Seguro de vida entera: ¿Qué es y cómo funciona?

Es posible que, durante la búsqueda del seguro de vida perfecto, te hayas encontrado con el seguro de vida entera o whole life insurance. Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué es y cómo funciona el seguro de vida entera, y en qué se diferencia de los demás seguros de vida del mercado?

Para comenzar, es importante destacar que el seguro de vida entera brinda cobertura monetaria por la vida del asegurado. A diferencia de un seguro de vida a término, la aseguradora no solo le pagará al beneficiario si se declara el fallecimiento del asegurado durante la vigencia del contrato, sino que además permitirá la acumulación de intereses sobre el valor de la póliza, tal como lo haría una cuenta de ahorros.

Estas pólizas también son conocidas como seguros de vida permanentes o tradicionales. Las pólizas de seguro de vida entera son uno de los tantos seguros de vida permanentes. Algunos de los seguros de vida similares a él serían los seguros de vida universales, universales indexados y universales variables. Pero, ¡no nos confundamos! Dentro de poco, analizaremos las diferencias.

¿Cómo funciona el seguro de vida entera?

Seguro de vida entera: ¿Qué es y cómo funciona?

El seguro de vida entera garantiza el pago de un beneficio económico por el fallecimiento del asegurado. Acá hay que hacer una pequeña pausa para entender a profundidad cómo funcionan los seguros de vida. Y es que, en materia de seguros, hay tres participantes en la ecuación:

Titular

El titular de una póliza de seguro es el responsable de pagar las primas pero no necesariamente es la persona asegurada. Un esposo puede comprar un seguro de vida para su esposa. En este caso, se asegura la vida de su esposa, pero él sería el responsable del pago de las primas. El titular de un seguro de carro sería el propietario del vehículo. 

Asegurado

El asegurado es el bien que se desea preservar, es decir, aquel al que se le da un valor monetario. En el caso de seguro de salud, el valor asegurado es la salud de esa persona que puede acceder a hospitales y clínicas; si hablamos de un seguro de carro, el asegurado sería el bien, es decir, el carro. En el caso de un seguro de vida es, por tanto, la vida de la persona. Como la vida de la persona está ligada a su condición como ser humano, se convertirá en el asegurado. El asegurado puede o no ser el titular de la póliza, pero nunca el beneficiario.

Beneficiario

El beneficiario es quien recibe el beneficio económico por parte de la empresa de seguros. Puede ser una persona o varias. El titular de la póliza puede determinar beneficiarios específicos o dejarle los beneficios monetarios a sus herederos universales. En el caso de una póliza de carro, el beneficiario es el mismo titular, que es el propietario del vehículo. En el caso de un seguro de vida, el beneficiario siempre será alguien diferente, a menos que estemos hablando de un seguro con componente de ahorro y préstamo. Ante este escenario, el asegurado -todavía con vida- podría hacer retiros o pedir préstamos contra el valor de la póliza

¿Qué es el seguro de vida entera?

Siempre que el titular pague religiosamente las primas del seguro, los beneficiarios recibirán un monto de dinero específico en caso de que el asegurado fallezca. Ahora bien, a diferencia de otros seguros de vida, los seguros de vida entera funcionan a la vez con una política de ahorros denominada “valor en efectivo”. 

Pero, ¿qué es el componente de ahorro? Se trata de que el dinero invertido en la póliza puede incrementarse por la aplicación de intereses. Este creciente valor del dinero es uno de los componentes esenciales del seguro de vida entera.

Para que este valor en efectivo se genere, el titular debe remitir pagos adicionales a las primas programadas. Los dividendos se pueden reinvertir en el valor en efectivo para que siga generando intereses. Es este valor en efectivo lo que le ofrece un beneficio vital al titular de la póliza haciendo que funja como una especie de fuente de equidad. 

Para acceder a las reservas de efectivo, el asegurado tiene dos opciones. La primera, es solicitar un retiro de fondos. Y la segunda es pedir un préstamo contra ese valor asegurado. Por supuesto, los préstamos estarán sujetos a una tasa específica que variará dependiendo de la aseguradora.

Nota: Uno de los factores más atractivos de los seguros de vida entera es que el propietario puede retirar los fondos sin tener que pagar impuestos, al menos hasta el valor del total de las primas pagadas a la empresa de seguros. Los préstamos que no se terminen de pagar reducirán el beneficio por el fallecimiento del asegurado de la póliza. Los retiros solo reducen el valor en efectivo, pero no los beneficios que se le pagan a los beneficiarios en caso de la muerte del asegurado.

