¿Qué pasa si no pago un préstamo estudiantil?

Si los pagos de tu préstamo estudiantil te parecen abrumadores, debes saber que no estás solo. De hecho, los estadounidenses deben un total de 1,38 billones de dólares en concepto de préstamos estudiantiles, según un informe del Banco de la Reserva Federal de Nueva York. A finales de 2017, el 11% de esa deuda tenía pagos atrasados por más de 90 días.

Dado el difícil mercado laboral y el aumento del coste de la vida en las zonas urbanas, es completamente comprensible que pagar tu préstamo estudiantil sea un desafío. Pero si simplemente dejas de hacer los pagos, puede haber consecuencias serias y duraderas. Ignorar tu deuda puede parecer la solución fácil, pero a largo plazo, en realidad empeora las cosas. 

¿Qué pasa si no pago un préstamo estudiantil?

Lo que sucede cuando dejas de pagar tu préstamo estudiantil

Técnicamente, el préstamo estudiantil entra en «mora» después de no hacer un pago durante 270 días. Para un préstamo común, tienes una fecha de facturación, y luego un período de gracia de 28 días para hacer el pago, siendo esta la verdadera fecha de vencimiento. Por ejemplo, si la fecha de facturación es el 31 de Enero, entonces tienes hasta el 27 de Febrero para hacer el pago mensual en su totalidad. De lo contrario, el préstamo entra en lo que se llama en inglés “delinquency status”.

Después de esto, el prestamista intentará contactarte varias veces. Normalmente recibirás un recordatorio de atraso de 30 días, luego uno de 60 días, y uno de 90 días. También es probable que recibas varias llamadas telefónicas del prestamista para verificar si planeas hacer el pago correspondiente.

Sin embargo, incluso si haces pagos parciales, la deuda continuará en delinquency status hasta que vuelvas a equilibrar el total de la cuenta.

Después de 90 días de retraso, el prestamista reportará la situación a las oficinas de crédito y te dará un último recordatorio. Después de 270 días de no hacer un pago, el préstamo entrará en default. En este punto, normalmente será transferido a una de las muchas agencias de cobro de préstamos estudiantiles.

Si en este punto todavía no pagas, la universidad, la institución financiera propietaria del préstamo, el garante del préstamo, así como el gobierno federal pueden tomar medidas para recuperar el dinero adeudado.

Default de un préstamo estudiantil: ¿Qué es y cómo funciona?

Como hemos explicado, una deuda pasa por dos fases cuando se dejan de hacer los pagos: el primero, el delinquency status, y el segundo, el default o mora. Ahora bien, el momento en que se considera que un préstamo está en mora varía según el tipo de préstamo.

Por ejemplo, para un préstamo hecho bajo los programas William D. Ford Federal Direct Loan Program y Federal Family Education Loan Program, se considera que está en mora si no se hace un pago durante el período de tiempo que mencionamos anteriormente, 270 días.

En el caso de un préstamo estudiantil del Federal Perkins Loan Program, el titular del préstamo puede declararlo en mora si no se hace el pago previsto en la fecha de vencimiento.

Consecuencias de una mora en un préstamo estudiantil

La mora de un préstamo estudiantil no solo puede afectar tu capacidad para pedir prestado en el futuro, sino también tus finanzas en general. Las consecuencias incluyen lo siguiente:

  • Todo el saldo impago y cualquier interés que debas se hace inmediatamente exigible (esto se llama «aceleración»).
  • Ya no puede recibir el aplazamiento o la indulgencia y pierdes la elegibilidad para otros beneficios, como la posibilidad de elegir un plan de reembolso.
  • Pierdes la elegibilidad para la ayuda federal adicional para estudiantes.
  • La mora es reportada a las oficinas de crédito, lo que daña tu puntaje de crédito afectando así tu capacidad para comprar un auto o una casa o para obtener una tarjeta de crédito.
  • Puede llevar años volver a establecer un buen historial de crédito.
  • Es posible que no puedas comprar o vender activos como bienes inmuebles.
  • Tus reembolsos de impuestos y pagos de beneficios federales pueden ser retenidos y aplicados para el pago del préstamo impago (esto se llama «compensación del Tesoro«).
  • Embargo de salario, lo que significa que tu empleador puede ser obligado a retener una parte de tu salario y enviarlo al titular del préstamo estudiantil.
  • El titular del préstamo puede llevarte a los tribunales.
  • Es posible que te cobren cualquier cargo relacionado con el proceso de cobro.
  • La institución educativa puede retener tu expediente académico hasta que el préstamo estudiantil sea pagado. El expediente académico es propiedad de la escuela, y es la decisión de la misma, no del Departamento de Educación de los Estados Unidos ni del titular del préstamo, si te lo entrega.

