¿Cómo negociar una deuda médica?

Negociar una deuda médica requiere de conocimientos y mucha confianza en uno mismo. Si tu EOB concuerda con tu factura médica y el monto sigue siendo muy alto, puedes llegar a un acuerdo. Para esto, hay varias opciones, desde planes de pago hasta sistemas de ayuda públicos y privados. A continuación, te mostramos un paso a paso y una serie de tips para que puedas negociar una deuda médica con mayor facilidad.

Cómo negociar una deuda médica

1. Pide un EOB (Explanation of Benefits o Explicación de Beneficios)

Dos semanas después de la visita médica, deberías recibir un EOB o explicación de beneficios en tu correo electrónico. Este documento es muy parecido a una factura, especialmente porque te mostrará cuánto cuestan tus cuidados y te dice el motivo por el cual recibiste esa atención médica en lugar de otra.

Si tu proveedor de seguros no te envía un EOB después de haber sido dado de alta, puedes llamar y pedirlo, a menos que seas beneficiario de Medicare A y B. Solo las personas inscritas en Medicare Advantage y en Medicare Parte D reciben este documento.

Toma en cuenta que los EOBs no son facturas o estados de cuenta. Los EOB no se pagan, sino que son una especie de recibo por parte de la compañía aseguradora. Es posible que te envíen varios EOB si visitaste a varios especialistas diferentes en una misma visita al hospital.

Compara el EOB con tu factura

Pídele al proveedor médico que te envíe una factura detallada y específica, de esta forma puedes ver los servicios individuales, su descripción detallada y el monto. Haciendo esto, puedes comparar tus facturas con lo que indica el EOB. Los errores de codificación en los hospitales son un poco comunes y, a veces, pueden ser inentendibles si no te lo explica tu proveedor.

Tu primer EOB podría no reflejar el pago de tu compañía aseguradora. Y dependiendo de qué tan compleja es la factura, a la compañía aseguradora le podría tomar unos 30 días enviarte el documento. Tu EOB actualizado mostrará exactamente cuánto ha pagado la aseguradora. De esta forma tendrás un total específico que tendrás que pagar por los costos restantes.

En cualquier caso, es recomendable que pidas una reducción o descuento en tu factura. Tampoco sería mala idea coordinar un acuerdo de pagos lo más temprano posible. No esperes a recibir un EOB actualizado.

2. Descubre quién está facturando

Es importante que veas quién emite la factura. Tu factura no vendrá necesariamente de un proveedor médico y no querrás complicar las cosas. En este sentido, la factura podrá ser emitida por cualquiera de los siguientes.

Si es un tercero

Tu proveedor podría haber contratado el cobro de tu factura a una compañía de facturación médica. Estas compañías no son agencias de cobro, pero sí se encargan de los temas financieros en nombre de los doctores.

Los cuidados de enfermedades crónicas y complejas, como el cáncer, normalmente involucran a varios especialistas que no realizan los cobros por su cuenta, sino que contratan a una tercera compañía que se encarga de esto.

Si es un departamento de facturación interno

Otra posibilidad es que tu factura sea manejada directamente por tu proveedor de servicios. Los proveedores que tienen su propio departamento de facturación tienen una mejor reputación que las agencias externas porque tienen más contacto con el proveedor. Por otro lado, las agencias representan a varias oficinas médicas.

Sin importar el caso, querrás que tus facturas y el EOB estén listos antes de hablar con las oficinas médicas.

3. Consigue que todas las partes involucradas entiendan tu situación

Una vez que tengas el EOB de tu aseguradora en mano y entiendas de dónde viene, querrás que todas las partes interesadas sepan que estás buscando facilidades de pago. Para esto, tendrás que contactar a todas las partes interesadas y asegurarte de que todos estén en sintonía o en la misma página.

  • El emisor de la factura
  • La fuente de la factura (el hospital o el doctor)
  • Cualquier proveedor de caridad con quien estés trabajando
  • Tu compañía de seguros para certificar que tus cuidados están cubiertos hasta el mayor monto posible

Es recomendable que contactes a la agencia de facturación. Ser proactivo posponiendo tus facturas te ayudará a protegerte, incluso si estás en medio de una negociación con un proveedor médico.

4. Recurre a recursos gubernamentales y hospitalarios

La buena noticia es que si buscas ayuda para pagar facturas médicas, no es imposible imaginar que un tercero se podría hacer cargo de una buena parte de ellas. Cuando una fundación de defensores de pacientes busca reducir el monto de las facturas, la meta es que sea totalmente cubierta por los recursos existentes.

