Cómo refinanciar mi casa después de una bancarrota

Declararse en bancarrota es una opción extrema cuando se debe tratar con una situación financiera delicada; pero, en algunos casos, es la única manera de obtener el nuevo comienzo financiero que se necesita. Una de las cosas que querrás hacer seguramente es refinanciar tu casa después de la bancarrota y aquí te explicamos cómo hacerlo bien.

En este sentido, la bancarrota puede aliviar, a corto y mediano plazo, la carga de las deudas, pero hay algunas consecuencias a largo plazo que tienes que tener en cuenta. Por ejemplo, es posible que tardes años en recuperar tu puntaje crediticio, lo que puede ser desalentador si buscas una mejor oferta para un préstamo hipotecario. 

Si bien refinanciar una casa después de una bancarrota puede llegar a ser desafiante, no es imposible. Todo lo contrario, y por ello hemos recopilado una serie de consejos que pueden ayudarte a que el proceso se te haga más fácil y llevadero. Pero empecemos por el comienzo, y detallemos algunos puntos que debes tener en cuenta antes de iniciar el proceso.

Lo que debes saber antes de refinanciar tu casa

Lo primero que tienes que hacer cuando decides refinanciar tu casa después de una bancarrota es conocer tus opciones. Puede haber algunas restricciones basadas en tu situación específica, el tipo de quiebra presentada y el tipo de préstamo que deseas. 

En consecuencia, es importante que conozcas las reglas de refinanciación para que puedas planificarte con anticipación y elegir el momento adecuado para refinanciar. Ahora bien, hay dos tipos diferentes de quiebra personal: el Capítulo 7 y el Capítulo 13, y vamos a hablar con más detalle sobre ellos a continuación.

Capítulo 7

En una quiebra bajo el Capítulo 7, los activos no exentos de un deudor se liquidan y esos ingresos se utilizan para pagar las deudas. Las personas que se declaran en el Capítulo 7 deben pasar una «prueba de medios» que demuestra que sus ingresos son lo suficientemente bajos para calificar.

El hecho de que alguien pueda conservar activos como un automóvil o su casa depende de la cantidad de capital que tenga en esos activos y de las normas de su estado. La mayoría de los estados permiten mantener algo de capital en su casa y en su auto.

Una bancarrota bajo el Capítulo 7 permanecerá en tu informe de crédito durante 10 años. Después de que la bancarrota se descarga, hay un período de espera de dos años para las hipotecas respaldadas por el gobierno (como un préstamo de la Administración Federal de Vivienda), y un período de espera de cuatro años hasta que puedas solicitar un préstamo de vivienda convencional, uno que no esté respaldado por el gobierno federal pero que cumpla con los límites de préstamo establecidos por Fannie Mae y Freddie Mac.

Capítulo 13

También conocido como “wage-earner’s plan”, una bancarrota bajo el Capítulo 13 permite a las personas con ingresos estables crear un plan que les ayude a pagar la totalidad o parte de sus deudas en un período de tres a cinco años. El Capítulo 13 puede ser una opción si no calificas para la bancarrota del Capítulo 7 porque tu ingreso es demasiado alto y/o quieres pagar tus deudas, evitar la ejecución hipotecaria de tu casa, o porque simplemente quieres conservar los bienes no exentos que serían liquidados bajo el Capítulo 7.

La quiebra bajo el Capítulo 13 tiene un período de espera de dos años para un préstamo hipotecario convencional, pero sólo un día después de la liquidación de un préstamo respaldado por el gobierno.

Recapitulando

Es posible que te resulte mucho más difícil obtener una refinanciación si tienes una bancarrota bajo el Capítulo 7, ya que este procedimiento indica a los prestamistas que tú no has podido llegar a un acuerdo para pagar tu deuda con los acreedores anteriores, lo que te convierte en un prestatario de alto riesgo. Además, como ya hemos visto, las quiebras del Capítulo 7 también permanecen en el informe de crédito durante un período de tiempo muy largo, lo que puede afectar negativamente tu puntuación de crédito.

