¿Qué es una HSA o Health Savings Account?

Una Cuenta de Ahorro para la Salud (HSA o Health Savings Account), es una forma práctica de ahorrar para gastos médicos y reducir tu base imponible. Pero no todo el mundo puede inscribirse en el plan de seguro médico necesario para abrir una HSA. A continuación te explicaremos cómo funcionan estas cuentas de ahorro y cómo puedes beneficiarte de ellas.

¿Cómo calificar para una HSA o Health Savings Account?

Si estás inscripto en un plan de seguro médico con deducible alto (HDHP o High-Deductible Health Insurance Plan), según lo define el gobierno, puedes calificar para una HSA o Health Savings Account.

Estos planes son redefinidos cada año por el IRS, quien determina el deducible mínimo que debe tener y la cantidad máxima que un titular de un plan puede gastar. Puedes encontrar esos montos actuales en healthcare.gov, pero ten en cuenta que algunos planes tienen deducibles altos pero no te califican para una HSA. Busca planes específicos, identificados como «elegibles para HSA» si deseas analizar algunas opciones.

¿Cómo funciona una HSA o Health Savings Account?

Algunos empleadores que ofrecen planes de salud con altos deducibles también ofrecen HSA o Health Savings Account. Si el tuyo no lo hace, puedes abrir una cuenta por separado siempre y cuando tengas un plan que cumpla con los requisitos.

Cada año, tú decides cuánto contribuir a tu cuenta de HSA, aunque no puedes exceder los máximos establecidos por el gobierno. Si tienes una HSA a través de tu trabajo, puedes establecer contribuciones automáticas fáciles directamente de la nómina.

Recibirás una tarjeta de débito o cheques vinculados al saldo de tu HSA y podrás utilizar los fondos en gastos médicos autorizados. Esto incluye deducibles, copagos y coaseguros, además de otros gastos médicos calificados no cubiertos por tu plan. Ten en cuenta que las primas de seguro generalmente no pueden ser pagadas con los fondos de la HSA.

A diferencia de una cuenta de gastos flexibles, el saldo de tu cuenta de ahorro se renueva cada año, por lo que nunca tendrás que preocuparte por perder tus ahorros. Una vez que tengas más de 65 años y estés inscripto en Medicare, ya no podrás contribuir a una HSA, pero podrás seguir utilizando el dinero para gastos médicos. Si utilizas el dinero en gastos no autorizados, tienes que pagar el impuesto sobre la renta sobre esa cantidad (más una multa si es menor de 65 años).

Las 3 ventajas fiscales

Uno de los principales beneficios de las Health Savings Account es que tienen tres ventajas fiscales.

Las contribuciones que se hacen a la HSA son antes de impuestos (si es a través de un empleador) o deducibles de impuestos (si abriste la tuya propia). No pagas impuestos sobre el incremento de la cuenta, y si haces retiros para gastos elegibles, tampoco pagas impuestos sobre esos retiros.

Debido a que las contribuciones a la HSA no cuentan para tu carga impositiva, serás gravado como si ganaras menos dinero. Digamos, por ejemplo, que tu ganas $40.000 por año. Si pones 3.000 dólares en tu HSA, serás gravado como si ganaras 37.000 dólares, reduciendo así tu carga fiscal.

Posibilidades de inversión

Otro beneficio de las Health Savings Account es que el dinero puede invertirse en fondos mutuos, acciones y otras herramientas de inversión. Existen compañías que pueden asesorarte y ayudarte, dependiendo de tus preferencias de inversión.

Si planeas invertir el saldo de tu HSA, busca un administrador de HSA que te ayude a invertir y te ofrezca opciones de inversión de bajo costo.

Sigue leyendo:

¡Comparte nuestro artículo!


Artículos relacionados:

Deja un comentario

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!