¿Cómo negociar una deuda en colección?

Negociar una deuda en colección significa que tratas de convencer a tus acreedores de que debes pagar una menor cantidad de dinero de lo que debías originalmente. Existen diversas estrategias, pero cada una de ellas sirve en situaciones diferentes.

Cómo negociar una deuda en colección

Cuando los acreedores vean que los pagos retrasados se acumulan, podrían estar abiertos a un acuerdo porque un pago parcial es mejor que ningún pago en lo absoluto.

Los settlements son una opción cuando los pagos tienen más de 90 días de retraso, pero son más efectivos tras 5 meses, cuando es que un pago atrasado se refleja en tu crédito. Sin embargo, como debes seguir en situación de impago durante la negociación, el daño a tu reporte de crédito se acumula y no hay garantía de que lleguen a un acuerdo.

Normalmente, no es muy recomendable que negocies deudas por tu cuenta. Pero si realmente deseas hacerlo, podría ser una mejor opción que contratar a una compañía, ya que suelen ser costosas y poco efectivas.

¿Es preferible negociar tu deuda en colección por tu cuenta o con una compañía?

El tiempo y el costo son las mayores diferencias entre ambas opciones. Las publicidades de estas compañías normalmente indican que ayudan a los clientes a reducir la deuda de sus clientes hasta en un 50% y les ayudan a salir de deudas en un período de 36 meses.

Sin embargo, es posible conseguir resultados más rápidos si lo haces por tu cuenta. Mientras que los planes que te proponen las compañías pueden durar dos años y medio, tú podrías negociar un acuerdo en unos seis meses después del delinquency.

Las compañías de negociación de deudas normalmente cobran una tarifa que varía entre 20% y 25% del monto adeudado una vez que se llegue a un acuerdo y hagas al menos un pago al acreedor.

Además, es probable que tengas que pagar tarifas de apertura y mensuales asociadas a la cuenta de pagos. Si pagas $9 al mes para gestionar la cuenta, más una tarifa de apertura de $9, estarías pagando $330 a lo largo de 36 meses, además de lo que pagas por la negociación.

Inconsistencia en las compañías de negociación de deudas

Las compañías de negociación de deudas también tienen porcentajes de éxito inconsistentes. De acuerdo al Consumer Financial Protection Bureau, hay más de 330 quejas contra estas empresas desde el 2014. Y entre los temas más comunes se encuentran el fraude y las tarifas excesivas.

En el 2013, la institución tomó acciones legales contra una compañía llamada American Debt Settlement Solutions, alegando que había fallado negociando las deudas de 89% de sus clientes. La compañía de Florida aceptó cerrar sus operaciones, tal como fue estipulado por la orden de la corte.

En este sentido, aunque ni la compañía ni tú podrán garantizar resultados en la negociación, si lo haces por tu cuenta al menos podrás ahorrar tiempo y dinero.

¿Cómo negociar una deuda en colección?

Si decides negociar tu deuda en colección con un acreedor por tu cuenta, necesitarás tener algunos conocimientos y determinación. Por ese motivo, a continuación te mostraremos algunos pasos que puedes seguir para hacerlo más fácilmente.

1. Determina si eres un buen candidato

Responde estas preguntas para decidir si puedes negociar la deuda por tu cuenta.

¿Has considerado la bancarrota o consejería de crédito? Ambas pueden resolver tu deuda con un menor riesgo, recuperación más rápida y resultados más confiables.

¿Tus deudas se encuentran en estado de delinquency? Muchos acreedores no considerarán negociar contigo a menos que tus deudas tengan al menos 90 días de impago. De hecho, es preferible que hayas pasado unos 5 meses, que es el tiempo en que los acreedores comienzan a vender la deuda a un tercer cobrador de deudas.

¿Tienes dinero para negociar? Algunos acreedores querrán un pago de contado, mientras que otros aceptarán un plan de pagos. Sin importar cuál es tu caso, necesitarás tener un poco de dinero en mano para llegar a un acuerdo.

¿Confías en tus habilidades de negociación? La confianza es un factor clave para negociar una deuda en colección. Si crees que puedes hacerlo, entonces será posible. Si no te sientes muy capaz o no te sientes muy seguro, entonces esta podría no ser tu mejor ruta de acción.

2. Verifica que es tu deuda realmente

En la actualidad, uno de los puntos más importantes antes de negociar una deuda es verificar que se está hablando con el acreedor legítimo de la deuda y que se trata de una deuda legítima. Después de todo, no querrás pagar una deuda zombie.

Para esto, puedes investigar la credibilidad de la persona que está en el otro lado de la llamada, preguntándote el nombre de la persona, su número de teléfono, la compañía para la que trabaja y la dirección en la que se encuentra.

