Qué es la Ley CARES

La ley CARES (Coronavirus Aid, Relief, and Economic Security) fue aprobada por el congreso de los Estados Unidos y el presidente Donald Trump el 27 de marzo de 2020.

En esta ley se aprueba un estímulo por un valor de 2 billones de dólares para mitigar el impacto de la recesión económica provocada por el Coronavirus (COVID-19). Sigue leyendo para saber cómo puedes obtener ayuda.

La mayoría de los pronósticos predicen que la economía de los Estados Unidos ya se encuentra en recesión o se dirige hacia ella. Y por tal motivo, los políticos responsables elaboraron una legislación que dedica una financiación gubernamental histórica para apoyar a las empresas grandes y pequeñas, las industrias, los individuos y las familias, así como al sistema de salud.

Características de la Ley CARES

Con más de 2 billones de dólares, este es el mayor paquete de rescate en la historia de los Estados Unidos. Para comparar, la Ley de Recuperación de 2009 fue de 831 mil millones de dólares. Se espera que la ley CARES tenga un gran impacto en la economía de los EE.UU. y en el esfuerzo para combatir el Coronavirus.

La Ley CARES alcanza directamente a muchas industrias, pero no en partes iguales. Algunos sectores necesitan más ayuda que otros:

Beneficiarios de la Ley CARES
Beneficiarios de la Ley CARES

 

La forma en la cual la Ley CARES instrumenta la ayuda varía dependiendo de las características de cada sector económico. El socorro por Coronavirus de 2.3 billones de dólares se distribuye de la siguiente manera:

 

Fuentes de financiamiento
Fuentes de financiamiento

Programa de protección de sueldos (PPP o Paycheck Protection Program)

El Paycheck Protection Program (Programa de Protección de Nómina), también conocido como PPP, se aplica a cualquier empresa, organización sin fines de lucro, organización de veteranos o empresa tribal que tenga menos de 500 empleados. También a las empresas con más de 500 empleados que están bajo el estándar de la Administración de Pequeñas Empresas.

El beneficio principal es que pueden recibir un préstamo por “interrupción de operaciones” de hasta 2,5 veces su nómina mensual promedio, hasta un máximo de 10 millones de dólares.

Los préstamos del Programa de Protección de Sueldos pueden utilizarse para cubrir la nómina, los beneficios y los salarios, así como el pago de los intereses, el alquiler y los servicios públicos.

Se renuncia a los honorarios, y no se requieren garantías colaterales ni personales. Los pagos se aplazan por un mínimo de seis meses, hasta un año, y no hay penalizaciones por pago anticipado.

Se perdona el capital del préstamo hasta el costo total de la nómina, los intereses de la hipoteca, el alquiler, los pagos de servicios públicos y cualquier otro salario adicional. Estos gastos deben haberse realizado en el período de ocho semanas posterior a la originación. Sin embargo, esta cantidad puede reducirse proporcionalmente ante cualquier eventual reducción del número medio de empleados.

Programa de Préstamos de Desastres por Daños Económicos

Este viejo programa, también conocido como EIDL (Economic Injury Disaster Loans) fue reforzado. Ahora proporciona 10.000 dólares en ayuda de emergencia para las pequeñas empresas afectadas por COVID-19. Estos préstamos no tienen que ser devueltos, lo que los convierte efectivamente en una subvención.

Para los préstamos EIDL puedes pedir prestado hasta 200.000 dólares sin garantía personal.

Seguro de desempleo por la pandemia de Coronavirus

El plan de estímulo se amplía, tanto por la disminución de requisitos como por el aumento de prestaciones relacionadas con la emergencia actual.

La elegibilidad para los beneficios de desempleo se extiende a aquellos que de otra manera no calificarían si su pérdida de trabajo no estuviera relacionada con la pandemia COVID-19. 

Esto incluye a los contratistas y a los trabajadores autónomos, a aquellos ocupación se ha visto afectada, a los que sólo buscan un empleo a tiempo parcial, a los que tienen un historial de empleo insuficiente o a cualquiera que de otro modo no cumpliría los requisitos.

Sin embargo, se exceptúa específicamente a aquellos que tienen la capacidad de continuar su trabajo a distancia por Internet o que ya tienen una licencia por enfermedad pagada u otros beneficios de licencia debido a la interrupción del trabajo.

El plan amplía la duración de las prestaciones de desempleo habituales de 26 semanas a hasta 39 semanas. Extiende el pago de los beneficios también a la primera semana de desempleo (donde no lo prohíban las leyes estatales). También financia un nuevo beneficio de Compensación Federal de Desempleo por Pandemia de 600 dólares por semana, además del beneficio regular de desempleo, hasta finales de julio de 2020.

La Ley CARES también estableció el programa de Compensación de Desempleo de Emergencia por Pandemia (PEUC o Pandemic Emergency Unemployment Compensation), que permite a los trabajadores que han agotado sus prestaciones de compensación por desempleo recibir 13 semanas más de prestaciones, si pueden trabajar.

Además, la Asistencia de Desempleo en Caso de Pandemia (PUA o Pandemic Unemployment Assistance) extiende los beneficios a los trabajadores por cuenta propia, a los trabajadores independientes y a los contratistas independientes.

En el caso de los trabajadores que siguen empleados pero con un horario reducido, el plan de estímulo financia el 100% de los beneficios de compensación a corto plazo. Además, ofrece incentivos a los estados que no tienen esos beneficios para que los apliquen.

Cambios en impuestos y créditos

Para contribuyentes:

La Ley CARES crea un reembolso de impuestos de 1,200 dólares por contribuyente más 500 dólares por niño. 

