Cuando se trata de pagar tu hipoteca o cualquier otro tipo de préstamo de forma rápida y ahorrando dinero, hay una estrategia que no falla: velocity banking.
Este método, también llamado estrategia HELOC, consiste en usar una línea de crédito con garantía hipotecaria (es decir, un Home Equity Line of Credit) como cuenta principal tanto para tus gastos como para la realización de pagos globales de la hipoteca.
Aplicando esta estrategia financiera, podrías pagar tu casa en siete años y ahorrar miles de dólares en intereses en el proceso. Al menos eso dicen algunos economistas y expertos en real estate. Pero, ¿qué tan cierto es?
Pues, siendo sinceros, su efectividad dependerá de tu situación particular. La mejor manera de determinar si la estrategia HELOC es la más adecuada para ti es comprender cómo funciona realmente y sopesar sus pros y contras. Te ayudamos con eso aquí.
Cómo funciona el velocity banking
¿Cómo se ve en la práctica? Así: una vez que abres la línea de crédito, usas el dinero para realizar pagos sustanciales de tu hipoteca (más que la mensualidad). Después, empleas tus ingresos mensuales para reembolsar lo gastado, reseteando el límite de la línea.
Siguiéndo este método regularmente, reduces tu deuda entera (es decir, capital más intereses). La frecuencia de los pagos y el monto dependerá de tus posibilidades y no de la cuota mínima de tu préstamo. De ahí que pueda funcionar (o no).
Ejemplo práctico para entender el velocity banking
Supongamos que tienes una hipoteca de $150,000 y una línea de crédito de $30,000. Así puedes aplicar el velocity banking para reducir tu deuda:
- Tomas el monto máximo del préstamo, es decir, los $30,000 de la línea de crédito con garantía hipotecaria.
- Pagas $25,000 de tu hipoteca y mantienes $5,000 en reserva, como un fondo de emergencia, si se quiere. Ahora, tu hipoteca se reduce a $125,000.
- Al comienzo del mes, diriges tus ingresos mensuales hacia la línea de crédito. Este método se conoce como “paycheck parking” y te ayuda a reducir los intereses acumulados del préstamo.
- Mientras el saldo de la línea de crédito se restablece, haces los pagos mensuales normales de la hipoteca. Cuando vuelvas a tener $25,000 disponibles, realizas otro pago global. El truco está en repetir el proceso hasta que la hipoteca se liquide.
Combinar el velocity banking con el paycheck parking te permite reducir la deuda y terminar de pagar la hipoteca en un plazo de 5-12 años, dependiendo de tus ingresos.
Sin embargo, para que este método sea efectivo, necesitas tener un flujo de caja mensual positivo, donde tus ingresos superen tus gastos.
De esta forma, podrás aportar suficiente dinero al HELOC para restablecer tu saldo en poco tiempo y hacer varios pagos globales hasta saldar la deuda por completo.
Ventajas y desventajas del velocity banking
Como toda estrategia financiera, el velocity banking tiene sus pros y contras. Analízalos con lupa antes de aplicarlo.
Pros del velocity banking
- Pago rápido de la hipoteca. Dependiendo de tu situación, podrías pagar tu hipoteca tan pronto como en cinco años.
- Capital extra para pagos. Utilizas el capital adicional que generas cada mes para reducir el saldo de tu hipoteca.
- Menos intereses. Al acortar la duración de la hipoteca, reduces significativamente el interés compuesto, ahorrando dinero a largo plazo.
- Acceso al efectivo. Con el HELOC, accedes a fondos adicionales con los que puedes cubrir gastos imprevistos, como reparar tu carro.
Contras del velocity banking
- Algunos HELOC tienen tasas de interés ajustables. Lo que puede añadir incertidumbre sobre los costos futuros.
- Requiere buen crédito. Si tu credit score es bajo, podrías necesitar mejorarlo o buscar bancos con políticas más flexibles.
- Flujo de efectivo libre. Necesitas ingresos adicionales para pagar tu hipoteca. De lo contrario, esta estrategia podría no ser viable.
- Discrepancia en la tasación. El valor tasado de tu propiedad puede ser menor que el saldo de tu hipoteca, especialmente si el mercado inmobiliario está a la baja.
¿Te conviene aplicar el velocity banking?
Si tienes un flujo de efectivo mensual estable y puedes administrar tus finanzas de manera estratégica, el velocity banking podría ser una opción viable. No sucedería lo mismo si:
- Posees una tasa hipotecaria baja, es decir, más atractiva que la de tu HELOC. La idea es ahorrar en intereses, no pagar de más.
- Tus ingresos te permiten asumir con éxito problemas económicos a futuro, como reparaciones del hogar o un pago inesperado.
- No cuentas con ahorros ni con un extra de ingresos. En ese caso, te tomará mucho tiempo restablecer la línea del HELOC dejándote con dos deudas en vez de una, lo que te podría poner en un estado vulnerable.
También debes considerar los riesgos. Un HELOC es una deuda garantizada. La parte que ya hayas pagado de tu vivienda será la garantía. Si te atrasas, podrías enfrentarte a una ejecución hipotecaria.
Te recomendamos que, antes de optar por esta estrategia, analices los riesgos y acudas a un asesor financiero para que te oriente sobre la conveniencia o no de aplicar el velocity banking en tu situación.
¿Cuál es la forma más rápida de pagar un préstamo hipotecario?
Haciendo pagos adicionales equivalentes al dinero extra que recibes mensualmente, en especial si es un monto alto porque esto te permitiría ahorrar y, al mismo tiempo, destinar una gran parte del excedente al pago global del préstamo.
¿En qué se diferencia el velocity banking del seguro de vida con ahorro?
El velocity banking te permite pagar deudas más rápido utilizando un HELOC. El seguro de vida con ahorro combina la protección de vida, es decir, una póliza de vida regular, con un componente de ahorro que luego puedes utilizar para gastos o deudas.
¿El velocity banking es lo mismo que la consolidación de deudas?
No. La consolidación implica combinar varias deudas en un solo préstamo con un único pago mensual. Mientras que el velocity banking utiliza una línea de crédito, como un HELOC, para realizar pagos globales y liquidar deudas más rápidamente.
¿Puedo usar el velocity banking para pagar otras deudas?
Sí. Puedes aplicar el velocity banking para pagos de préstamos estudiantiles, deudas de tarjetas de crédito, préstamos para automóviles, etc. Sin embargo, es importante evaluar la viabilidad y los riesgos antes de aplicar esta estrategia.





