¿Qué es una tarjeta de crédito virtual y cómo funciona?

Una tarjeta de crédito virtual es una “tarjeta en línea” que no es emitida físicamente, pero que está vinculada a una tarjeta física, la cual sirve como “tarjeta principal”. 

Este servicio es provisto por la misma entidad financiera, es gratuito, y su función es ayudar a realizar pagos de manera segura. Por lo general, la tarjeta de crédito virtual incluye un número de tarjeta de un solo uso, creado por el proveedor correspondiente.
Como usuario, puedes limitar este número para ser usado con un comerciante o vendedor específico, así como también puedes poner límites al gasto y a la fecha de vencimiento.

Además, el emisor te permite bloquear o eliminar este número, lo que te ayuda a evitar fraudes sin que tu cuenta principal sea afectada. Por supuesto, tienes la posibilidad de crear un nuevo número de tarjeta de crédito virtual para continuar haciendo compras.

Todo esto te brinda la capacidad de proteger la información de tu cuenta de tarjeta de crédito principal en un mundo donde los fraudes son cada vez más frecuentes.

Beneficios de una tarjeta de crédito virtual

El principal beneficio es la capacidad de cerrar la cuenta. Con una tarjeta de crédito tradicional, si el número de la misma queda expuesto, si sufres un fraude, robo o hurto, deberás cancelar esa tarjeta y obtener una nueva, lo que significa que obtendrás un nuevo número de cuenta. Y esto es una gran desventaja, ya que te puede causar problemas, por ejemplo, si configuraste pagos automáticos con esa cuenta específica.

En cambio, con una tarjeta de crédito virtual evitas este inconveniente, ya que si sufres un fraude todo lo que tienes que hacer es cerrar esa cuenta sin que tu cuenta principal se vea afectada. Por otro lado, usar una tarjeta virtual mitiga el riesgo de que tu cuenta principal quede expuesta a una violación de datos.

Por otro lado, si tienes una empresa o negocio, usar una tarjeta de crédito virtual te puede ser beneficioso de tres maneras:

1. Funciones de seguridad

El fraude con tarjetas de crédito y débito es una preocupación importante para las empresas a nivel mundial, con pérdidas por fraude que superaron los $ 21 mil millones de dólares en 2015 y $ 32 mil millones en 2019. Como medida de protección contra los fraudes financieros, las tarjetas de crédito virtuales ofrecen a las empresas un conjunto de características de seguridad diseñadas especialmente para combatir estos riesgos con eficacia.

2. Integración completa con sistemas contables

La clave para un flujo de trabajo contable eficiente está en las integraciones, y el flujo de trabajo más completo incluye un proceso de pagos totalmente integrado. Con las tarjetas de crédito virtuales, los pagos pueden aprobarse y liberarse a los proveedores directamente desde el software de automatización de cuentas por pagar.

3. Reembolsos que pueden hacerte ganar dinero

Cuando se trata de actividades de contabilidad que generan ingresos, las cuentas por pagar nunca han estado en lo más alto de esa lista. Pero las tarjetas de crédito virtuales realmente hacen posible ganar dinero a través de programas de reembolso en efectivo, compensando los costos de la automatización de las cuentas por pagar. Y a diferencia de las tarjetas con programas de puntos, estos programas de reembolso te permiten ganar dinero de verdad.

¿Cómo protege una tarjeta de crédito virtual a los usuarios?

Por lo general, las tiendas en línea suelen almacenar la información de pago de los clientes para su uso repetido. Sin embargo, la conveniencia puede tener un costo si un hacker obtiene acceso al almacenamiento en línea de un minorista y a su información confidencial. Por lo tanto, si alguna vez has pagado algo en línea ingresando datos estáticos de la tarjeta de crédito, técnicamente estás en riesgo de fraude permanentemente.

En cambio, si utilizas una tarjeta virtual, la información almacenada (por lo general) sólo puede ser cargada una vez. Así que incluso si un hacker accede al número de la tarjeta, es inútil para sus propósitos, porque esta ya habrá caducado.

