5 mitos sobre los seguros de vida

Cuando adquieres un seguro de vida básicamente obtienes protección mientras vivas. Bastante sencillo, ¿verdad? Pues bien, por si no lo sabías, existen varios tipos de seguro de vida, y estos se pueden dividir en dos grupos principales: Seguro de vida a término (term life insurance) y seguro de vida permanente (whole life insurance). Hay mucha información dando vuelta y algunos mitos sobre los seguros de vida que nos encargaremos de explicar a continuación.

El seguro de vida a término es el más fácil de entender y tiene los precios más bajos. En cambio, el seguro permanente es más complejo y tiende a costar más, pero ofrece beneficios adicionales.

De hecho, este último es el tipo de seguro de vida más conocido; sin embargo, es un producto susceptible a ideas erróneas por parte de los compradores, lo que puede llevar a provocar errores muy costosos. Por ello, hemos decidido reunir cinco mitos sobre los seguros de vida y la verdad detrás de ellos.

1. Un seguro de vida permanente es una inversión como cualquier otra

Algunos agentes de seguros de vida promocionan el seguro permanente como una buena inversión para diversificar una cartera financiera. Pero la razón principal para comprar un seguro de vida es el pago del beneficio por muerte a tus seres queridos, afirma Guy Baker, planificador financiero certificado de Wealth Teams Solutions.

 «Aunque este seguro tiene algunas características de inversión interesantes, la única razón por la que una persona lo compra es por el beneficio por muerte», dice.

Cuando compras una póliza permanente, parte de la prima se destina a financiar el beneficio por fallecimiento, el cual parte a una cuenta de valor en efectivo que se acumula con el tiempo. Cuando los agentes hablan del seguro permanente como una inversión, generalmente se refieren a esta cuenta de valor en efectivo, que genera un rendimiento mínimo garantizado, que ronda actualmente el 2,5% anual. 

Por lo tanto, algunas personas usan un seguro de vida permanente como una forma de financiar ahorros de jubilación adicionales. Bajo este enfoque, el beneficiario toma prestado contra la cuenta de valor en efectivo y usa el dinero para pagar los gastos de subsistencia. Sin embargo, los expertos dicen que solo se debe hacer esto si se ha maximizado otras cuentas de ahorro para la jubilación, como una 401 (k) y/o IRA. 

Nuestra recomendación es que no permitas que un agente te convenza de usar un seguro de vida permanente como inversión sin comprender primero los riesgos y los costos. Si no necesitas un seguro de vida y si no has agotado otras cuentas de jubilación, probablemente no sea una buena idea utilizar un seguro de vida para financiar la jubilación. 

Ahora bien, si lo que necesitas es un seguro de vida durante un tiempo determinado, por ejemplo mientras tus hijos crecen o pagas una hipoteca, lo más recomendable es que adquieras un seguro a término.

2. El seguro de vida permanente solo paga cuando la persona asegurada fallece

A menudo pensamos en un pago de seguro de vida como el dinero que envía la compañía de seguros después de la muerte del asegurado. Sin embargo, en algunas circunstancias es posible acceder al dinero antes de que eso suceda.

Una póliza de seguro de vida permanente que incluye «beneficios acelerados» le permite al beneficiario de la póliza tomar todo o parte del pago, llamado beneficio por muerte, si la persona asegurada se enferma de manera terminal. Una característica similar llamada “cláusula adicional sobre enfermedades crónicas” le permite al beneficiario acceder al dinero del seguro si la persona asegurada desarrolla una enfermedad o afección crónica grave. Y cuando la persona asegurada fallece, el dinero que se retiró anticipadamente se deduce del pago final.

3. Se puede pedir prestado una parte del valor sin costo alguno

Un préstamo con valor en efectivo está libre de impuestos siempre que el monto total que se tome sea inferior a las primas que se ha pagado. Sin embargo, este no es dinero gratis, es otro de los mitos sobre los seguros de vida. La compañía de seguros cobrará intereses sobre este préstamo, y los intereses continuarán acumulándose hasta que el dinero sea reembolsado.

Además, si el asegurado muere antes de haber pagado todo el dinero, el pago del seguro de vida se reducirá en la cantidad impaga, lo que dejaría a sus seres queridos sin la cantidad total que originalmente pretendía dejarles.

4. El beneficiario obtiene el beneficio por fallecimiento de la póliza más su valor en efectivo

Esto es algo que confunde a muchos compradores de seguros de vida permanente. Pues bien, cuando el asegurado fallece, la cuenta del valor en efectivo de la póliza vuelve a la compañía aseguradora, y el beneficiario recibe solo el beneficio por fallecimiento de la póliza, a menudo llamado valor nominal. Algunas aseguradoras ofrecen productos que pagan ambas cantidades, pero cuestan más.

