Cómo buscar registros de bancarrota de forma fácil y rápida

La bancarrota es un evento financiero importante en la vida de cualquiera. Puede que hayas conocido a una o varias personas a lo largo de tu vida que han pasado por este difícil proceso, pero posiblemente, nunca pensante que podría sucederte a ti. No obstante, lo cierto es que la bancarrota podría estar a un paso de cualquiera, en especial si ese ciudadano o empresa se enfrenta a escenarios fuertes, como problemas graves de salud, insolvencias o incluso un período de crisis o recesión financiera. Un aspecto importante del proceso es conocer cómo buscar registros de bancarrota.

Pero, ¿por qué la bancarrota suele estar acompañada de este tipo de situaciones? Porque justamente ante estos escenarios, las personas buscan protegerse. Si bien la declaratoria no significa el final, sino un nuevo comienzo, es importante mantener los registros del proceso para el futuro.

¿Por qué es importante buscar registros de bancarrota?

Sí. La bancarrota puede afectar tu vida (y tu puntaje de crédito) pero, en la mayoría de los casos, podrás reconstruir nuevamente tu vida financiera. Por supuesto, este proceso no será inmediato. Más bien podría tomarte algunos años. El problema es que, a medida que comienzas a salir de la bancarrota, tus registros quedarán cada vez más atrás, lo que significa que serán mucho más difíciles de obtener en el futuro para hacerle un seguimiento.

¿Por qué esto podría ser un problema? Principalmente, porque estos registros son necesarios para fines fiscales, para soportar un caso legal de tu empresa, etc. Lo cierto es que estas son tan solo algunas de las razones.
Cómo buscar registros de bancarrota de forma fácil y rápida

¿Cómo buscar registros de bancarrota?

Afortunadamente, hay formas de encontrar los registros de bancarrota, ya sean para ti, para un empleado o para un miembro de tu familia. A través de esta pequeña guía, podrás obtener más información sobre cómo encontrar tus registros de bancarrota de forma fácil y rápida.

Nota: Además de los recursos que vamos a ofrecerte, puedes revisar los registros de los tribunales en los Estados Unidos. Ahí podrías encontrar datos sobre tu bancarrota o cualquier información legal de relevancia sobre ella.

Métodos para buscar registros de bancarrota

Si necesitas tus antiguos registros de bancarrota, puedes comenzar tu búsqueda en cualquiera de las siguientes opciones:

  • Sistema PACER. Usa el sistema PACER para localizar tus registros de bancarrota en línea o los de un miembro de tu familia. Puedes solicitar estos registros de forma virtual a través del pago de una tarifa. También podrías pedir que te envíen los registros anteriores al año 1999 en físico. Para hacerlo, entra en el siguiente enlace y sigue las instrucciones.
  • Sitios de terceros. Hay algunas páginas de terceros que podrían ayudarte a buscar los registros de bancarrota. La mayoría de estas plataformas son fáciles de usar y te darán una respuesta rápida. Si bien no se trata de registros verificados, podrían brindarte información relevante. Además, estos sitios de terceros también te servirán si deseas obtener gravámenes fiscales o gravámenes judiciales.
  • Contratar a un abogado. Quizás esta opción sea la más costosa de la lista, pero no se puede negar que es una grandiosa alternativa. Piensa que hay muchos abogados especializados en bancarrota que pueden localizar casi al instante esos registros que no encuentras en ningún otro lugar.

¿Nuestra recomendación? Prueba primero con el sistema PACER y, de no encontrar nada, opta por un abogado. A fin de cuentas, no necesitas pagar una costosa factura de honorarios si puedes cancelar una pequeña tarifa, ¿o sí?

Información relevante sobre la bancarrota

La bancarrota, en términos simples, es lo que sucede cuando una persona o empresa afirma que ya no es capaz de cumplir con sus obligaciones financieras, es decir, el pago de sus deudas o los reembolsos que tiene pendientes. Las personas solteras, las parejas que presentan una declaración conjunta y las empresas de cualquier tamaño -desde las PYMES hasta las grandes corporaciones- pueden declararse en bancarrota en cualquier momento de su vida financiera.

Para el individuo o la empresa que se declare en bancarrota, esta es la única alternativa de comenzar de nuevo sin correr el peligro de que sus deudas anteriores se acumulen y crezcan hasta más no poder. Si bien los casos de bancarrota son manejados por los tribunales federales, la mayoría de las personas o familias con deudas encontrarán que declararse en bancarrota -a diferencia de lo que se piensa- es un proceso bastante sencillo, al menos siempre que estén ahogados por sus deudas.

Por supuesto, declararse en bancarrota no funciona como la tarjeta de salida de la cárcel de Monopoly. De hecho, hay repercusiones serias que podrían afectar tanto a tu vida financiera como a la de tu cónyuge o, en caso que seas una empresa, a todos los trabajadores. Aún así, para muchos es un nuevo comienzo sujeto a un riesgo que vale la pena asumir.

¿Cuáles son los tipos de bancarrota?

Tal como sucede con cualquier elemento financiero, la bancarrota también se divide según sus características. Es Importante que en este punto tengas en cuenta que hay dos tipos comunes de bancarrota. Estamos hablando del capítulo 7 y del capítulo 13. Veamos las principales diferencias:

  • Capítulo 7 de la bancarrota. Este tipo de bancarrota se asocia, generalmente, a un nuevo comienzo para las personas solteras o las parejas. Normalmente, la bancarrota del capítulo 7 se usa ante deudas como las siguientes: facturas médicas, préstamos personales y similares. Muchas de las personas que se declaran en bancarrota según el capítulo 7 pueden conservar sus posesiones básicas y algo de capital.
  • Capítulo 13 de la bancarrota. Esta, generalmente, está reservada para las personas de altos ingresos. Funciona para ayudar al ciudadano a elaborar un plan para pagar sus deudas durante tres a cinco años. La bancarrota del capítulo 13 puede ser muy útil para las personas que están ahogadas en distintos tipos de deudas. Por lo general, les ayuda a ponerse al día con los pagos de la casa y del vehículo sin que otras deudas se interpongan en su camino.

¿Cómo puede afectarte la bancarrota a nivel financiero?

Declararse en bancarrota puede ser algo confuso, pero -en términos sencillos- significa que afirmas públicamente que eres incapaz de pagar tus deudas en la actualidad. Al declararte en bancarrota, es posible que debas renunciar a algunos de tus activos más valiosos. Estos activos y propiedades servirán para pagar algunas de las deudas que tengas. 

Posiblemente, la principal desventaja de declararse en bancarrota es el impacto negativo que tendrá en tu puntaje de crédito. Sin embargo, dependiendo del tipo de bancarrota que declares, es posible que puedas conservar tus pertenencias y algunas propiedades, como tu casa y el vehículo. Aquí se incluyen también otros activos, como el mobiliario. 

¿Cuánto tiempo permanece la bancarrota en el registro financiero?

Esta es quizás la duda más frecuente de las personas: ¿por cuánto tiempo la bancarrota te cerrará las puertas a nivel financiero? Pues, para que te hagas una idea, una nota de bancarrota puede permanecer en tu historial de crédito durante 10 años. Por eso siempre debes considerar los pros y contras antes de solicitarla.

Sigue leyendo:

¡Comparte nuestro artículo!


Artículos relacionados:

Deja un comentario

¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!