¿Qué opciones tengo si no puedo pagar mi préstamo estudiantil?

Lo ideal es hacer todo lo posible para evitar la morosidad, incluso si tu situación financiera no te permite hacer los pagos de tu préstamo estudiantil. Afortunadamente, hay cuatro opciones que puedes usar dependiendo de tu situación.

Primera opción: Aplazamiento

El aplazamiento, llamado en inglés “deferment”, permite posponer los pagos del capital y los intereses del préstamo. Cuando un préstamo estudiantil es aplazado, no te exigirán que hagas ningún pago. 

En algunos casos, como es el de los préstamos subvencionados por el gobierno federal, éste pagará los intereses durante el aplazamiento. Ahora bien, ¿qué significa un aplazamiento en términos prácticos? Pues que el monto adeudado no aumentará, por lo que al final del período de aplazamiento deberás exactamente lo mismo que debías cuando empezaste.

En otros casos, si los intereses no son pagados por el gobierno, entonces continuarán acumulándose mientras no se hacen los pagos. Eso significa que el saldo será más alto al final del período de aplazamiento. Esto sucede con los préstamos federales no subvencionados y los préstamos privados que ofrecen aplazamiento.

Elegibilidad para el aplazamiento

Puedes diferir los pagos de tu préstamo si estás:

  • Desempleado
  • Subempleado y eres capaz de demostrar dificultades financieras
  • Matriculado al menos medio tiempo en una institución educativa
  • Sirviendo en el ejército o en el Cuerpo de Paz.

Debes solicitar el aplazamiento con tu agente de préstamos. Todos los préstamos federales (tanto los subvencionados como los no subvencionados) son elegibles para el aplazamiento. Algunos préstamos estudiantiles privados también pueden calificar para un aplazamiento si el prestamista así lo ofrece.

¿Cuándo es el aplazamiento la mejor opción? 

El aplazamiento es la mejor opción cuando puedes demostrar que no tienes los ingresos para hacer los pagos del préstamo. Por lo tanto, si no tienes una fuente de ingresos que sea suficiente para cubrir tus cuentas y gastos, entonces el aplazamiento es lo mejor para ti.

Segunda opción: Indulgencia

La indulgencia es como una versión más ligera del aplazamiento. En la indulgencia de préstamos estudiantiles, el prestamista se compromete a reducir o detener sus pagos mensuales temporalmente. Los pagos pueden ser aplazados completamente, como en el caso del aplazamiento, pero sólo por un tiempo limitado, de máximo 12 meses.

Al final de la indulgencia, debes volver al plan de reembolso original; algunos prestamistas también pueden exigir pagos «de recuperación», en los que pagas más o haces pagos adicionales para ponerte al día. Nuevamente, como en el caso del aplazamiento, el gobierno cubre los cargos por intereses que se acumulan durante la indulgencia con préstamos estudiantiles federales subvencionados. En los préstamos no subvencionados, los cargos por intereses siguen acumulándose, por lo que el saldo puede ser más alto al final de la indulgencia, incluso si estás haciendo pagos reducidos.

Elegibilidad para la indulgencia

Al igual que el aplazamiento, solicitas la indulgencia a través de tu administrador de préstamos. Todos los administradores de préstamos federales ofrecen indulgencia, y también muchos administradores privados también lo hacen.

¿Cuándo es la indulgencia la mejor opción? 

La indulgencia es más fácil de obtener que un aplazamiento. Si puedes proporcionar pruebas de dificultades financieras o de que tienes una enfermedad que te impide trabajar, es posible que califiques para la indulgencia. Los administradores de préstamos estudiantiles federales, e incluso los prestamistas privados, también ofrecen indulgencia durante los programas de residencia o si estás en la Guardia Nacional y el gobernador de tu estado activa la Guardia.