El monto del reembolso se reduce gradualmente para individuos que tienen ingresos superiores a $75.000 por año, $112.500 para jefes de familia y $150.000 para declarantes conjuntos.

Los reembolsos de los contribuyentes se van reduciendo gradualmente a medida que aumentan los ingresos. Caen a cero cuando uno gana más de 99,000 dólares anuales siendo soltero, y los 198,000 dólares para los declarantes conjuntos.

Tomar de fondos de jubilación

Las personas pueden tomar desembolsos especiales y préstamos de fondos de jubilación con ventajas fiscales de hasta 100,000 dólares gracias a la nueva ley CARES.

Además, se exime del cumplimiento de las reglas de “Distribución Mínima Requerida” para los planes 401(k) y las cuentas de jubilación individual (IRA o Individual retirement account).

Deja sin efecto la penalización del 10% en los retiros anticipados de hasta $100,000 de los 401(k). Los titulares de las cuentas podrán devolver las distribuciones en los próximos tres años y se les permitirá hacer contribuciones adicionales para este fin.

Para los contribuyentes, permite una deducción por encima de la línea de los ingresos brutos ajustados (AGI o Adjusted Gross Income) de hasta 300 dólares para contribuciones caritativas y relaja otros límites de esas contribuciones.

La ley CARES también incluye algunas protecciones para los consumidores y algunos prestatarios. Hablamos de indulgencias y moratorias en las ejecuciones hipotecarias para todas las hipotecas respaldadas por el gobierno federal. También hay una moratoria en los desalojos para las propiedades de alquiler con hipotecas respaldadas por el gobierno federal o que participan en varios programas federales de subsidios de vivienda.

Para empresas

La nueva Ley CARES crea un Crédito de Retención de Empleados contra los impuestos laborales. La idea es retener y pagar a los empleados durante cualquier trimestre en el que las operaciones estén parcial o totalmente suspendidas debido al Coronavirus.

Este crédito no se aplica a los negocios que ya reciban el préstamo por “interrupción de operaciones” que mencionamos anteriormente.

El 50% de los pagos de impuestos de nómina para 2020 se vencerán en 2021, y el otro 50% en 2022. Las pérdidas por operaciones, pueden ser acarreadas por hasta cinco años. 

Los impuestos sobre el alcohol utilizado para producir desinfectante de manos se suspenderán en 2020.

Servicios de salud

La ley CARE prevé un desembolso para cubrir las necesidades directas del sistema de salud para hacer frente a la pandemia, así como financiación para tratamientos y prevención.

Se prevén reembolsos de Medicare, subvenciones y otros pagos federales directos, por un valor de en 100,000 millones de dólares.

CARE destina $27 mil millones para gastos de pruebas, desarrollo de vacunas y dispositivos de tratamiento médico, incluyendo $16 mil millones en compras para la Reserva Estratégica Nacional.

Como si eso fuera poco, también se relajan numerosas leyes, normas de pago de Medicare y requisitos de aprobación de medicamentos para permitir una mayor capacidad de respuesta ante la emergencia.

Requiere que las aseguradoras de salud cubran las pruebas del virus así como los tratamientos y vacunas que se desarrollarán. 

Protege a los proveedores de atención médica de la responsabilidad cuando se ofrecen como voluntarios para luchar contra la epidemia a través de las fronteras estatales. Aumenta los fondos para la capacitación de personal médico y para los programas de modernización.

Plan de estabilización de la economía

Con el fin de proporcionar liquidez a las empresas e industrias más afectadas, el plan de la Ley CARES asigna 500,000 millones de dólares para préstamos y garantías. 

De ese dinero, 25,000 millones de dólares son para líneas aéreas de pasajeros, 4,000 millones de dólares para las compañías de carga aérea y 17,000 millones de dólares para las empresas consideradas críticas para la seguridad nacional, todo ello administrado por el Secretario del Tesoro.

Los $454 mil millones restantes se asignan a programas y facilidades de préstamo operados por la Reserva Federal para apoyar a otras empresas, estados y municipios.

Diferencia con los “préstamos por interrupción de operaciones”

La principal diferencia es que estos grandes préstamos no son condonables.

Además, la ley CARES impone ciertas condiciones para estos préstamos otorgados por el Tesoro. Entre ellas: la recompra de acciones, el pago de dividendos y el recorte de la fuerza laboral de más del 10% están prohibidos.

La compensación para los empleados que ganen más de 425,000 dólares anuales tendrá un límite máximo. Y los paquetes de indemnización por despido tendrán un límite máximo de dos años de compensación.

La compensación para los empleados que ganen más de 3 millones de dólares anuales tendrá un tope de 3 millones de dólares más la mitad de cualquier cantidad que supere los 3 millones de dólares en su compensación de 2019.

Cualquier compañía propiedad del presidente, el vicepresidente o los miembros del Congreso no son elegibles para estos préstamos.

Los préstamos a empresas medianas (de 500 a 1,000 empleados) incluyen condiciones para que no subcontraten los trabajos, no contraten empleados fuera de EE.UU., no rompan los contratos sindicales y se mantengan neutrales con respecto a la organización sindical.

Los gobiernos estatales y locales recibirán hasta 150,000 millones de dólares en asistencia a través del nuevo Fondo de Ayuda para el Coronavirus (Coronavirus Relief Fund).

Fondo de socorro a los gobiernos estatales y locales

Se reservan 3,000 millones de dólares para los territorios administrados por el gobierno federal y 8,000 millones para los gobiernos tribales.

Los pagos a los gobiernos estatales y locales se dividen proporcionalmente según la población. Se trata de grandes subvenciones en bloque de duración indeterminada que se destinan a los gastos relacionados con el control de la epidemia y la mitigación de los daños económicos.
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