamo de menor interés. Por lo tanto, te recomendamos que investigues qué opciones de préstamos de consolidación de deuda tienes para ver si la consolidación puede reducir el monto total que pagas y hacer que tu deuda sea más manejable.
  • Habla con tus acreedores para ver si están dispuestos a aceptar un plan de pago más manejable. El incumplimiento de una deuda tampoco es algo que los acreedores quieran que suceda, por lo que es posible que estén dispuestos a trabajar contigo para acordar un plan de pago más flexible.

Ahora bien, ten en cuenta tu crédito se verá afectado igualmente si no comples con las condiciones originales de las deudas que tienes. Dicho esto, la quiebra tendrá un impacto negativo más significativo en tu crédito que las alternativas que acabamos de presentarte.

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Entonces, ¿vale la pena declararse en bancarrota, a pesar de sus consecuencias?

Declararse en bancarrota en Estados Unidos te brindará protección inmediata frente a los acreedores al mismo tiempo que te da un alivio a largo plazo al eliminar la mayoría de la deuda no garantizada. 

Tomará un poco de trabajo y tiempo, y probablemente poco menos de $400 (para los honorarios de la corte y los cursos obligatorios de asesoramiento crediticio) para obtener la descarga de tus compromisos financieros, lo cual, si somos sinceros, no es mucho a cambio de eliminar varios miles de dólares en de deudas. 

Ahora bien, como hemos explicado, la bancarrota no puede eliminar algunas deudas, como manutención de niños o impuestos; por lo tanto, si la mayor parte de tu deuda está en esta categoría, puede que no valga la pena declararse en quiebra, ya que solo afectará mínimamente tu vida financiera

Por otro lado, si estás sujeto a un embargo de salario o si las compañías de tarjetas de crédito y los prestamistas solicitan constantemente pagos que simplemente no puedes realizar, declararse en quiebra es, en la mayoría de los casos, la forma más efectiva y eficiente de obtener un alivio permanente y comenzar de nuevo.

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