¿Qué es la Regulation Z (Regulación Z)?

La Regulation Z, conocida en español como Regulación Z, es una norma de protección al consumidor dirigida a los bancos, cooperativas de crédito y otros prestamistas. Esta regulación forma parte de la Ley de Protección al Consumidor y la Ley de Veracidad en los Préstamos, y está diseñada para obligar a los prestamistas a anunciar de forma clara y fácil de entender 1) los costos de un préstamo o línea de crédito y 2) los términos y condiciones del contrato.

Esto permite que los consumidores puedan tomar una decisión financiera informada y, al mismo tiempo, comparar varios de estos préstamos e instrumentos de crédito para determinar cuál es la mejor opción. Pero veamos cómo funciona la Regulación Z y cómo se aplica a los diferentes tipos de crédito del país.

¿Qué es la Regulation Z (Regulación Z)?

En 1968, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley de Veracidad en los Préstamos (Truth Lending Act, en inglés). Ambos instrumentos, tanto la Regulación Z como la Ley de Veracidad en los Préstamos, se relacionan con las mismas normas de protección al consumidor y tratan de ayudar a los interesados a elegir los mejores instrumentos de crédito.

En sí, la aplicación de la Regulación Z ayuda a garantizar a los consumidores que los prestamistas brinden información crediticia clara, confiable y fácil de comprender. Gracias a la Ley de Veracidad en los Préstamos, los prestamistas ahora están obligados a evitar términos técnicos y a utilizar los mismos elementos que usan otros bancos y cooperativas de crédito, lo que facilita la comparativa para los consumidores.

Al pasar de los años, la Regulación Z ha sido modificada más de una docena de veces. Uno de los cambios más importantes se produjo en el año 2011, cuando el Congreso le otorgó a la Oficina de Protección al Consumidor (CFPB o Consumer Financial Protection Bureau) la autoridad para la elaboración y perfeccionamiento de este tipo de normas. El CFPB ahora actúa como una institución que intenta garantizar la aplicación y cumplimiento de la Ley de Veracidad en los Préstamos.

Disposiciones importantes de la Regulación Z

La Regulación Z no establece si los prestamistas deben otorgarle a un tipo de consumidor un préstamo o línea de crédito específica. Lo que sí regula es la forma en la que este tipo de instituciones financieras promocionan y revelan su información. Es necesario que, cuando los bancos y otras instituciones presenten sus productos de crédito, incluyan datos relevantes de forma clara y precisa, y usando una terminología similar a la de su competencia. 

Esto permite que los consumidores sean capaces de estudiar las ventajas y desventajas de los préstamos, hipotecas, tarjetas de crédito y otros instrumentos sujetos a una tasa de interés y a la aplicación de ciertas tarifas y comisiones. La Regulación Z también regula ciertas prácticas de los emisores de las tarjetas de crédito, establece un procedimiento especial para resolver las disputas en la facturación (que trata de garantizar una atención justa y oportuna) y también impone reglas para ciertos tipos de préstamos hipotecarios y líneas de crédito similares.

Adicionalmente, la Regulación Z aborda el procesamiento de ciertos pagos en materia de tarjetas de crédito, todo esto en la búsqueda de proteger un bien mayor, que son las finanzas y seguridad financiera de los consumidores.

Reglas especiales para los prestamistas hipotecarios

Además de las regulaciones generales que, podría decirse, están dirigidas tanto a los emisores de créditos abiertos como a los emisores de créditos cerrados, la Regulación Z incluye algunas disposiciones especiales para algunos prestamistas hipotecarios, como las siguientes:

Prohibiciones en el pago de representantes

La Regulación Z, por lo general, prohíbe a los prestamistas hipotecarios compensar a los emisores de los préstamos (personas u organizaciones que se encargan de su aprobación y cobro) para atraer a los consumidores interesados a un tipo específico de préstamo. Pero, ¿qué quiere decir esto? Pues, que los agentes de promoción e información tienen prohibido guiar al consumidor a la opción más favorable para el banco o para ellos mismos, en caso que cobren comisiones por el otorgamiento de un préstamo hipotecario, por ejemplo.

Para proteger al consumidor, una de las reglas que añade la Regulación Z se centra en los pagos y compensaciones de los agentes de crédito. En este caso, el banco puede pagarle al representante una compensación basándose en el monto total en dólares del crédito otorgado, pero no en los términos o condiciones del contrato. Por ejemplo, una institución financiera puede pagarle a quien cierre un trato de $3,000,000 mucho más de lo que le pagaría a otro que solo hiciera un contrato por $1,000,000. 

Lo que no puede hacer es pagarle más a un representante que cierre un trato con un APR de 4.7% versus otro que negocie con un cliente un APR del 3.5%.

