Qué hacer con los colectores de deuda: 10 consejos para lidiar con ellos

La mayoría de los consumidores -incluso los que tienen todas sus cuentas en orden- le temen a los cobradores de deuda. Por supuesto, no es un temor sin fundamentos. Aunque parezca injusto, algunos colectores de deuda han llegado tan lejos para obtener dinero que le han hecho mala fama a los demás del gremio. Aquí te contamos qué puedes hacer cuando los colectores de deuda no te dejen tranquilo.

Lo primero que debes saber es que, normalmente, los cobradores de deuda aparecen cuando dejas de pagar tu tarjeta de crédito, un préstamo estudiantil o una factura médica. Y sí, decimos “normalmente” porque algunos tienen en sus manos información errónea y tratarán incluso de cobrarte deudas que no son tuyas o que ya han prescrito, algo que conocemos como las “deudas zombies”.

Aunque siempre podrías ignorarlos, no es lo más recomendable. De hecho, los asesores de crédito al consumo y la mayorìa de los reguladores estatales coinciden en que ignorar las cartas y las llamadas telefónicas de los cobradores de deuda es una mala idea. Por otro lado, afrontarlos no es una idea mucho mejor, todo lo contrario: la situación podría empeorar.

Entonces, ¿qué deberías hacer? Evitarlos por completo, es decir, no caer en deudas que te generen esa cantidad de estrés o, de hacerlo, tratar de negociar con el acreedor original el primer día de mora -o incluso antes- para llegar a un acuerdo de pago razonable. Esto sería lo mejor, a menos si se compara con el escenario en que tu acreedor o prestamista le venda tu deuda a un cobrador externo. 

¿Estás en un punto de no retorno y negociar con tu acreedor ya no es una opción? ¡No te preocupes! Te mostraremos qué hacer con los colectores de deuda. Estos 10 consejos -de seguro- te ayudarán a lidiar con ellos de forma respetuosa y haciendo valer tus derechos según la FDCPA. ¡Incluso podrían ahorrarte tiempo y dinero! Pero, no nos creas: vamos a verlos.

Tipos colectores de deuda

Ahora bien, no todos los cobradores de deuda son iguales. Algunos trabajan de forma independiente, otros como abogados especializados en patrimonio y unos en agencias de cobranzas. Pero también podría suceder que el cobrador que te contacte trabaje para la empresa a la que le debes. Este sería el caso si, por ejemplo, te pasaste la factura de tu American Express y un representante del emisor de la tarjeta te llama.

Qué hacer con los colectores de deuda

#1 Conoce tus derechos

La Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos (FTC o Federal Trade Commission) cuenta con una página web bastante completa que puedes revisar en caso de dudas. Lo que nos gusta de esta página es que tiene varias publicaciones oficiales -es decir, emitidas por un organismo confiable- diseñadas para educar a los consumidores, en especial sobre los derechos que la Ley de Prácticas Justas por el Cobro de Deudas -en inglés, Fair Debt Collection Practices Act– les ha otorgado.

Para revisar las preguntas y respuestas frecuentes que ha recolectado la FTC, bastaría con visitar su página web oficial. Para que te hagas una idea, las llamadas telefónicas con conductas amenazadoras u hostigadoras, las amenazas y el lenguaje abusivo son ilegales y deben denunciarse ante la Oficina de Protección Financiera al Consumidor de los Estados Unidos (CFPB o Consumer Financial Protection Bureau) y también ante la oficina del Fiscal General de tu estado. 

Nota: Si necesitas hacer tus denuncias, puedes encontrar a tu Fiscal General estatal usando la página de la Asociación Nacional de Fiscales Generales. Para comunicarte con la CFPB e interponer una queja, visita su página web en línea o llama al siguiente número de teléfono: 855-411-2372. (CFPB)

#2 Mantén tu cabeza en alto

No necesitas ser un avestruz y esconder tu cabeza bajo tierra. No ignores las cartas o llamadas telefónicas que te puedan hacer los colectores de deuda, y mucho menos los avisos judiciales o citaciones al tribunal que estén relacionados con ella. 

La ley está de tu lado. Para aplicarla, bastaría con decirle al cobrador de deuda que te envíe una verificación de la misma. Puedes hacerlo por teléfono -justo la primera vez que te contacten- o por escrito. Nosotros recomendamos que lo hagas por escrito para que así te quede un respaldo de tu pedido. El cobrador tendrá un lapso de 30 días continuos después del primer contacto para enviarte la verificación de la deuda.

