¿Qué es una deuda no garantizada?

Los préstamos sin garantía se consideran más riesgosos para el prestamista, generalmente tienen tasas de interés más altas que los préstamos con garantía. Veamos a continuación qué es una deuda no garantizada.

¿Qué es una deuda no garantizada?

La deuda no garantizada se refiere a los préstamos que no están respaldados por una garantía. Si el prestatario incumple con el préstamo, es posible que el prestamista no pueda recuperar su inversión porque no se requiere que el prestatario prometa ningún activo específico como garantía del préstamo

Debido a que los préstamos sin garantía se consideran más riesgosos para el prestamista, generalmente tienen tasas de interés más altas que los préstamos con garantía.

INFORMACIÓN CLAVE:

  • Las deudas no garantizadas son préstamos que no están garantizados.
  • Por lo general, requieren tasas de interés más altas, porque ofrecen al prestamista una protección limitada contra el incumplimiento.
  • Los prestamistas pueden mitigar este riesgo informando los incumplimientos a las agencias de calificación crediticia, contratando agencias de cobranza de crédito y vendiendo sus préstamos en el mercado secundario.
¿Qué es una deuda no garantizada?

Comprendiendo la deuda no garantizada

Un préstamo no está garantizado si no está respaldado por ningún activo subyacente. Ejemplos de deudas no garantizadas incluyen las tarjetas de crédito, facturas médicas, facturas de servicios públicos y otros casos en los que se otorgó crédito sin ningún requisito de garantía.

Los préstamos no garantizados son particularmente riesgosos para los prestamistas porque el prestatario puede optar por no pagar el préstamo a través de la quiebra. En esta situación, el prestamista puede tratar de demandar al prestatario para que le reembolse el préstamo. Sin embargo, si no se pignoran activos específicos como garantía, es posible que el prestamista no pueda recuperar su inversión inicial.

IMPORTANTE: Debido a que los préstamos sin garantía se consideran más riesgosos para el prestamista, generalmente tienen tasas de interés más altas que los préstamos con garantía.

Aunque la quiebra puede permitir a los prestatarios evitar pagar sus deudas, no deja de tener sus consecuencias. A los prestatarios que se han declarado en quiebra en el pasado les puede resultar difícil o imposible obtener nuevos préstamos en el futuro, ya que la quiebra tendrá un impacto negativo severo en su puntaje crediticio, probablemente durante muchos años más.

Mientras tanto, los prestamistas pueden buscar métodos alternativos para recuperar su inversión. Además de demandar al prestatario, los prestamistas también pueden informar cualquier caso de incumplimiento o morosidad a una agencia de calificación crediticia. Alternativamente, el prestamista también puede contratar una agencia de cobranza de crédito que luego buscará cobrar la deuda impaga.

Qué es una deuda no garantizada (Ejemplo del mundo real)

Max es un prestamista privado que se especializa en préstamos sin garantía. Se le acerca un nuevo prestatario, Elysse, que desea pedir prestados 20.000 dólares.

Debido a que el préstamo no está garantizado, Elysse no está obligada a pignorar ningún activo específico como garantía en caso de incumplimiento del préstamo. Como compensación por este riesgo, Max le cobra una tasa de interés más alta que las tasas asociadas con los préstamos garantizados.

Seis meses después, el préstamo se vuelve moroso debido a una serie de pagos atrasados ​​por parte de Elysse. Max tiene varias opciones a considerar:

Aunque Max podría intentar demandar a Elysse por el reembolso del préstamo, sospecha que esto no valdría la pena porque no hay activos específicos comprometidos como garantía. Como alternativa, opta por contratar una agencia de cobranza para realizar el pago del préstamo en su nombre. Como compensación por este servicio, Max acepta pagar un porcentaje de cualquier cantidad que la agencia de cobranza logre recuperar.

Otra opción: Max podría haber vendido la deuda a otro inversor utilizando el mercado secundario. En ese escenario, probablemente habría vendido la deuda con un descuento considerable respecto a su valor nominal. A cambio del precio de compra con descuento, el nuevo inversor asumiría el riesgo de no ser reembolsado.

Sigue leyendo: 

¡Comparte nuestro artículo!


Artículos relacionados:

Deja un comentario

¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!