¿Qué son los high yield bonds? Conoce todo sobre los bonos de alto rendimiento

Hay algunos activos que le ofrecen a los inversionistas una rentabilidad más elevada que cualquier otro del mercado, como, por ejemplo los bonos de alto rendimiento, denominados en inglés como high yield bonds. Pero, ¿qué son los high yield bonds y cómo funcionan? Veámoslo a continuación.

¿Qué son los high yield bonds?

Los high yield bonds o bonos de alto rendimiento son, como su nombre lo indica, bonos que generan una alta tasa de interés para los inversionistas. La razón de su rentabilidad se centra en que cuentan con calificaciones crediticias más bajas que los demás bonos disponibles en la cartera de inversiones.

Al tener un riesgo implícito mucho más alto que el de los bonos de inversión clásicos, los high yield bonds pagan un rendimiento mucho más alto para compensar el riesgo que asumen los compradores. Los emisores de las deudas de alto rendimiento tienden a ser empresas nuevas o instituciones que, a pesar de tener capital, operan con un alto índice de endeudamiento.

Los high yield bonds también se conocen en el mercado como bonos basura o, en inglés, junk bonds y podrían negociarse a través de una plataforma o app de inversión o a través de un corredor o de la bolsa.

Nota: No siempre los emisores de los bonos de alto rendimiento son empresas desconocidas o altamente endeudadas. También podría tratarse de un grupo de compañías conocidas como “ángeles caídos”, es decir, empresas que por cualquier causa, han perdido sus buenas calificaciones crediticias.

¿Cómo funcionan los high yield bonds?

Desde un punto de vista técnico, los high yield bonds o bonos basura son prácticamente iguales a un bono corporativo estándar, ya que ambos representan lo mismo, es decir, que una empresa emite un título de deuda con la promesa de pagarle el monto invertido más los intereses generados a quienes lo adquieran.

En pocas palabras, si el bono vale $100, al finalizar el plazo (que es la fecha de vencimiento del bono), la empresa le devolverá al inversionista su capital, es decir, $100, más los intereses generados. La diferencia principal es que, en esencia, la empresa que emite el bono basura tiene una peor calificación crediticia que las demás compañías del mercado.

Es importante que tengas en mente que todos los bonos se caracterizan por tener un riesgo. Si la calificación crediticia de la empresa es alta, entonces el riesgo es más bajo y viceversa. Esto hace que los bonos se dividan en dos clases o tipos: los bonos de alto rendimiento y los bonos de grado de inversión.

Los bonos de alto rendimiento tienen una calificación crediticia más baja. Por ende, su precio es más especulativo o volátil, y por tanto, tendrá un rendimiento más alto que el de un bono BBB. Los bonos con calificaciones iguales o superiores a la BBB de S&P Index o Baa3 de Moody’s se consideran bonos de grado de inversión.

Ahora bien, los bonos de alto rendimiento pueden ser emitidos por empresas con calificaciones tan bajas como la “D” (es decir, que ya se encuentra en incumplimiento), aunque en su mayoría, pertenecen a compañías con calificación “C”.

Categorías de los high yield bonds

Podríamos afirmar que los bonos basura se dividen en dos subcategorías: Fallen Angels, que son bonos que alguna vez tuvieron una buena calificación para la inversión, pero que han experimentado una baja porque la empresa emisora no tiene la misma credibilidad o calidad crediticia; y los Rising Stars, que son justamente lo contrario, es decir, empresas que han mejorado su calidad crediticia.

Ventajas de invertir en bonos basura o high yield bonds

Hay dos ventajas principales en los bonos basura o de alto rendimiento, una de ellas es, por supuesto, el grado de rendimiento y la segunda es que ofrece un mayor retorno del esperado. Veamos de qué se trata:

Alto rendimiento

Por lo general, los inversionistas de los bonos basura pueden esperar un rendimiento tan alto que podría alcanzar los 150 puntos e incluso superar los 300 puntos básicos de rendimiento, esto si se le compara con los bonos de grado de inversión. En la práctica real, la ganancia que podrías obtener con estos bonos es mayor al de los primeros porque hay un alto riesgo de incumplimiento. Los fondos mutuales y los fondos que se cotizan en la bolsa (ETF o Exchange Traded Funds) le ofrecen diversas formas a los consumidores para aprovechar de forma “segura” este rendimiento tan elevado.

Mayor retorno del esperado

Si bien los bonos de alto rendimiento sufren por tener una imagen negativa, en realidad podrían convertirse en una excelente forma de multiplicar el dinero en poco tiempo, en especial si los períodos de tenencia del bono son largos. Por ejemplo, el ETF iShares iBoxx High Yield Corporate Bond ETF (conocido en el mundo financiero como HYG) tuvo un rendimiento total anual promedio de 6.44% desde principios del 2010 hasta finales del 2019. Durante ese tiempo, el ETF iShares iBoxx $ Investment Grade Corporate Bond ETF (LQD), por su parte, arrojó un rendimiento anual promedio de 5.93%. Como ves, el porcentaje que representa el rendimiento del bono basura es mucho más alto que el de otras opciones en el mercado.

Desventajas de invertir en bonos basura o high yield bonds

Toda estrategia financiera tiene su contraparte y los bonos basura no se escapan a esta realidad. Dentro de las desventajas de preferir estos bonos frente a los otros del mercado, tenemos las siguientes:

Alto riesgo

El incumplimiento en sí es el riesgo más significativo para los inversionistas con los high yield bonds. La forma ideal de lidiar con este riesgo es la diversificación de la cartera, pero a menudo, esta estrategia está sujeta al pago de altas tarifas. 

Aunque un inversionista podría comprar sus bonos y mantenerlos en su poder hasta la fecha de pago para evitar el cobro de tarifas y comisiones extra, no es una estrategia muy recomendada, a menos que se trate de un inversionista experto que sepa cómo escalonar sus bonos e inversiones y así reducir los riesgos.

Consejo: Los pequeños inversionistas deberían alejarse de la compra de bonos de alto riesgo individuales para manejarlos directamente. Lo mejor es decantarse por un ETF de alto rendimiento o un fondo mutual.

Mayor volatilidad

Históricamente, el precio de los high yield bonds ha experimentado mucha más volatilidad que su contraparte. Solo en 2008, los bonos de alto rendimiento perdieron un 26.17% de su valor en el mercado. Entre 1980 y 2020, una cartera diversificada con bonos de grado de inversión (incluyendo bonos corporativos y gubernamentales) solo perdió el 3% en promedio en un año calendario. Como ves, la volatilidad de los high yield bonds los asimila al mercado de valores.

En resumen, ¿qué son y cómo funcionan los bonos de alto rendimiento o high yield bonds?

Antes de despedirnos, veamos un resumen de lo expuesto en este artículo:

  • Los bonos de alto rendimiento (high yield bonds) o bonos basura (junk bonds) son títulos de deuda corporativa que pagan una tasa de interés mucho más alta que los bonos clásicos, principalmente, porque se trata de empresas con una calificación crediticia más baja.
  • Estos bonos tienen una calificación crediticia inferior a la BBB del S&P Index, o a la Baa3 de Moody’s.
  • Aunque los high yield bonds ofrecen una rentabilidad mucho más alta que los demás bonos de inversión -lo que se traduce en un mejor rendimiento, en especial si es a largo plazo- están sujetos a un nivel de riesgo más alto.
  • Debido al riesgo y a la calificación, los bonos basura -al tener altas probabilidades de incumplimiento o de renegociación- tienen un precio sumamente volátil, al menos si se le compara con otras opciones del mercado financiero.

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