Si la deuda no te pertenece y no tiene relación contigo: no pierdas el tiempo. Piensa que los cobradores de deuda pueden comunicarse con los burós de crédito para poner notas negativas en tu informe de crédito y ahí podrían permanecer hasta por siete años. Esto de seguro afectará tu capacidad de obtener un préstamo hipotecario, una tasa de interés más cómoda o incluso un empleo. 

“Si se evade a un colector de deudas, todo comenzará a volverse menos amigable para el consumidor”, esto según declaraciones de Mark Schiffman, vicepresidente de asuntos públicos de ACA International, el principal grupo comercial de agencias de cobranzas.

Consejo: ¿Qué puedes hacer si una deuda no es tuya? ¡Informárselo por escrito al colector de deudas! Demuestra que no eres el deudor o que ya pagaste esa deuda y que de seguro se trata de un error. Hagas lo que hagas, ¡no asumas la deuda! En la página oficial de la CFPB encontrarás modelos de cartas que puedes usar para 1) pedir la verificación de la deuda o 2) informarle a un colector que esa deuda no es tuya. Recuerda enviar cada comunicación por correo postal certificado con acuse de recibo. Así, tendrás una prueba en tus manos de haber hecho lo que corresponde.

#3 Busca un abogado especializado

Si recibes una notificación de demanda, ¡no la ignores! Mejor aprovecha el tiempo y busca a un abogado o despacho de abogados que se especialice en casos de derecho al consumidor para que te represente ante los tribunales. La Asociación Nacional de Defensores del Consumidor tiene una página web con un listado de abogados especializados. Visitarla y explorar la guía podría ser un grandioso primer paso.

Recuerda que los consumidores que no asisten a la cita del tribunal o que pierden el juicio pueden sufrir graves consecuencias. Entre ellas, el embargo de su salario. Mary Spector, profesora asociada de derecho de la Facultad de Derecho Dedman de la Universidad Metodista del Sur y directora del Proyecto de Derecho del Consumidor, declara que muchas de las demandas que se presentan ante tribunales no cuentan con los elementos probatorios necesarios como para llegar a una sentencia definitiva que perjudique al consumidor. 

De hecho, en algunos casos incluso sucede que la deuda es real, pero que ha prescrito según el estatuto de limitaciones. ¿El problema? “Si una de las partes no comparece ante el tribunal para cuestionar la suficiencia de la evidencia, el acreedor ganará, incluso si demanda con información escasa”, dice Spector. 

Consejo: Las posibilidades de que un juez desestime la demanda que ha interpuesto un colector de deudas pueden ser muy altas si te presentas en la corte con un abogado especializado. Recuerda que muchos cobradores no cuentan con suficientes elementos probatorios para demostrar 1) la deuda y 2) convencer al juez de embargar tu salario.

#4 Mantén tus archivos actualizados

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre cuánto tiempo se deberían guardar los archivos relacionados con las facturas, cobros y pagos de deuda. Algunos dicen que es preferible conservarlos por el mismo tiempo que los documentos fiscales, mientras que otros creen que solo deben mantenerse bajo llave -por así decirlo- mientras esté vigente el estatuto de limitaciones del estado donde se realizó la operación. 

Pero hay otro grupo que afirma que se deberían conservar para siempre, especialmente cuando hablamos de las pruebas de liquidación o de resolución de deudas. Piensa que, si alguien “resucita” una deuda antigua, tendrías en tus manos las pruebas de pago, por ejemplo. 

Kurt Johnson, ex presidente de la Asociación Reguladora de la Agencia de Recaudación de América del Norte, dice que todavía guarda las pruebas de pago de sus préstamos estudiantiles. “He visto casos en los que los colectores buscaron a un deudor después de 18 años para tratar de cobrar su préstamo estudiantil”, declara el representante del grupo de reguladores de la industria de la recaudación en 20 de los estados del país.

#5 Protege tus cuentas bancarias

Los colectores de deuda pueden hacer una demanda contra los consumidores por la falta de pago de las deudas. En caso de ganar, tus ahorros estarían en peligro. ¿Por qué? Porque de ser así, el tribunal podría ordenar la congelación de tus cuentas de ahorro y cuentas corrientes. Piensa que esto podría ser muy problemático para poder cubrir con tu presupuesto familiar. Incluso podrías perder liquidez.