Si tu estado le otorga licencia a los cobradores de deudas, verifica si a la compañía le han dado una y todo se encuentra en orden. En caso de que tu estado no lo haga, búscala en un estado cercano o dirígete a la base de datos nacional de otorgamiento de licencias. Busca la organización allí, puesto que debe estar registrada.

También tienes el derecho de pedirle a tu cobrador que verifique la deuda. Las agencias deben enviarte una carta de validación en los cinco días siguientes de contactarte para establecer el monto adeudado, el nombre del acreedor y qué hacer si crees que es un error.

¿Cómo responder a una notificación de deuda?

Por tu parte, tendrás 30 días después de haber recibido la primera notificación para enviar una carta pidiendo información adicional sobre la deuda. El Consumer Financial Protection Bureau ofrece cartas de ejemplo en línea. Si la agencia de cobros no te proporciona esta información, esto debe encender tus alertas de que algo no anda bien.

Entre las 5 cosas que los cobradores de deuda tienen prohibido hacer, tenemos el hostigamiento. Si sientes que te están llamando mucho, puedes enviar una carta de “stop contact” o “cease”, la cual le pide a los cobradores que dejen de contactarte por la deuda. De esta forma, los cobradores solo podrán contactarte para verificar que detendrán las comunicaciones o para notificarte que te demandarán.

NOTA: Envía estas cartas por correo certificado y guarda una copia de ellas. Pero toma en cuenta que esta carta no borrará el monto que debes.

3. Conoce tus términos y condiciones

En lo que se refiere a la negociación, hay dos cosas que debes tomar en cuenta: cuánto puedes pagar y cómo se reportará a tu historial en los burós de crédito.

Para el pago, podrías llegar a un acuerdo por el 40% o 50% de lo que originalmente debías.

Mientras técnicamente estás trabajando para pagar un porcentaje de tu deuda, también deberías pensar en cuánto dinero puedes pagar en un monto global. Échale un vistazo a tu presupuesto y determina cuál es ese monto. Toma en cuenta que es posible que tengas que pagar impuestos por la porción de deuda que es perdonada si el monto supera los $600.

Ahora bien, por otro lado tenemos el crédito. Probablemente, tu historial será golpeado por todas las notas de delinquency que has recibido como consecuencia de los impagos para el momento en que eres elegible para una negociación. Sin embargo, podrías mejorarlo un poco clarificando cómo quieres que la deuda sea reportada a los burós de crédito.

Las deudas negociadas normalmente reciben una nota que indican “settled” o “paid settled”. Esto no suele verse muy bien en tu historial crediticio. En lugar de ello, podrías pedirle a tu acreedor que sea reportado como “Paid as agreed” o pagado según lo acordado. De esta forma, puedes minimizar un poco el daño.

4. Haz la llamada

Lidiar con los cobradores de deuda y el acreedor requerirá persistencia y persuasión. Este es un momento muy importante en el proceso de negociación. Trata de mantener la calma y hablar respetuosamente, pero con firmeza.

Es posible que la negociación se resuelva de buenas a primeras o es posible que tengas que hacer unas cuantas llamadas antes de llegar a un acuerdo que funcione para ti y para el acreedor. Si no tienes suerte con un representante, trata de llamar de nuevo para negociar con otra persona que te entienda mejor.

Si no estás progresando en las llamadas con representantes, trata de hablar con el gerente o supervisor.

Aborda la llamada con una narrativa clara. Debes hablar de forma concisa y clara para hacerle entender a tu contraparte que estás pasando por una situación difícil que no te permite pagar tus facturas. La intención es tratar de que tu acreedor se empatice con tu caso.

No pierdas de vista el monto que en realidad puedes pagar. Comienza con una cifra baja y después trata de llegar a un punto medio. Si sabes que sólo puedes pagar 50% de tu deuda original, trata de ofrecer alrededor de un 30%. Evita acordar pagos por montos superiores a lo que te puedes permitir.

El éxito puede variar dependiendo de tu acreedor. Algunos están abiertos a negociar y otros no. Si no estás progresando, quizás sea momento de considerar otras opciones, como la bancarrota o un plan de pagos.

5. Finaliza el trato

Antes de realizar cualquier pago, pide los términos y condiciones de la negociación y la nota que se le envía a los burós de crédito por escrito.

Los acuerdos escritos son ley entre las partes, por lo que debes honrarlo y hacerte responsable por ello. Si no pagas, el acreedor podrá retractarse y tendrás que volver al punto de inicio. Recuerda que la negociación de deudas se trata de compromiso.

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