Prohibiciones de influir en el consumidor

Es obvio que cualquiera que desee solicitar una hipoteca desea pagar el mejor precio del mercado, no la que le generará más ganancias al representante que lo atienda, ¿cierto? Justamente por eso la Regulación Z le prohíbe a los agentes comerciales guiar a los consumidores a un préstamo en particular porque, de cerrarlo, este le generará mayores ganancias por honorarios. Eso sí: esta regla no se aplica a las líneas de crédito ni a las participaciones de capital abierto.

Lo que sí permite la Regulación Z es que el agente ayude al consumidor a escoger el mejor producto para él según lo que desea y lo que su situación financiera le permita. Lo que se trata de fomentar con la aplicación de la norma es la transparencia y el compromiso por parte del representante de atención al cliente. 

Nota: Esto no aplica a las líneas de crédito con garantía hipotecaria ni a la compraventa de acciones.

Obligación de estimaciones y divulgaciones de cierre

Dado que las hipotecas tienen muchas características, la Regulación Z obliga a los prestamistas hipotecarios a darle ciertos datos reveladores a los solicitantes de una hipoteca antes de la firma. Estos datos están diseñados para ayudar al consumidor a comprender el costo real del préstamo en la actualidad y a lo largo del tiempo.

¿De qué datos hablamos? Principalmente, de una estimación del préstamo bien detallada en la que el consumidor pueda ver el monto del préstamo, la tasa de interés, el pago mensual, la tarifa de cierre, etc. Puedes ver un modelo de estimación de préstamo según la Regulación Z en la página web oficial de la CFPB.

El segundo dato importante a revelar se refiere a la divulgación de cierre, un formulario de cinco páginas aproximadamente que brinda cierta información que ayudará al prestatario a comprender todos los costos de la transacción, incluyendo los términos del préstamo, cuál es el monto que se pagará cada mes, la aplicación de tarifas y el costo de cierre.

Esta divulgación de cierre debería coincidir con la primera estimación que realice el banco.

Restricciones para el otorgamiento de hipotecas a largo plazo

Como las hipotecas a largo plazo suelen ser más costosas que una hipoteca con un plazo promedio, la Regulation Z añade algunos requisitos adicionales que los prestamistas deben cumplir para poder ofrecerla. 

Uno de ellos es que la casa o inmueble debe ser evaluado por un tasador certificado o con licencia, y el prestamista deberá pagar una segunda tasación si se trata de una hipoteca invertida. En muchos casos, el prestamista también deberá abrirle al consumidor una cuenta de garantía para depositar los pagos del seguro y de los impuestos a la propiedad durante al menos cinco años.

¿Cómo se aplica la Regulation Z a las tarjetas de crédito?

Uno de los cambios más significativos que tuvo la Regulación Z se produjo después de la aprobación de la Ley CARD en el 2009. Las nuevas reglas de juego fueron establecidas para proteger a los titulares de las tarjetas de crédito de las prácticas injustas o poco transparentes de la banca o de los emisores. Estos son algunos de los cambios más importantes que surgieron después de la emisión de la Ley CARD y de su conjunción con la Regulation Z:

Deben divulgar las tarifas y comisiones

Antes de solicitar una nueva tarjeta de crédito, el emisor debe mostrarle al consumidor interesado información detallada sobre los precios, como por ejemplo, tasas, recargos y tarifas. Estos datos deben entregársele al solicitante en un solo documento anexo.

Además, el emisor también debe proporcionarle al segundo titular de la tarjeta una copia de este documento cuando el titular principal solicite un plástico para su cotitular. Existen algunas excepciones en este punto. Sin embargo, esta regulación suele aplicarse a la mayoría de los bancos y emisores.

Límites para la aplicación de tarifas iniciales

Algunas tarjetas de crédito vienen sujetas a tarifas anuales u otros costos asociados al mantenimiento o incluso a la emisión del plástico. El monto total de estas tarifas no puede ser más del 25% del límite de crédito inicial. Por ejemplo, si una tarjeta de crédito tiene un límite de $300, las tarifas totales -que se cobran por adelantado- no pueden excederse de los $75 en el primer año.

Esta regla está diseñada para ayudar a las personas que están comenzando a acumular crédito y que aún cuentan con una fuente de ingresos limitada, ya que si las tarifas son demasiado altas, nunca podrían acceder a un instrumento de crédito.

El orden de los pagos sigue a la deuda de mayor interés

¿Qué quiere decir esto? Ya vamos a comprenderlo. Ante todo, debes saber que en ocasiones los prestamistas de tarjetas de crédito cobran diferentes APRs según el tipo de deuda. Por ejemplo, una tarjeta de crédito podría estar sujeta a un APR del 20% para compras, un APR del 35% para adelantos en efectivo, un APR del 30% para transferencias de saldos entre tarjetas, etc.

Si tienes una tarjeta de crédito con diferentes tasas aplicadas y pagas más del mínimo mensual de tu tarjeta, ese exceso debe aplicarse primero al saldo con el APR más alto. Cualquier porción de dinero que sobre, se aplicará a los demás APRs siguiendo esta máxima, es decir, los más altos primero y los más bajos después.