Pero, ¿qué aconsejan los expertos? Veamos. Lo principal sería tener tus cuentas bancarias para recibir los fondos del Seguro Social o los cheques por incapacidad separadas de la nómina. Recuerda que estos pagos están exentos y nadie puede tocarlos -ni siquiera el tribunal- para usarlos como fuente de pago de deudas. 

Si los colectores de deudas saben que tus cuentas solo tienen fondos exentos e intocables, no podrán hacer nada al respecto, no podrán tocar ese patrimonio, al menos no pidiendo una congelación de deudas. Si te has declarado en bancarrota, ¡envíales esa información! Esto podría detener sus esfuerzos.

#6 No se lo pongas todo demasiado fácil

Algunos expertos consideran que los consumidores deberían evitar darle a los colectores de deudas su cuenta bancaria y sus números de ruta. Lo mejor es que, si llegas a un acuerdo para pagar la deuda, realices tus pagos con giros postales o con cualquier otro servicio de pago de terceros. Esto te beneficiará porque 1) te dejará un comprobante de pago y 2) mantendrás tu información bancaria lejos de sus manos. 

¿Qué debes evitar entonces? Pagar con cheques personales o permitir que realicen retiros electrónicos directos desde tus cuentas bancarias.

#7 Graba las conversaciones telefónicas

Cuando un colector de deudas comience a llamarte, ¡graba las conversaciones! Esto te permitirá tener una prueba en caso que te hablen con un lenguaje abusivo o que te amenacen. Como en una docena de estados necesitarás el permiso de la otra persona para poder grabar la conversación, lo mejor sería que le informes desde el minuto uno que está siendo grabado y que, si lo prefiere, se comunique contigo por la vía escrita. 

Piensa que decirle al colector que está siendo grabado también podría tener un efecto positivo en la relación deudor-colector porque le prendería las alarmas haciendo que se cuide muchísimo de decir algo inapropiado. Por ende, los ánimos no subirían hasta el punto de hacer que la situación se salga de las manos.

#8 Pídelo todo por escrito

Cualquier acuerdo al que llegues con el cobrador de deudas para realizar los pagos debe estar contenido en un documento escrito. Fíjate que el documento debe estar también firmado, sellado y fechado por el cobrador de deudas o por la agencia de cobros. Antes de que comiences a emitir los pagos, revisa muy bien el documento y almacena el original. 

Consejo: No estaría de más que, si decides mantener una comunicación telefónica con el cobrador de deudas, le indiques que -al finalizar la conversación- te envíe una carta certificada por correo postal -o al menos, un correo electrónico desde su cuenta de correo empresarial- con un resumen de todo lo que hablaron ese día. De ser posible, pídele también que el correo cuente con una firma electrónica certificada.

#9 Envía tus comunicaciones por correo certificado

Puede que ya sepas que las cartas suelen perderse en el correo, ¿cierto? Por eso la mayoría de los expertos recomiendan a los consumidores que envíen sus comunicaciones a través del correo certificado con acuse de recibo. Así, tendrás una prueba irrefutable de que el colector de deudas recibió tu carta.

Consejo: Si necesitas ayuda para redactar tus cartas, puedes encontrar varios modelos aquí.

#10 Pídele ayuda a los gestores de deuda

Si ya lo has intentado todo o quieres comenzar con las pilas bien puestas, encuentra a una agencia de asesoramiento acreditada para que te ayude a elaborar un plan de pagos que no afecte tu presupuesto familiar ni el pago de las demás obligaciones que has adquirido. La FTC le aconseja a los consumidores que eviten a las empresas de reparación de crédito con fines de lucro.

Consejo: ¿No sabes a dónde acudir? Te dejamos a las dos principales agencias de acreditación: National Foundation for Credit Counseling y Financial Counseling Association of America.

Consejos extra ante el contacto con un cobrador de deudas

Recuerda: para presentar una queja por el comportamiento de un cobrador de deudas o una denuncia de una agencia de cobranzas, llama a la Oficina de Protección Financiera al Consumidor de los Estados Unidos al 855-411-2372 o usa el formulario en línea de la CFPB.

También sería una buena idea presentar una queja ante la agencia estatal de protección al consumidor y ante la oficina del Fiscal General. El National Consumer Law Center podría servirte para encontrar recursos educativos sobre los derechos del consumidor y también sobre el proceso del cobro de deudas. No estaría de más revisar esta página en detalle.

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