Importante: Recuerda que el seguro de vida entera es diferente al seguro de vida a término. Este último solo está disponible por un número determinado de años. Mientras que el titular pague sus primas, la póliza de vida entera tendrá una vigencia que permanecerá atada a la vida del asegurado.

¿Cuál es el beneficio en una póliza de seguro de vida entera?

El beneficio por el fallecimiento del asegurado suele ser un monto fijo de dinero que está establecido en el contrato de la póliza. Algunas pólizas son elegibles también para el pago de dividendos. En este caso, el titular de la póliza puede optar porque los dividendos se unan al beneficio de la póliza (lo que aumentará el monto a pagar en caso de la muerte del asegurado) o pedir préstamos. También podrá hacer retiros. Los retiros generalmente solo afectan al acumulado de dividendos, mientras que los préstamos no pagados reducirían el monto del beneficio de la póliza. 

Muchas aseguradoras también ofrecen pólizas con una política especial, que es que si el asegurado queda discapacitado o es diagnosticado con una enfermedad grave, se le pagará un beneficio. 

Nota: Los beneficiarios de la póliza no tienen que sumar el dinero que reciban de la empresa a sus ingresos brutos para el pago de los impuestos. Sin embargo, es importante destacar que no siempre los beneficios se transfieren de seguida al fallecimiento. El titular de la póliza podría haber establecido que el dinero se destine a una cuenta de ahorros y que, paulatinamente, se le repartan asignaciones a los beneficiarios.

Importante: Los intereses que se acumulen en esa cuenta sí estarán sujetos al pago de impuestos. Por ende, los beneficiarios tendrán que enterarlos al IRS. Para más información, revisa nuestra guía de seguros de vida con ahorro.

Ejemplo de un seguro de vida entera

Imaginemos que ABC Insurance emite una póliza de seguro de vida de $25,000 al Señor Smith, que es -a la vez titular- y asegurado. Con el tiempo, el valor de ese dinero acumula $10,000. Tras la muerte del Señor Smith, ABC Insurance pagará el beneficio total por la muerte del asegurado, que es de $25,000. Sin embargo, la compañía solo perdería $15,000 debido al valor acumulado en efectivo, que es de $10,000. En este caso, el monto neto del riesgo en cuestión era de $25,000, pero al momento del fallecimiento del asegurado, este monto cambió a $15,000.

Importante: Tal como dijimos con anterioridad, la mayoría de las pólizas de seguro de vida tienen una cláusula que le permite al asegurado retirar esa cantidad de dinero o también cancelar la cobertura y recibir un valor de rescate en efectivo.

Historia del seguro de vida entera

Desde 1946 hasta finales de la década de los 60, el seguro de vida entera fue la póliza más popular del país. Las empresas de seguro le ofrecían a las familias la oportunidad de asegurar la vida de la cabeza del hogar para que su cónyuge e hijos no quedaran desprotegidos en caso de su muerte prematura. Además, también tuvieron un papel importante en la planificación de la jubilación.

Después de la aprobación de la Tax Equity and Fiscal Responsibility Act (TEFRA) en 1982, muchos bancos y compañías de seguro comenzaron a alzar su vista hacia la política de acumulación de efectivo por intereses. Las personas entonces preferían invertir en la compra de una póliza de seguro en vez de decantarse por las inversiones del mercado de valores.

Pero luego de que las tasas de rendimiento anualizadas para el S&P 500 Index fueron ajustadas por la inflación a 16.75% en 1982 y 18.63% en 1983, los consumidores comenzaron a invertir más en el mercado de valores y en los seguros de vida a término y dejaron de preferir a las pólizas de seguro de vida entera.

En resumen, ¿qué es y cómo funciona el seguro de vida entera?

El seguro de vida entera tiene una vigencia permanente o, mejor dicho, atada a la vida del asegurado. Esto lo diferencia muy bien de los seguros de vida a término, que tiene un plazo de vigencia específico, usualmente, de 5 o 10 años.

  • La empresa de seguros que ofrece un seguro de vida entera le paga al beneficiario -o a los beneficiarios- si se declara la muerte del asegurado, que puede o no ser el mismísimo titular de la póliza. Esta transferencia se realizará siempre que el titular de la póliza siga cumpliendo con los pagos de las primas.
  • Aunque el seguro de vida entera transfiere un beneficio económico por la muerte del asegurado, también tiene un componente de ahorro que permite el crecimiento del efectivo.
  • Este componente de ahorro puede ser invertido. Por ejemplo, el beneficiario o el mismísimo titular -en caso de ser el asegurado- podría acceder al efectivo mientras esté vivo, ya sea retirándolo o pidiéndolo prestado cada vez que sea necesario.

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