Ahora bien, los prestamistas necesitan saber que tienes tus finanzas bajo control antes de que puedas refinanciar, sin importar el tipo de bancarrota que tengas en tu historial. Puedes mejorar tus posibilidades de una refinanciación exitosa si guardas pruebas de tus ingresos y reúnes documentación que demuestre que estás pagando tus cuentas a tiempo. 

También puedes obtener una carta de tu empleador que certifique tu excelente desempeño y tu potencial a largo plazo con la empresa. Esto le dice a los prestamistas que es poco probable que pierdas tu trabajo y que, eventualmente, te endeudes. 

Períodos de espera antes de refinanciar

Este es otro detalle que debes considerar: No puedes refinanciar hasta que el período de espera de la bancarrota termine. Ambos tipos de bancarrota tienen un plazo específico durante el cual no puedes obtener un préstamo hipotecario o refinanciar. 

  • Capítulo 7. Debes esperar al menos 2 años después de la fecha de aprobación de la gestión antes de poder refinanciar tu casa. Esto sólo se aplica a los préstamos respaldados por el gobierno, como los de la Administración Federal de Vivienda (FHA o Federal Housing Administration). Sin embargo, la mayoría de los prestamistas exigen que esperes hasta 4 años después de la fecha de alta para un préstamo convencional. Recuerda que no debes confundir tu fecha de liquidación con la fecha en que te declaraste en quiebra.
  • Capítulo 13. Si tienes un préstamo VA (Veterans Affairs) respaldado por el gobierno, puedes calificar para un refinanciamiento tan sólo un día después de la fecha de descarga de tu bancarrota bajo el Capítulo 13. Ahora bien, si tienes un préstamo convencional, el período de espera es de 2 años. Y si tienes un préstamo de la FHA, puedes refinanciar tan pronto como un año después, pero necesitas tener la verificación de que has pagado todos los pagos de la quiebra, a tiempo, durante el año anterior.

Por otro lado, si quieres refinanciar un préstamo FHA debes escribir una carta de explicación y presentarla con la solicitud. No sólo eso, también debes cumplir con los estándares individuales del prestamista con el que trabajas para calificar por un refinanciamiento.

Estas normas se aplican a cualquier persona que se haya declarado en quiebra con una sola excepción importante: Si has tenido más de una quiebra, de cualquier tipo, en los últimos 7 años, debes esperar 5 años antes de poder refinanciar tu casa.

Beneficios de refinanciar tu casa después de una bancarrota

La refinanciación después de una bancarrota puede tener varias ventajas, así que echemos un vistazo a algunas de ellas. 

  • Pagos manejables. Al refinanciar y, en consecuencia, extender el tiempo de pago, puedes reducir el monto mensual que debes pagar. Lo que, a la larga, puede ayudarte a evitar que vuelvas a endeudarte.
  • Dinero en efectivo para cubrir las deudas. La mayoría de los tipos de bancarrota (incluso el Capítulo 7) te permiten mantener algún tipo de equidad en casa. ¿Calificas para un refinanciamiento con dinero en efectivo? Si es así, puedes asumir un saldo de capital más alto y obtener la diferencia en efectivo de tu prestamista; y, luego, puedes destinar este dinero a los pagos de deudas y ayudar a mejorar tu crédito más rápidamente.
  • Tasas de interés más bajas. ¿Son las tasas de interés más bajas ahora que cuando obtuviste tu préstamo? Esto puede ayudarte a ahorrar miles de dólares en el transcurso de tu préstamo. Sin embargo, ten en cuenta que es posible que no tengas acceso a las mejores tasas de interés, a menos de que tu bancarrota anterior (si es tu caso) haya caducado de tu perfil de crédito.

¿Cuáles son las reglas de la FHA para la refinanciación de hipotecas después de una bancarrota?

La Federal Housing Administration (FHA) asegura los préstamos de los prestamistas individuales, lo que significa que el gobierno garantiza el préstamo si el prestamista no puede recuperar su dinero del prestatario. Esta garantía de los préstamos de la FHA significa que los prestatarios que podrían no calificar para un préstamo de vivienda pueden tener una segunda oportunidad con los prestamistas.

La buena noticia es que si te has declarado en bancarrota, todavía puedes obtener un préstamo FHA. Sin embargo, hay un período de espera, que se basa, como hemos explicado anteriormente, en tu tipo de bancarrota. 

