¿Puedo pedir un préstamo sin cuenta bancaria?

Tener una cuenta bancaria es algo común dentro y fuera de los Estados Unidos porque facilita el hecho de pedir un préstamo, entre otras muchas cosas. De hecho, abrir una cuenta corriente y tenerla por algún tiempo suele ser uno de los primeros requisitos que exige la banca a la hora de solicitar un préstamo personal. No obstante, no siempre las personas escogen la opción preferida de los consumidores (que es guardar su dinero en el banco) incluso a pesar de sus beneficios.

Si no tienes una cuenta bancaria (o crees que no puedes obtenerla por el momento) puede que pienses que no tienes opciones de crédito, pero te equivocas. Eso sí: debes tomar en cuenta que, lamentablemente, la cartera de préstamos a la que podrás acceder sin una cuenta corriente es bastante limitada y sus tasas de interés podrían ser mucho más altas que las que se ofrecen en la banca tradicional. 

Un ejemplo perfecto de ello son los préstamos de título y los préstamos de día de pago, alternativas tan costosas que suelen ser dejadas de lado a menos que sea estrictamente necesario.

Pero vamos a tratar de hacer una pausa para determinar por qué es tan difícil pedir un préstamo sin cuenta bancaria, los tipos de créditos a los que podrías acceder y otras soluciones que no estaría de más considerar si este es tu caso.

Consejo: Si te preguntas “¿puedo pedir un préstamo sin cuenta bancaria?” la respuesta es que sí. Sin embargo, debes tener cuidado, ya que las opciones no son muy variadas y podrían ser mucho más costosas que las clásicas.

¿Por qué es difícil pedir un préstamo sin cuenta bancaria?

Las cuentas bancarias desempeñan un papel fundamental en el sector de los préstamos. Pero, ¿por qué? Pues, principalmente porque le brindan a los prestamistas la oportunidad de conocer más sobre la situación financiera de los solicitantes. Lo que hace un prestamista cuando una persona aplica a un préstamo es simple: revisa los saldos y movimientos de la cuenta bancaria para saber si 1) la solvencia financiera que demuestra con su puntaje de crédito coincide con los movimientos de su cuenta, y 2) si recibe ingresos suficientes como para devolver el dinero prestado sin problemas.

Es por esto que la mayoría de los bancos y cooperativas de crédito (incluyendo a otras instituciones financieras) requieren que el solicitante tenga una cuenta bancaria, especialmente una cuenta corriente, ya que esta es en la que se suelen transferir los pagos laborales. Además, las cuentas corrientes tienen más libertad de movimiento (al menos si la comparas con una cuenta de ahorros) lo que le da al prestamista un pequeño vistazo de los hábitos de consumo del solicitante.

Ahora bien, es importante que sepas que no todos los prestamistas le exigen a los solicitantes que entreguen datos relevantes sobre su cuenta bancaria. De hecho, quienes se dedican a otorgar préstamos de día de pago y préstamos por título de carro no se fijan mucho en este aspecto. No obstante, como no pueden hacer una lectura completa de tus finanzas, lo que harán es tratar de compensar ese riesgo exigiéndote 1) una garantía o activo, como un carro, o 2) una altísima tasa de interés con un cronograma de pagos bastante ajustado.

¿Cuáles son los préstamos que se pueden pedir sin cuenta bancaria?

Al igual que sucede con la mayoría de los productos de préstamo, las opciones disponibles para ti (en caso que no tengas una cuenta bancaria) dependerán de 1) tu historial de crédito, 2) tus ingresos y 3) algunos factores financieros extra. Pero antes de trasladarnos a este punto, lo primero que deberías hacer es considerar si no puedes hacer el sacrificio de abrir una cuenta bancaria.

Piensa que abrir una cuenta corriente no es nada difícil. De hecho, podrías hacerlo desde casa usando la banca en línea. Sabemos que quizás tienes tus razones para no decantarte por la apertura de una cuenta corriente, pero deberías considerarlo como opción para evitarte una alta tasa de interés. Piensa que el hecho de que en el pasado hayas tenido una mala experiencia con la banca, no quiere decir que ahora pasará lo mismo.

Si ya evaluaste esta alternativa y todavía no te convence, ¡no te preocupes! Estamos aquí para darte otras opciones y aquí podrás encontrarlas:

#1 Apóyate en tus familiares y amigos

Puede que no hayas considerado esta opción como válida, pero realmente es una alternativa tan buena como cualquier otra. Pedirle un préstamo a alguien cercano a tu familia no suele venir con una larga lista de requisitos o con los costos y tarifas que sí se cobran en los préstamos tradicionales. Por supuesto, pedirle un préstamo a un familiar o amigo cercano también tiene sus desventajas. Si algo sale mal, podrías dañar seriamente la relación.

Consejo: Aunque la consecuencia podría ser devastadora (ya que podrías perder la confianza que tiene esa persona especial en ti) no deberías desechar esta alternativa de buenas a primeras. Si eres responsable y siempre te has caracterizado por cumplir con tus obligaciones, es posible que tu familiar o amigo no te mire con malos ojos si le solicitas un pequeño préstamo. Por supuesto, antes de lanzarte al agua deberías analizarlo todo muy bien. No pidas más dinero del que sabes que puedes pagar, trata de ser realista con la fecha de pago y nunca te atrases. Si piensas que será difícil cumplir con los pagos, es preferible que no solicites ese préstamo.

#2 Considera un préstamo de día de pago o por título de carro

Si estás ante una verdadera emergencia financiera, no puedes modificar tu estatus bancario y pedirle dinero a un amigo o familiar no es una opción para ti, tu último recurso podría ser acudir a un prestamista que trabaje con préstamos de día de pago o con préstamos de dinero por título de carro.