Esta tecnología funciona como el chip EMV de la mayoría de las tarjetas de crédito modernas, en el sentido de que en ambos casos se crea un nuevo token para cada compra con el objetivo de prevenir el almacenamiento y el mal uso de los datos estáticos de la tarjeta de crédito.

¿Qué características hay que buscar en una tarjeta de crédito virtual?

Hay muchas opciones disponibles, desde los bancos tradicionales, hasta las modernas empresas de tecnología de punta (como Spendesk). Cuando se consideres las opciones, es más importante mirar las funciones y características disponibles, que quien las proporciona. 

En otras palabras: tu banco actual podría ofrecer tarjetas virtuales. Pero, ¿estás obteniendo el producto que realmente necesitas, o sólo el que ya conoces? 

Las mejores tarjetas virtuales te permiten hacer cosas importantes, como:

Uso único y uso recurrente

La diferencia entre los dos es bastante simple. Las tarjetas de un solo uso, valga la redundancia, se usan sólo una vez. Son maravillosas si haces un pedido en Amazon, pero no tanto si tienes que hacer pagos por suscripciones, ya que necesitarás una nueva tarjeta cada mes. 

Ahora bien, las tarjetas de uso recurrente siguen el mismo concepto de una tarjeta tradicional, pero siguen siendo diferentes, ya que tienen sus propios datos de cuenta. Por lo tanto, el riesgo de fraude sigue siendo bajo. Pero la tarjeta existirá durante la duración de tu suscripción, por lo que mantendrá el pago de tu herramienta o servicio durante todo el tiempo que lo necesites. 

Tantas tarjetas como necesites

Algunos proveedores sólo te dan acceso a una tarjeta virtual. Es bueno no tener que usar la tarjeta principal para hacer pagos, pero sigues compartiendo los mismos detalles una y otra vez, lo cual no es el objetivo de estas tarjetas.

Tienes que buscar un servicio que te permita crear nuevas tarjetas virtuales para cada pago que hagas. De esta manera, si una de sus tarjetas está comprometida (los detalles de la cuenta son pirateados), sólo tienes que cancelar esa tarjeta. Todos los demás pagos permanecerán seguros, incluso los recurrentes. 

Y si de alguna manera una de tus tarjetas sobrepasa su límite, aplica el mismo principio: Sólo afectará a ese pago en cuestión, y no a todos los demás que puedas tener en curso.

¿Cómo comprar con una tarjeta de crédito virtual?

No vamos a mentir: es un poco más tedioso comprar con una tarjeta de crédito virtual que hacerlo con una normal. Por ejemplo, requiere datos de inicio de sesión separados. Sin embargo, ¡es poco si recordamos que son medidas adicionales que te protegen contra el robo y el fraude!

En primer lugar, las tarjetas de crédito virtuales solo se pueden usar en línea o por teléfono. Si te preocupa la seguridad de tu número de tarjeta de crédito en una tienda física, lo recomendable es que consideres usar una aplicación de pago móvil en tu teléfono; estas aplicaciones, como Apple Pay y Google Pay, también usan tokens únicos.

Entonces, estás en línea y tu carrito (virtual) está lleno. Cuando estés listo para pagar, deberás abrir el sitio web de tu tarjeta de crédito virtual. Una vez que hayas iniciado sesión en tu cuenta con tu nombre de usuario y contraseña, puedes generar el Token único. Incluirá un número de tarjeta único y un código de seguridad. Dependiendo de tu administrador, se le puede configurar una fecha de vencimiento, y también un límite de gasto (esto puede ser útil si deseas compartir una tarjeta con otra persona, por ejemplo un niño o un compañero de cuarto).

En este punto, puedes seguir adelante y pagar con los detalles de la tarjeta virtual. Si la “tarjeta” está vinculada a una tarjeta de crédito «normal», las transacciones aparecerán en tu estado de cuenta como de costumbre.