Pero eso no es todo. Hay otros factores que afectan la posibilidad de obtener un préstamo de la FHA después de la quiebra. En este sentido, es crucial que demuestres que has reconstruido tu crédito y tus finanzas. Además, para calificar para un préstamo FHA con un pago inicial tan bajo como el 3.5%, generalmente necesitarás un puntaje crediticio de 580. Si tu puntaje de crédito es más bajo que eso, probablemente tendrás que dar un 10% de pago inicial. También necesitarás tener pruebas de ingresos y un empleo estable.

¿Y cuáles son los requisitos de los prestamistas privados para la refinanciación de hipotecas después de una bancarrota?

Trabajar con prestamistas privados es otra opción para los propietarios de viviendas que se han declarado en bancarrota y que quieren refinanciar su préstamo hipotecario. Hay algunos beneficios sustanciales al tomar este camino: Los prestamistas privados no tienen los mismos criterios estrictos de préstamo que los bancos. Algunos, incluso, pueden estar dispuestos a conceder un préstamo tan pronto como la bancarrota se resuelva, lo que ahorra a los propietarios años de espera para refinanciar.

Sin embargo, aunque estos préstamos suelen tener requisitos menos estrictos, hay algunos factores que debes tomar en cuenta. Es importante que el prestatario sea financieramente estable y tenga unos ingresos sólidos. Además, los prestamistas privados suelen exigir un pago inicial mucho mayor porque prestan a prestatarios de mayor riesgo. Por otro lado, los tipos de interés que cobran suelen ser mucho más altos, y el plazo para devolver el préstamo suele ser mucho más corto.

He escuchado varias veces el término “reafirmación de deuda”, ¿tengo que hacerlo para refinanciar mi casa después de una bancarrota?

Reafirmar la deuda significa que tú y el acreedor han acordado que seguirán siendo responsables de una deuda específica y de los pagos correspondientes durante el proceso de quiebra y más adelante. A su vez, el prestamista acuerda que no intentará recuperar el activo mientras sigas haciendo tus pagos.

Por lo general, si deseas conservar tu vivienda después de presentar una declaración de bancarrota bajo el Capítulo 7, debes reafirmar tu hipoteca con tu prestamista. Esto le indica al prestamista que estás comprometido a pagar la deuda de la hipoteca y que planeas conservar el inmueble. En caso de que no hayas reafirmado la deuda, es posible que puedas refinanciarla más adelante, siempre y cuando sigas siendo propietario legal de la misma.

Sin embargo, si no reafirmaste la deuda, no podrás refinanciar el préstamo con el mismo prestamista debido a las leyes de quiebra, por lo que tendrás que encontrar un nuevo prestamista para refinanciar el préstamo.

Debes reafirmar cualquier deuda si tienes la intención de mantenerla y pagarla porque esto creará un historial de crédito positivo que te ayudará a refinanciar más adelante. Un caso en el que no querrías reafirmar sería si quieres dejar la deuda durante la bancarrota, especialmente si sabes que no podrás pagarla en el futuro.

Entonces, ¿cómo refinanciar mi casa después de una bancarrota?

Ahora que sabes cómo la bancarrota afecta tus posibilidades de refinanciamiento, veamos cómo es el proceso.

Paso #1: Solicita una refinanciación

El primer paso en cualquier refinanciación es solicitarla con el prestamista de tu elección. Por si no lo sabías, no necesitas solicitarla con el mismo prestamista con el que ya tienes un préstamo.

Ahora bien, antes de iniciar el proceso, define cuáles son tus objetivos para tu refinanciación, y luego comienza a comparar los prestamistas. Algunas de las cosas que debes considerar incluyen:

  • Estándares mínimos de préstamo. Asegúrate de cumplir con los estándares mínimos de puntaje crediticio del prestamista antes de presentar la solicitud. También es una buena idea cumplir con los estándares de deuda o capital social.
  • Disponibilidad. Elige un prestamista con disponibilidad y horas de atención al cliente que se adapten bien a tu carrera u otras obligaciones.
  • Tarifas y honorarios. Estas pueden variar de un prestamista a otro, así que no temas tomarte tu tiempo y elegir uno con las tasas de interés y cargos que más te convengan.