No podemos recomendarte este tipo de préstamos con los ojos cerrados. ¿Por qué? Porque los costos asociados a ellos y los riesgos financieros suelen ser demasiado altos. Pero si crees que esta es tu única alternativa, ¡adelante! 

Para ayudarte a no caer en un círculo vicioso de deudas y de fechas de pago, trataremos de identificar los principales riesgos asociados a ellos para que puedas analizarlos.

Sigue leyendo: Préstamos de dinero sin Seguro Social: ¿Es posible?

Riesgos de los préstamos de día de pago y similares

Ante todo, lo primero que debes hacer es comprender cómo funcionan este tipo de préstamos, al menos en términos generales. En los préstamos por título de carro, el prestamista asegura el capital principal y los intereses con tu vehículo. Si no pagas y no pides una reprogramación del préstamo, perderás el activo.

Ahora bien, con el préstamo de día de pago, obtienes un monto de dinero que deberás pagar con sus comisiones, tarifas e intereses en el próximo día de pago. De ahí su nombre. Es decir, si pides el dinero el 15 de julio y cobras los días 5 de cada mes, entonces deberás pagar el saldo el 5 de agosto.

Como ves, ambas opciones vienen con sus propias banderas rojas de alerta. Pero vamos a verlos con lupa para que te enteres de todos los detalles:

Desventajas de los préstamos sin cuenta bancaria
Préstamos por título de carroPréstamos de día de pago
La equidad importa. El monto de préstamo que puedes solicitar con esta opción dependerá -en gran medida- de la equidad que tengas sobre tu carro. Según la FTC (Federal Trade Commission), estos préstamos varían entre $100 a $5,500.Montos pequeños. Principalmente, los préstamos de día de pago solo están disponibles para un monto pequeño. Esta cifra suele ser de $500 o incluso menos.
Altas tasas de APR. La Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos advierte que la mayoría de los préstamos por título de carro tienen un APR de tres dígitos. Esto es significativamente más alto que el APR de un préstamo personal tradicional.Tarifas altas. Según la Oficina de Protección Financiera al Consumidor, las tarifas asociadas a un préstamo de día de pago típico -que es de dos semanas- se acercan a un APR que roza el 400%. Eso es muchísimo más de lo que pagarías en un préstamo tradicional.
Recuperación. Si no devuelves el dinero a tiempo, podrías perder tu carro.Puede obligarte a caer en una espiral. Si no puedes pagar tu préstamo de día de pago a tiempo, las tarifas podrían irse acumulando hasta hacer que tus problemas financieros sean peores que los de antes. A esto se le conoce como el “efecto bola de nieve”.

Otras alternativas a los préstamos de día de pago

El hecho de que no tengas una cuenta bancaria no te obliga necesariamente a solicitar un préstamo de día de pago o un préstamo por título de carro. De hecho, siempre tratamos de animar a nuestros lectores a buscar otros medios de financiación. Una de esas opciones podría ser un préstamo alternativo al día de pago

Pero, ¿qué es esto? Esencialmente se trata de un préstamo pequeño de dinero pagadero a corto plazo que se ofrece a través de las cooperativas de crédito federales. Puede que los conozcas por sus siglas «PAL».

  • Aquí, la tasa de interés está limitada al 28%, lo cual es perfecto. Al menos no estamos hablando de un APR del 400% ni pone en riesgo la propiedad sobre tu vehículo, ¿cierto?
  • La tarifa de solicitud es bastante asequible. Pedir un préstamo de estos tiene un costo de unos $20.
  • Podrás solicitar entre $200 y $1,000 a través de esta opción. Por ende, te ofrece más libertad que un préstamo de día de pago.
  • Los plazos de reembolso pueden variar entre un mes a seis meses. Así, tendrás más flexibilidad para organizar tus pagos.
Ten en cuenta que para poder presentar tu solicitud a un PAL necesitarás ser miembro de una cooperativa de crédito. La mayoría de las cooperativas le exigen también a los solicitantes que deben ser miembros por un tiempo determinado antes de formalizar su solicitud. Consulta con la cooperativas de crédito más cercanas a tu domicilio para comparar varias opciones y ver cuál de ellas te conviene más.

Sigue leyendo: ¿Puedo obtener un préstamo sin crédito?

En resumen, ¿puedes pedir un préstamo sin cuenta bancaria?

¡Por supuesto que sí! Lo único malo de las opciones que encontrarás allá afuera es que a menudo conllevan un alto costo (y también un alto riesgo) esto, por supuesto, siempre que no te decantes por pedirle el dinero a un familiar o amigo. 

¿Nuestro consejo? Antes de comprometerte con un prestamista que te cobre una alta tasa de interés (y una larga lista de comisiones que parecieran no ser cifras sino nubes en el cielo) evalúa si puedes abrir tu propia cuenta bancaria. Tener una cuenta corriente te dará la oportunidad de pedir un préstamo personal en la banca tradicional o en la banca en línea a un costo mucho menor y con mejores condiciones de pago.

Si decides pedir un préstamo de día de pago o un préstamo por título de carro, asegúrate de solicitar un monto que realmente puedas pagar y verifica todos los términos y condiciones. Y si tienes la oportunidad de pagarlo antes de la fecha acordada, ¡hazlo! Te ahorrarás muchos dolores de cabeza.

Sigue leyendo:

¡Comparte nuestro artículo!


Artículos relacionados:

Deja un comentario

¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!