5. Con un seguro permanente no es necesario preocuparse por exámenes médicos

De hecho, algunas pólizas de seguro de vida no requieren que te hagas un examen médico. Se denominan pólizas de vida permanente de emisión simplificada y garantizada y, a menudo, se comercializan a personas de 50 años o más con el objetivo de financiar funerales y otros «gastos finales».

Pero estas pólizas de seguro de vida ofrecen pagos relativamente pequeños, generalmente menos de $ 50.000. Y hay otra trampa: Si el asegurado fallece durante los primeros años de una póliza de emisión garantizada, los beneficiarios no recibirán el pago completo. 

En este sentido, según algunas pólizas, si el asegurado fallece en el primer o segundo año, su beneficiario solo recibirá el dinero que pagó en primas, más algún interés o un pequeño porcentaje del beneficio total por fallecimiento. En otros, el porcentaje de pago aumenta gradualmente cada año que la política está en vigor. Y puede ser necesario que pasen de tres o más años antes de que la póliza pague el monto total a sus beneficiarios.

Teniendo en cuenta este pago relativamente bajo, podemos concluir que estas pólizas son considerablemente más caras que las estándar que requieren que el asegurado se someta a un examen médico. Así queda desmentido otro de los mitos sobre los seguros de vida: los exámenes médicos pueden ser importantes a la hora de conseguir un buen trato.

Comprando el seguro de vida correcto

Considera todas las opciones disponibles, incluyendo los seguros de vida a término, antes de comprar uno permanente. Y si crees que lo que necesitas es un seguro de vida permanente, al igual que en otras circunstancias, te recomendamos que hables con un asesor financiero.

5 consejos que debes tener en cuenta antes de adquirir un seguro de vida 

Cuando se trata de comprar un seguro de vida para beneficiar a tus seres queridos, tienes muchas opciones disponibles. Sin embargo, sabemos que el proceso puede ser un poco abrumador y que hay muchos mitos sobre los seguros de vida dando vueltas. Tendrás que ser cauto desde seleccionar la cantidad correcta de cobertura hasta elegir una compañía de  buena reputación. La buena noticia es que contrario a lo que podrías pensar, comprar un seguro de vida es bastante sencillo.

Si es la primera vez que compras un seguro de vida, un buen lugar para comenzar es obteniendo una estimación aproximada del monto de la cobertura. Pero sin más preámbulos, aquí te presentamos nuestros cinco consejos para comprar un seguro de vida (sobre todo si encontrar una póliza a precio asequible está entre tus objetivos).

1. Si es necesario, aprovecha el período de «free look»

Normalmente, después de que la póliza es emitida recibes lo que se denomina “free look” o período de revisión gratuita. Durante este tiempo, tendrás una cierta cantidad de días para realizar cambios en la póliza, o incluso rechazarla por completo. Por ello, asegúrate de preguntarle al representante de la compañía cuánto dura su período de revisión y cuándo comienza. Si por alguna razón no crees que la póliza es adecuada para ti, este es el momento en que puedes cambiar de opinión sin ninguna obligación financiera.

2. Compara manzanas con manzanas

Cuando obtengas cotizaciones de precios de seguros de vida, asegúrate de estar comparando productos similares. Debido a que un seguro de vida a término tiene primas más bajas que uno permanente, puede haber una gran diferencia de precios. Dependiendo de tus necesidades específicas, es importante tener en cuenta todos los ángulos, no solo la prima mensual.

3. Entiende que un seguro de vida está diseñado para tu protección

Tu objetivo principal al buscar un seguro de vida debe ser proteger financieramente a tus seres queridos en caso de fallecimiento. Y si bien las pólizas de seguro de vida permanentes tienen el potencial de ganar valor con el tiempo, no debes considerarlas como una forma inversión propiamente dicho.

4. Mejora la cobertura con cláusulas adicionales si es necesario

Cuando selecciones una póliza, pregúntale al representante de la compañía sobre los tipos de cláusulas que pueden estar disponibles para ti. Con las cláusulas adicionales puedes personalizar tu póliza para satisfacer tus necesidades y presupuesto.

5. Contrata los servicios de una compañía de seguros de vida acreditada

Tu póliza de seguro de vida está destinada a proteger financieramente a las personas que más amas cuando ya no estés allí para hacerlo por ti mismo. En consecuencia, te recomendamos que hagas una investigación ardua sobre las diferentes compañías en el mercado y que escojas no solo la que ofrezca los servicios que mejor se adapten a tus necesidades, sino la que tenga la mejor reputación.

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