La responsabilidad por transacciones de crédito no autorizadas está limitada

La Ley de Facturación de Crédito Justo (Fair Credit Billing Act) una enmienda de TILA (que es la norma que implementa la Regulation Z) establece ciertas limitaciones de responsabilidad cuando 1) una persona roba la tarjeta de crédito de otra o 2) una persona utiliza el número y CCV de una tarjeta de crédito de otro ciudadano sin su consentimiento y de forma fraudulenta.

Según la Fair Credit Billing Act, los titulares de las tarjetas de crédito no pueden ser declarados como responsables por más de $50 en transacciones no autorizadas con su tarjeta. Eso sí, esta limitación solo es válida para las transacciones no autorizadas. Si tú o algún usuario autorizado de tu tarjeta efectúa compras, lamentablemente, tendrás que pagarlas.

La facturación debe emitirse de forma oportuna

Los emisores de las tarjetas de crédito deben asegurarse de que los estados de cuenta se entreguen al consumidor con un plazo de antelación de 21 días antes de la fecha de vencimiento de pago que se muestre en el documento. Esto le permite al consumidor reunir el dinero y prepararse para pagar a tiempo.

Ayudar al consumidor a entender los pagos

Las reglas de la Regulation Z establecen también cómo los emisores de las tarjetas de crédito pueden calcular el pago mínimo del plástico, a menos que esta tarjeta esté asegurada por un bien inmueble, como una casa. Por ejemplo, hay requisitos adicionales para los pagos de tres años. En cada extracto mensual de la tarjeta, el emisor debe:

  • Incluir la siguiente declaración “Advertencia de pago mínimo. Si solo realiza el pago mínimo en cada período, terminará pagando más en intereses y le tomará más tiempo pagar el saldo completo de su tarjeta”.
  • Proporcionarle un tiempo estimado al consumidor que le indique cuánto le tomaría pagar la deuda si solo hiciera pagos mínimos. Si el tiempo estimado de reembolso es inferior a dos años, la estimación debe expresarse en meses y no en años.
  • Estimar el costo total de la deuda. Este monto debe incluir los intereses y el capital, y se debe calcular con base en pagos mínimos.
  • Añadir un número de teléfono gratuito para que los consumidores puedan obtener información relevante sobre los servicios asociados a la tarjeta y también asesoramiento profesional.

Restricciones en la publicidad, en especial la dirigida a jóvenes y estudiantes

Antes de la Ley CARD del 2009, los emisores de las tarjetas de crédito podían comercializar sus productos en el campus universitario. Los agentes solían decirle a los estudiantes universitarios que esa tarjeta de crédito era la mejor del mercado, la más económica o la única que ofrecía un beneficio determinado.

Ahora los emisores de las tarjetas de crédito se enfrentan a reglas mucho más estrictas en cuanto a la comercialización y marketing de tus tarjetas en los campus universitarios. Esta medida se tomó para poder proteger a los consumidores más jóvenes de ofertas engañosas o poco transparentes.

¿Qué establece la Regulation Z sobre la retención de registros?

Cuando se trata de mantener los registros del consumidor, los prestamistas están comprometidos a mantener archivados los contratos de préstamos. Por lo general, estos registros se deben almacenar de dos a cinco años después de la fecha en la que se realicen las divulgaciones.

El tiempo que tendrán que conservar estos contratos también dependerá del tipo de préstamo. 

Consejo: Aunque los prestamistas están obligados a mantener un registro de sus operaciones, es recomendable que tengas tu propio registro en casa. No olvides que tu archivo personal debe incluir todas las comunicaciones, comprobantes de pago, estados de cuenta y documentos de apertura o cierre del crédito. 

Conserva también las copias de divulgaciones de cierre y cualquier contrato o acuerdo de reprogramación de deuda, forbearance, etc. Piensa que, en caso que tengas una disputa, esta documentación será sumamente útil.

En resumen, qué es la Regulation Z (Regulación Z)?

La Regulation Z tiene como objetivo exigir a los prestamistas que tengan un comportamiento transparente con los consumidores. Esto incluye divulgar la información en términos que puedan entender, anunciar sus tarifas y comisiones, manejar un APR y un lenguaje similar al de su competencia, y darle al interesado toda la información que necesite para tomar la mejor decisión.

En ningún caso podrán ofrecerle al consumidor productos de crédito o financiamiento que les reporten mejores ganancias, pero que perjudiquen el bolsillo de los solicitantes. Lo ideal es que mantengan una conducta intachable y que no traten de aprovecharse de aquellas personas interesadas en sus productos, en especial si se trata de los más jóvenes o de estudiantes universitarios.

Sigue leyendo:

¡Comparte nuestro artículo!


Artículos relacionados:

Deja un comentario

¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!