Tercera opción: PayE or RePayE

Hay dos planes federales de pago de préstamos estudiantiles que te permiten no pagar nada sin penalidades.

  1. Pay as You Earn (PayE)
  2. Revised Pay as You Earn (RePayE)

Ambos programas toman en cuenta la situación del prestatario; es decir, se califica si se tiene dificultades financieras y no se cuenta con los ingresos suficientes para cubrir las cuentas.

En este sentido, se califica según los ingresos y el tamaño de la familia. Si tu ingreso cae al 150% o menos de la Línea Federal de Pobreza en tu estado para una familia de tu tamaño, entonces eres elegible. En este caso, el pago mensual equivale aproximadamente al 10% de tu ingreso bruto ajustado, o AGI.

Sin embargo, si tus ingresos están por debajo de la línea de pobreza federal de tu estado, los pagos pueden ser aún más bajos, al punto de que en algunos casos no pagas nada en absoluto. ¡Y sin penalizaciones!

Elegibilidad para pagos de $0

Puedes calificar para pagos de $0 bajo estos dos programas en unos pocos pasos. Primero, es posible que debas consolidar con un Préstamo Federal de Consolidación del Direct Loan Program. Esto hará que más deudas sean elegibles para un plan de pago federal. Luego, haces la solicitud del PayE o el RePayE, donde debes certificar tu ingreso bruto ajustado y el tamaño de tu familia. En este punto, el prestamista te indicará si eres elegible para un «pago calificado».

¿Cuándo un plan de reembolso federal es la mejor opción?

Revisa la Línea de Pobreza Federal de tu estado basado en el tamaño de la familia. Si ganas menos que eso, entonces esta puede ser la mejor opción para ti.

Cuarta opción: Consolidar con un préstamo estudiantil privado

Ante todo, ten en cuenta que esta opción sólo está pensada para personas que pueden permitirse hacer pagos pero que no pueden hacer los pagos totales de sus préstamos individuales. Si no tienes ningún ingreso para hacer los pagos, entonces esta opción no funcionará. 

Ahora bien, la consolidación privada de un préstamo estudiantil te permite obtener un nuevo préstamo a un tipo de interés más bajo. En muchos casos, como consolidas y reduces la tasa aplicada a la deuda, puedes pagar menos cada mes.

Es necesario notar que si utilizas esta opción para consolidar préstamos federales, pierdes la elegibilidad para todos los programas ofrecidos por el gobierno federal, lo que significa que no podrías usar el PayE o el RePayE si así lo necesitaras. Y si eres un profesional del servicio público, entonces no serás elegible para el Public Service Loan Forgiveness. Por lo tanto, piensa cuidadosamente antes de decidir consolidar en una deuda privada tu préstamo estudiantil.

Sigue leyendo: ¿Qué es FedLoan?

Elegibilidad para la consolidación privada

Primero que nada, debes hacer la solicitud ante un prestamista privado, y tu elegibilidad se basará en tu puntuación de crédito y en tu ratio deuda-ingresos. La buena noticia es que los administradores de préstamos estudiantiles tienden a tener normas de préstamo más flexibles. Por lo tanto, aunque tengas mal crédito o no tengas crédito en absoluto, es más que posible que encuentres un servicio que esté dispuesto a trabajar contigo y que se ajuste a tu situación.

¿Cuándo es la consolidación privada la mejor opción?

La consolidación privada es una buena opción cuando tienes los medios para hacer al menos un pago reducido. No es una alternativa para personas que se enfrentan a dificultades financieras. En cambio, es para gente que sólo necesita un poco más de espacio para respirar y poner sus finanzas en orden. Además, consolidar, y por lo tanto reducir la tasa de interés, puede ayudarte a ahorrar miles de dólares durante la vida del préstamo.

Guía de referencia para personas que no pueden pagar sus préstamos estudiantiles

Situación financieraLa mejor solución
DesempleoAplazamiento
Desempleo de corta duraciónIndulgencia
Sin trabajo por enfermedad o lesiónAplazamiento
Incapaz de trabajar debido a una enfermedad o lesión temporalIndulgencia
SubempleadosAplazamiento o indulgencia, según la gravedad de las dificultades financieras
Bajos ingresosLos planes federales PayE or RePayE
Luchando para hacer todos los pagos de los préstamos individuales, pero no enfrentando dificultades financierasConsolidación privada

Sigue leyendo: ¿Consolidar deudas afecta el crédito?