Las devoluciones también funcionan normalmente si tu tarjeta de crédito virtual está vinculada a tu cuenta regular. En este sentido, devuelves el artículo y el importe es reintegrado al número virtual. Incluso, si lo configuraste para un solo uso, el crédito de reembolso deberá aparecer en tu estado de cuenta.

Una cosa que debes tener en cuenta: dado que las tarjetas de crédito virtuales, por definición, no tienen una versión física, no puedes usarlas en ninguna situación en la que necesites una tarjeta física.

Desventajas de una tarjeta de crédito virtual

En el caso de las devoluciones, haber usado una tarjeta de crédito virtual puede ser un inconveniente, ya que algunas tiendas requieren que insertes o pases la tarjeta que usaste para la compra para procesar el reembolso.

Esto, obviamente, no es posible con una tarjeta de crédito virtual. En estos casos, es posible que tengas que aceptar una tarjeta de regalo en lugar de recibir el dinero de vuelta en tu tarjeta de crédito.

Por otro lado, y como ya hemos explicado, las tarjetas de crédito virtuales que tienen fechas de vencimiento cortas pueden causar problemas para cualquier suscripción que hayas hecho. ¿Por qué? Porque para mantener la suscripción activa, deberás actualizar el número de la tarjeta cada vez que esta caduque. Y si lo olvidas, tu suscripción podría ser cancelada.

Tarjetas de crédito virtuales vs aplicaciones de pago

Las tarjetas de crédito virtuales no son lo mismo que las aplicaciones de pago como Apple Pay y Android Pay, aunque funcionan bajo una premisa similar. Cuando se carga una tarjeta a través de una aplicación de pago móvil, el minorista válida la transacción con un token de uso limitado, no el número de la tarjeta de crédito real, como en el caso de una tarjeta de crédito virtual. La principal diferencia entre las dos tecnologías es el caso de uso.

En este momento, las aplicaciones de pago por móvil se utilizan sobre todo en tiendas pequeñas, aunque muchas tiendas online están empezando a aceptar Apple Pay y similares. Las tarjetas de crédito virtuales, por el contrario, son en su mayoría exclusivas para el uso en línea. Por lo tanto, aunque ambas tecnologías funcionan en gran medida con la intención de hacer los pagos más seguros, los entornos en los que se utilizan son diferentes.

¿Quién ofrece tarjetas de crédito virtuales?

A continuación te presentamos dos instituciones financieras de gran importancia que ofrecen tarjetas de crédito virtuales así como todo lo que necesitas saber sobre cada programa.

Capital One Eno

Capital One ofrece tarjetas de crédito virtuales a través de su asistente en línea, Eno. Además, la compañía también ha puesto a disposición de los usuarios una extensión de navegador disponible para Google Chrome, Microsoft Edge y Mozilla Firefox.

Después de instalar la extensión, puedes usarla mientras compras como de costumbre. Cuando estés listo para pagar, haz clic en el botón de la extensión y ésta generará una tarjeta de crédito virtual para usar en esa transacción en particular.

Además, la extensión también puede redirigirte al sitio web de Capital One donde puedes administrar, ver, bloquear o eliminar tus números de tarjeta de crédito virtual existentes.

Números de cuenta virtual de Citi

Citi ofrece números de cuenta virtuales a través de una herramienta basada en la web o un programa descargable para PC. Con la herramienta de Citi, puedes generar números de cuenta virtuales con límites en dólares y fechas de vencimiento.

También puedes ver la información del número de cuenta virtual individual, las compras realizadas, así como el saldo restante en un número de cuenta en particular. Al igual que los demás, también puedes cerrar números de cuenta.

Ten en cuenta que los números de cuenta virtual de Citi solo se pueden usar para transacciones en línea y por teléfono.

Tarjetas de crédito virtuales para empresas

Si bien la mayoría de nosotros probablemente seremos usuarios individuales de tarjetas de crédito virtuales, si posees o administras un negocio, estas tarjetas realmente pueden ayudar a resolver uno de los mayores problemas de cualquier empresa: varios empleados que necesitan realizar compras en nombre de la empresa, desde tinta para una impresora y papel higiénico hasta boletos de avión o cosas urgentes.