Trata de calificar a Medicaid

Medicaid, el programa federal de aseguranza para personas de bajos recursos, puede pagar por todas tus facturas médicas si ocurrieron en los tres meses previos a la aplicación. Pero, ¿cómo aplicar a Medicaid de Emergencia? Si pudiste haber recibido Medicaid cuando se generaron los cargos originales, eres elegible. No obstante, esto no aplica si vives en Arkansas, Indiana, Iowa o New Hampshire.

Pero incluso si no calificaste en el pasado, Medicaid te puede ayudar en el futuro. Las pólizas de Medicaid duran un año y paga tus facturas por completo o casi por completo, dependiendo del estado en el que vives. Aprende cómo aplicar para Medicaid en cada estado y úsalo a tu favor.

Solicita Charity Care

Tu hospital podría tener un programa de asistencia financiera activo. Algunas veces, este programa se llama Charity Care y en otros casos le ponen su propio nombre. Estos departamentos querrán que califiques para la ayuda. Después de todo, si tus doctores pueden encontrar una forma de ayudar a pagar, significa que ellos recibirán su remuneración.

La utilidad de Charity Care siempre depende de qué tan organizado es el programa. Un buen programa coordinará con la agencia de facturación la finalización del servicio en tu nombre una vez que hayas llegado a la persona correcta, ajustando la cantidad de dinero que debes, incluso si la factura ya ha sido enviada a la agencia de cobros.

Trata de investigar todo lo que puedas sobre recursos hospitalarios e información médica. Esto reduce la cantidad de tiempo que pasas aprendiendo a hablar sobre los elementos básicos del hospital con el departamento de facturación e incrementa el tiempo que pasas hablando sobre tu propia factura. De esta forma, les muestras que estás preparado y que eres una persona responsable.

Pide un monto negociado

El monto negociado es un precio con descuento por los servicios médicos y normalmente se lo ofrecen a las grandes compañías aseguradoras. Si tu compañía de seguros no te cubre o no tienes seguro de salud, lo mínimo que puede hacer el hospital es ofrecerte la misma tarifa negociada que pagan los seguros.

No deberían cobrarte más solo por no tener seguro. De hecho, es recomendable que las personas sin seguro busquen de forma firme una tarifa negociada. El problema es que muchos no conocen la existencia de esta opción.

5. Busca ayuda en organizaciones sin fines de lucro

Existen grupos sin fines de lucro que normalmente operan sus propios programas de caridad para ayudar a las personas y algunos incluso se especializan en un tipo de enfermedad. La Leukemia & Lymphoma Society, por ejemplo, ayuda a pacientes con leucemia y linfomas a pagar las facturas adeudadas.

También puedes buscar asistencia para otros factores que afectan tu vida diaria. A continuación, te mostramos todos los sistemas de ayudas y programas de subsidios estatales en Estados Unidos que pueden ayudarte a ahorrar en otros aspectos de tu vida y así poder utilizar el dinero en el pago de facturas médicas.

Ayudas en New York

Ayudas en New Jersey

Ayudas en California

Ayudas en Texas

Ayudas en Florida

Ayudas en todos los Estados Unidos

Cuando vas a casa con grandes facturas médicas, nunca está de más cualquier tipo de ayuda, bien sea dentro o fuera del hospital. Arriba, verás diferentes programas de emergencia o regulares que te pueden ayudar a cubrir muchos tipos de gastos.

6. Ofrece un plan de descuento

Bien sea que pagues de contado y en efectivo o a lo largo del tiempo, siempre hay opciones que pueden encontrarse disponibles. Esto también te puede ayudar a posponer un poco los pagos para encargarte de otras facturas, como el préstamo estudiantil o la hipoteca. En este sentido, podrás liberarte un poco de la presión financiera de tener que ahorrar para pagar tus facturas médicas.

La reducción de la factura depende de tus ingresos

Los departamentos de facturación, el charity care y los defensores de pacientes normalmente consideran los ingresos al momento de negociar una deuda médica. Por eso, debes usar el salario que te proporcione mayor ventaja.

Tus ingresos y situación financiera pueden cambiar completamente, por lo que es importante que tengas muy claro la cantidad de tiempo a la que tus ingresos pueden aplicar. Si ahora estás ganando menos de lo que hacías antes de la enfermedad o herida, tienes el derecho de solicitar que el programa de elegibilidad sea basado sobre el ingreso más bajo.