Y una vez que elijas un prestamista, presenta tu solicitud.

Puedes acelerar el proceso de refinanciación de tu casa teniendo toda la documentación en orden antes de solicitar el nuevo préstamo. Algunos documentos que debes tener a mano incluyen:

  • 2 formularios W-2 recientes
  • Recibos de pago recientes, por dos
  • 2 estados de cuenta bancarios recientes

¿Eres trabajador autónomo? Si es así, el prestamista podría pedirte más información. Por otro lado, si solicitas una refinanciación con otra persona, como un cónyuge, tendrás que presentar su documentación también.

Paso #2: Fija la tasa de interés

Por lo general, tendrás la opción de fijar la tasa de interés una vez que completes la solicitud de la hipoteca. Las tasas de hipotecas cambian diariamente y cuando se fija la tasa, se asegura la tasa de interés de hoy hasta que se cierre la refinanciación. En este sentido, fijar la tasa te protege contra los aumentos que ocurren normalmente antes del cierre. Además, también te ayuda a planificar tus finanzas después del cierre de tu préstamo al mantener las primas predecibles. La mayoría de los prestamistas permiten fijar la tasa de interés durante 30 a 60 días. Por lo general, tendrás que pagar un cargo adicional si deseas mantener la tasa fija por más tiempo.

Paso #3: Suscripción y tasación

El prestamista suscribe el préstamo después de que hayas presentado toda la documentación correspondiente. Durante la etapa de suscripción, el prestamista se asegura de que cumples con los requisitos mínimos para una refinanciación, y también verifica tus ingresos. La mayoría de los procesos de suscripción toman de 1 a 2 semanas, pero cualquier tercero involucrado en el préstamo puede retrasar las cosas.

Por otro lado, el prestamista también ordenará una tasación durante la etapa de suscripción. Al igual que cuando obtuviste tu primera hipoteca, una tasación les da al prestamista y a ti una idea de cuánto vale realmente el inmueble. Los prestamistas exigen tasaciones para las refinanciaciones porque necesitan saber que el valor de la propiedad no ha disminuido.

Paso #4: Cierre

Una vez que la suscripción y la tasación hayan terminado, el prestamista programará una reunión de cierre. En el cierre, tendrás la oportunidad de hacer cualquier pregunta de último momento sobre tu préstamo, firmar el nuevo acuerdo y terminar el refinanciamiento de tu casa.

Días antes de la reunión, el prestamista te enviará un documento llamado “declaración de cierre”, en el cual especifica todos los términos de tu nuevo préstamo y un recuento de cuánto pagarás por los costos de cierre. Una vez que recibes la declaración, debes avisarle al prestamista, ya que este no puede programar la reunión hasta que hayas leído y aceptado el documento.

Ahora bien, el día de la reunión lleva contigo los siguientes documentos:

  • Tu identificación
  • Un cheque o una prueba de transferencia electrónica
  • La declaración de cierre

Si estás aplicando por una refinanciación en efectivo, tendrás el dinero en tu cuenta unos días después de la reunión.

Consejos para refinanciar tu casa después de una bancarrota

#1: Pon en orden tu situación crediticia

Por lo general, no podrás encontrar un prestamista que esté dispuesto a ofrecerte refinanciar tu casa justo después de que te hayas declarado en bancarrota. Típicamente, necesitarás esperar al menos seis meses antes de que puedas empezar a buscar un nuevo trato. Ahora bien, esto te da un buen lapso de tiempo para que trabajes en la reconstrucción de tu crédito, con el objetivo de volverlo más atractivo para los prestamistas.

Así las cosas, tu primera prioridad debe ser ponerte al día con los pagos de la hipoteca, en el caso de que estés atrasado. También debes pagar todas las demás facturas a tiempo, ya que tu historial de pagos representa una parte importante de tu puntuación de crédito. Si no tienes una cuenta corriente o de ahorros, deberías abrir una de cada una y empezar a acumular tus saldos. Con esto, demuestras a los prestamistas que puedes mantenerte al día con tus pagos y ahorrar dinero, es decir, que eres financieramente hábil y capaz.