Además, al igual que las tarjetas de crédito tradicionales, las «tarjetas de empresa» también pueden sufrir fraudes o robos. Y si varias personas comparten una misma tarjeta, también puede ser propensa al abuso si no tienes la capacidad de determinar qué empleado realizó qué compra.

Si tienes un negocio en los Estados Unidos, ponte en contacto con tu banco sobre sus ofertas de tarjetas de crédito virtuales. American Express ofrece uno de estos servicios, llamado «vPayment», que solo funciona con tarjetas corporativas. 

Pero si te encuentras en Europa o el Reino Unido, independientemente del banco que utilices, puedes consultar el servicio ofrecido por Spendesk (que espera expandirse a los Estados Unidos pronto). Spendesk permite a los empleados solicitar autorización, y una vez que un administrador aprueba el gasto, el empleado obtiene un token de acceso y realiza el pago. 

Cosas que hay que tener en cuenta antes de solicitar una tarjeta de crédito virtual

Antes de ordenar tu tarjeta de crédito virtual, asegúrate de considerar lo siguiente. Primero, y lo más importante, es que no tengas una gran deuda en tu tarjeta de crédito principal. Que tampoco hayas solicitado una tarjeta de crédito o débito recientemente, y que tu intención de utilizar este servicio sea clara y esté bien definida.

Tener esto claro no cuesta mucho, además que puede, eventualmente, marcar una diferencia positiva en tu estilo de vida y de negocios. Si te encuentras en la situación de que estás tratando de pagar las deudas de tus tarjetas de crédito tradicionales, entonces obtener una virtual solo empeorará tu situación.

En segundo lugar, al ordenar varias tarjetas de crédito en el mismo período de tiempo puede dañar tu puntaje crediticio.

Otra cosa que debes tener en cuenta es que si ya tienes deudas en tus tarjetas de crédito tradicionales, debes asegurarte de generar la tarjeta virtual desde las plataformas que ofrezcan tasas de interés más bajas y mayores ganancias financieras.

Otras opciones para proteger tu identidad en línea

Independientemente de que el emisor de tu tarjeta de crédito ofrezca o no tarjetas de crédito virtuales, es importante ser proactivo en la prevención del robo de identidad cuando realizas compras en línea.

Por ejemplo, los servicios de pago digital como Visa Checkout, Masterpass y Amex Express Checkout te permiten realizar compras en línea sin necesidad de introducir la información de tu tarjeta. Para hacer una transacción de esta manera, sólo tienes que inscribirte en uno de los servicios, agregar la información de tu tarjeta, y luego iniciar sesión cuando estés comprando en los comercios participantes.

Considera también la posibilidad de utilizar una red privada virtual (VPN o Virtual Private Network) cuando estés conectado a internet desde una red Wi-Fi pública. Este servicio puede evitar que los hackers tengan acceso a tu actividad en Internet y a cualquier información confidencial que compartas.

Por último, considera la posibilidad de utilizar un servicio de supervisión de crédito. Esto es para que te alerten si algo no anda bien, permitiéndote así detectar un fraude y detenerlo antes de que empeore.

Ideas finales

Las tarjetas de crédito virtuales pueden darte tranquilidad al hacer compras en línea o por teléfono. Si tu número de tarjeta de crédito virtual se ve comprometido, generalmente puedes eliminarlo o bloquearlo con un clic y continuar usando tu tarjeta de crédito principal.

Dicho esto, el proceso de obtener números de tarjetas de crédito virtuales puede ser una molestia menor. Además, los emisores de tarjetas de crédito que ofrecen tarjetas de crédito virtuales también pueden ofrecer políticas de responsabilidad por fraude de $ 0.

Ahora bien, si te aterra la sola posibilidad de ser víctima de fraude o de que tus datos sean comprometidos y, por lo tanto, tener que cerrar un número de cuenta principal que tiene un montón de pagos recurrentes, sin duda apreciarás la medida adicional de protección que las tarjetas de crédito virtuales proporcionan.

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