Por ejemplo, supongamos que tus ingresos el año pasado por un trabajo a tiempo completo fueron de $80,000. Pero después de la cirugía, los tratamientos y terapias, solo pudiste vivir de lo que recibías por los pagos del seguro social por discapacidad. Entonces, tus estados bancarios, antes de los impuestos, y tus ingresos podrían contar dos historias completamente distintas. La parte buena es que puedes elegir la que más refleja tu realidad.

Los períodos de pagos normalmente duran 12 meses

Cuando buscas un plan de pagos, lo común es que se divida en 12 pagos mensuales. Es posible que se alargue o se acorte un poco, dependiendo del tamaño de la factura. Si pagas siempre a tiempo, es posible extenderlo por mucho más de 12 meses.

Los pagos muy pequeños posponen el proceso de cobro

Siempre que sigas el proceso de facturación que el charity care o la agencia de facturación han establecido, el proceso de cobro no puede iniciar. Lo mejor es que hacerlo no afectará tu capacidad para recibir charity care si puedes demostrar que te encuentras en situación de necesidad financiera.

Incluso si estás en medio de la búsqueda de Charity Care o alguien que lo financie completamente, querrás seguir pagando tu factura. De esa forma, esta no será enviada al departamento de cobros por el monto completo para la colección de la deuda.

Tips para negociar una factura médica

Además de los pasos que te mostramos arriba, te tenemos algunos tips para negociar una factura médica. Puede que no siempre funcionen, pero ciertamente pueden representar una gran ayuda en ciertos casos.

Mantén la calma y la cordialidad

Trata de hacer todo lo posible para mantener tus emociones bajo control al momento de comunicarte con los representantes del departamento de facturación. Cuando expresas tus solicitudes de forma clara es mucho más fácil para el proveedor comprender tu situación y puede incrementar la chance de que los representantes quieran ayudar. Si por el contrario estás molesto o desesperado, lo mejor es que te calmes un poco y después te comuniques.

No subestimes el poder de la empatía

Explica las dificultades económicas que estás enfrentando y las razones por las cuales se te dificulta pagar. Quizás has perdido un trabajo o quizás acabas de graduarte de la universidad y estás por tu cuenta por primera vez. Hacer un llamado al sentido de la compasión y humanidad de las otras personas puede ayudar a tu causa.

¡Todo por escrito!

Escribe notas claras con los nombres, números de teléfono, fechas y afiliaciones de cada llamada que recibas y realices. A veces es fácil olvidar con quién hablaste o sobre qué. Mantén todo en su lugar y pide los detalles finales por escrito de cualquier acuerdo al que lleguen.

No tengas miedo si la situación escala

Comienza con el contacto telefónico en tu factura. Pero si esa persona no puede o no quiere ayudar, no tengas miedo de pedir que te comunique con su superior– Debes estar preparado para explicar la situación una y otra vez a cada persona con la que hablas.

Si todo lo demás falla, aplica un poco de presión. Esto no quiere decir que dejarás la cortesía a un lado, pero hazles saber que no usarás al proveedor o facilidad nuevamente si no pueden llegar a un acuerdo. De igual modo, debes comentar que compartirás tu experiencia negativa con tu red de contactos, incluyendo las redes sociales.

¿Qué pasa si las estrategias de arriba no funcionan?

Es posible que uses las estrategias de arriba y no funcionen. Después de todo, no son una fórmula mágica, sino recomendaciones no vinculantes. Sin embargo, si no puedes conseguir que te reduzcan o eliminen la factura negociando, hay varias opciones para financiar los gastos médicos, como pedir una tarjeta de crédito o pedir un préstamo no asegurado.

A pesar de esto, conociendo cómo funcionan las tarjetas de crédito en Estados Unidos, debemos comentar que no son muy recomendables para pagar facturas médicas por las altas tasas de interés. Sin embargo, puede servir en caso de que hayas agotado todas las demás opciones y todavía tengas problemas para negociar tu factura después de los 6 meses de gracia que dan los hospitales antes de enviar el reporte a los burós de crédito. Podría ser mejor pagar el balance con una tarjeta de crédito que tener un factor negativo que afecte tu reporte de crédito.

Otra opción puede ser un préstamo sin garantía. Las tasas de interés de los préstamos sin garantía pueden ser mucho más bajas que las de la tarjeta de crédito, particularmente si tienes un crédito saludable. Estos normalmente se pueden usar para muchos propósitos y, dado que tienen tasas fijas, podrás pagarlo en un número de cuotas determinado.

Si puedes precalificar a un préstamo personal con tasas de interés y pagos mensuales manejables, puedes usarlo para evitar las tarifas tardías y que tu factura sea enviada a las agencias de cobro.

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