Por otro lado, es probable que empieces a recibir ofertas de tarjetas de crédito por correo a los pocos meses de haberte declarado en bancarrota, así que debes tener cuidado de no obtener más crédito. Ahora bien, si puedes pagar la tarjeta en su totalidad cada mes, esto le dará un impulso a tu puntuación. Pero si acumulas un gran saldo, podrías terminar perjudicando tu puntuación, y con ello tus posibilidades de mejorar tu situación crediticia.

#2: Maximiza el valor de tu casa

Cuando se trata de refinanciar tu casa después de una bancarrota, tienes que enfrentarte al hecho de que probablemente no califiques para las tasas de interés preferenciales. Por ello, obtener tanto capital como te sea posible puede ayudarte a obtener el máximo rendimiento de tu dinero en un préstamo de refinanciación. Al mismo tiempo que trabajas en tu crédito, también puedes trabajar para sacar el máximo provecho de tu casa.

En este sentido, hacer algunas mejoras de bajo coste a tu inmueble puede contribuir en gran medida a aumentar el valor del mismo. Por ejemplo, algo tan simple como añadir una nueva capa de pintura al exterior y recortar los setos puede mejorar significativamente el atractivo de la acera. Si tienes un poco más para gastar, podrías considerar abordar un proyecto más grande, cómo renovar tu cocina o construir una adición para obtener aún más valor.

#3: Elige el prestamista adecuado

Conseguir el mejor trato en un préstamo de refinanciación de tu casa después de una bancarrota significa hacer una investigación cuidadosa, detallada y profunda. Como hemos explicado anteriormente, algunas de las cosas que debes tener en cuenta al comparar entre prestamistas son la tasa de interés que te aprueban, los honorarios, y los requisitos del período de espera. Por ejemplo, no puedes refinanciar un préstamo de la FHA hasta que hayan pasado al menos dos años desde la fecha en que tu caso fue aprobado.

Por fortuna, puedes comparar las tasas en línea o llamar a los prestamistas de tu área para preguntarles sobre los programas de refinanciación para propietarios de viviendas con un crédito menos que estelar. Si no puedes encontrar un prestamista que esté dispuesto a trabajar contigo, o si las tasas que te ofrecen siguen siendo demasiado altas, puede ser una señal de que necesitas un poco más tiempo.

#4: Está siempre preparado

Antes de refinanciar tu casa después de bancarrota, debes asegurarte de que tienes toda la documentación de apoyo que el prestamista necesita. Esto puede incluir una copia de los documentos actuales de tu hipoteca, estados de cuenta bancarios, recibos de pago recientes, registros de impuestos, tu tarjeta del Seguro Social, así como cualquier documento relacionado con tu declaración de bancarrota.

Por otro lado, lee también, detenidamente, la solicitud de refinanciamiento antes de llenarla, y no tengas miedo de hacer preguntas si te topas con algo que no entiendes. Y si no te sientes cómodo llenando estos documentos por tu cuenta, puedes pedirle a tu abogado que los revise para asegurarse de que todo esté en orden.

Ideas finales

  • Refinanciar tu casa después de una bancarrota es difícil pero no imposible. Tienes una mejor oportunidad de obtener un refinanciamiento si te declaras en bancarrota bajo el Capítulo 13 y una menor oportunidad con una bancarrota bajo el Capítulo 7. 
  • Dependiendo de tu préstamo y del tipo de bancarrota, es posible que tengas que esperar de 1 día a 5 años hasta que califiques para un refinanciamiento. 
  • El refinanciamiento puede ser una buena opción para reducir tus deudas y administrar tus pagos mensuales, pero recuerda que aún debes cumplir con los estándares de deuda y crédito antes de calificar para uno.

Para refinanciar, primero deberás comparar los prestamistas y presentar una solicitud. Tu prestamista te permitirá fijar tu tasa de interés mientras suscribe el préstamo. El prestamista también programará la tasación y la reunión de cierre. Asiste al cierre, firma el nuevo préstamo y manténte al día con tus pagos, y verás como tu crédito y tus finanzas mejoran con el tiempo.

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