El copago de un seguro de salud es un monto fijo que debes pagar cada vez que vas a una consulta médica, te haces un examen o compras un medicamento. Elegir una póliza con copago puede ser una buena idea para ahorrar en la prima anual sin tener que renunciar a una mayor cobertura.
Si no estás seguro de qué tan rentable sería contratar un seguro médico con copago, no te preocupes: aquí te explicamos cómo funciona exactamente el copago, cuánto puede llegar a costar y en qué se diferencia con el deducible de un seguro médico.
¿Cómo funciona el copago?
Funciona como un monto que varía según el tipo de aseguranza médica que adquieras. Si la aseguradora incluye una opción de copago, puedes elegir diversos tipos de cuotas según el caso, como: consulta médica, atención en salas de emergencia, etc.
Cuando el copago está habilitado, lo recomendable es recurrir a los médicos, farmacias y consultorios que pertenezcan a la red del seguro. Si acudes a proveedores fuera de la red, el monto del copago aumentará.
La cifra del copago puede cambiar anualmente, lo mejor es que cada cierto tiempo consultes con tu seguro médico para saber cuál es el monto de las cuotas y si existen modificaciones en los términos y condiciones del copago.
¿Cómo se relaciona el deducible con el copago?
El deducible es la cantidad de dinero que pagarás anualmente por los servicios médicos antes de que el seguro habilite la cobertura. Son gastos que debes pagar de tu propio bolsillo como asegurado (out of pocket).
Por ejemplo, si el deducible es de $3,000, tendrás que cubrir esa cifra para que la aseguranza médica se active. Luego, la compañía de seguros se hará cargo de los gastos (menos del copago y el coseguro)
De esta manera, si vas a una consulta médica y no has llegado a la cifra del deducible dispuesta por tu plan de salud, tendrás que pagar la consulta completa. Por el contrario, si alcanzaste el deducible, solo deberás cancelar el monto del copago.
Sigue leyendo: ¿Cómo calcular el deducible de un seguro?
Servicios que no requieren un copago
- Consultas anuales
- Examen de presión arterial
- Inmunizaciones
- Diagnóstico de depresión
- Detección de VIH
- Asistencia y apoyo a la lactancia
- Detección de cáncer de cuello uterino
- Vacunas
¿Quién necesita un copago?
Un copago puede resultar útil para pagar una prima más asequible sin reducir la cobertura del seguro médico. Esto te permitirá recibir una buena atención médica y tener acceso a otros servicios.
También puede ser provechoso para personas mayores, ya que los planes suelen ser más caros a medida que se envejece. En este caso, el copago permitiría conservar el seguro con una prima baja.
Finalmente, si la probabilidad de hacer un gran gasto por hospitalización es baja y la persona puede pagar una cuota de dinero fija de su bolsillo, contar con un copago puede ser una buena idea.
¿Cuál es la diferencia entre coseguro y copago?
La diferencia entre coseguro y copago radica en que el coseguro es un porcentaje del costo total de los gastos médicos. Es la cantidad de dinero que debes pagar cuando se hace la división de costos entre la compañía de seguros y tú.
Por su parte, el copago es un monto fijo que pagas cada vez que vas a una consulta médica. Dicho monto puede variar dependiendo del tipo de asistencia que recibas y el plan de salud que tengas.