No puedo pagar mi préstamo estudiantil. ¿Qué debo hacer?

Ponte en contacto con el administrador del préstamo inmediatamente. Mucha gente tiende a pensar que esconderse de su prestamista es inteligente cuando no puede pagar, pero es exactamente lo contrario de lo que deberían hacer. Hacer esto solo tendrá dos consecuencias: que el préstamo entre en mora y que el prestamista lo envíe a colección.

En consecuencia, llamar a tu prestamista significa que puedes discutir las opciones que te mantendrán fuera de la mora y te ayudarán a evitar el daño a tu crédito. Como hemos visto, también es posible calificar para un aplazamiento o una indulgencia. Si se trata de un préstamo federal, la ley también exige que se ofrezcan opciones de planes de pago diseñados para dificultades financieras. Pero, por lo general, eres tú quien debe dar el primer paso y pedir que te proporcionen toda la información y ayuda que necesita.

Así que no te escondas. Llama a tu prestamista a la primera señal de problemas y mira a ver qué puedes hacer.

¿No pagar mi préstamo estudiantil dañará mi puntaje de crédito?

No necesariamente. No afecta tu puntaje crediticio cuando no haces los pagos durante un período de aplazamiento aprobado. Tampoco si obtienes la indulgencia. Finalmente, si calificas para reducir tus pagos a $0 bajo el PayE o el RePayE, tu crédito tampoco se verá afectado.

En pocas palabras, mientras el prestamista esté de acuerdo en que no tienes que pagar nada, no creará entradas negativas en tu historial de pagos. La falta de pago sólo perjudica tu puntuación de crédito cuando el prestamista reporta a las agencias de crédito un pago atrasado, lo que sucede sólo si no hablas con tu prestamista para hacer los arreglos con anticipación.

¿Por qué no puedo pagar mi préstamo estudiantil con una tarjeta de crédito?

Cuando la gente se encuentra en situaciones en las que no puede pagar todas sus facturas, a veces tratan de hacer malabares. Por ejemplo, pagar las cuentas de los servicios públicos con una tarjeta de crédito. Algunas personas incluso utilizan las tarjetas de crédito para pagar la deuda tributaria porque, aunque suele ser un saldo grande con una tasa de interés alta, es mejor que enfrentarse a las multas del IRS.

Pero esto no funciona con los préstamos estudiantiles. La mayoría de los administradores de préstamos estudiantiles no te permitirán usar una tarjeta de crédito para hacer un pago. La razón es que el recaudador (y el gobierno federal) no quieren que conviertas la deuda de un préstamo estudiantil en una deuda personal. Eso se debe a que los préstamos estudiantiles tienen reglas especiales, por lo que la deuda tiende a mantenerse separada y tratarse como única.

Específicamente, en esta situación, no quieren que conviertas la deuda y luego te declares en bancarrota. Los préstamos estudiantiles no se liquidan fácilmente durante la quiebra, debes probar que no liquidarlos te causaría dificultades financieras continuas y extremas. Por el contrario, la deuda de las tarjetas de crédito es bastante fácil de liquidar. Por lo tanto, pagar los préstamos estudiantiles con tarjetas de crédito parece ser un cebo y un cambio que podría llevar al fraude de la bancarrota.

En conclusión

El gobierno y los bancos tienen una excelente razón para trabajar con gente que tiene problemas para pagar sus préstamos estudiantiles. La deuda de los préstamos estudiantiles ha alcanzado un máximo histórico, con unos 45 millones de personas que deben un saldo medio de 37.000 dólares. Por lo tanto, puedes estar seguro de que los bancos y el gobierno están tan ansiosos de recibir el dinero como tú de devolverlo. Sólo asegúrate de ponerte en contacto con el prestamista o el administrador del préstamo tan pronto como creas que vas a tener problemas financieros. Después de todo, ignorar el problema sólo empeorará las cosas.

Sigue leyendo:

¡Comparte nuestro artículo!


Artículos relacionados:

Deja un comentario

¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!