¿Por qué quemar billetes es ilegal y un delito en Estados Unidos?

¿Tienes tanto dinero que no te importaría deshacerte de algunos billetes? ¡Felicidades! Poder disfrutar de liquidez económica -tanto como para no preocuparte por el ahorro- forma parte del sueño americano. Sin embargo, deberías encontrar una forma inteligente de decirle adiós a esos dólares extra porque quemar esos billetes es ilegal en Estados Unidos. Podrías donarlos a una fundación o quizás prestárselos a un amigo que esté en problemas.

Eso sí: hagas lo que hagas, ¡no quemes tus dólares! Quemar billetes es ilegal -y un delito- en Estados Unidos. ¿Qué significa esto? En palabras simples, que podrías ganarte una condena penal de 10 años de prisión y además tener que pagar un montón de dinero en multas.

¿Deberías entonces “romper” tus dólares? Pues, no te lo recomendamos. En este país, es ilegal cualquier tipo de daño que le puedas hacer a la moneda, desde romper un billete -no queda claro de qué pasará con quienes están practicando sus trucos de magia- hasta dañar una moneda de un centavo.

Como ves, la denominación de la moneda no tiene nada que ver: en sí, el punto principal es respetar el valor de la moneda fiduciaria.

Por qué quemar billetes de dolar es ilegal

¿Por qué quemar billetes es ilegal y un delito en Estados Unidos?

Teniendo esto claro, es posible que te estés haciendo una pregunta válida: ¿por qué quemar billetes es ilegal y un delito en Estados Unidos? La historia comienza hace muchos años atrás. ¿Qué tanto? Pues, tendríamos que remontarnos al comienzo del uso de metales preciosos, como el oro y la plata, para la acuñación de las monedas de circulación legal.

En aquella época, las bandas criminales no “imprimían dólares” ni se dedicaban al lavado. Entonces, ¿cómo hacían dinero (sin robar un banco, claro está)? Fácil: limando o cortando pequeños pedazos de moneda para guardar los retazos. Las monedas limadas eran usadas en el mercado, pero estaban adulteradas. Quien las recibía, no se percataba de que faltaba un trozo de oro y, por ende, estaba cerrando un trato por menos dinero del acordado.

Pero, si esto pasó hace tanto tiempo, ¿por qué se mantiene vigente? Pues, porque le tocará a la Reserva Federal reemplazar esos billetes y monedas que hayan salido de circulación por estar dañadas o alteradas. 

El costo de los billetes es un factor a considerar

Tomando en cuenta que hacer un billete de $1 cuesta unos 5.5 centavos de dólar -y que este es un precio que se eleva dependiendo de la denominación, por ejemplo, un billete de $100 cuesta 14 centavos de dólar- pagar la cuenta al final del año sería una pérdida económica evitable para la nación, en especial si la quema de billetes se convierte en un método de protesta y, después de una ola de descontento, se queman cientos de miles de dólares en la calle.

Nota: Antes de perder la cabeza, debes tener en mente que las probabilidades de ser juzgado bajo la ley de destrucción de la moneda es remota. ¿Por qué? Principalmente, porque las monedas de hoy en día no contienen una cantidad significativa de metales preciosos. Por ende, es imposible que una banda criminal decida limar monedas de un centavo para quedarse con las ganancias, ¿no es así?

Importante: ¿Crees que quemar la bandera americana en una protesta es algo inmoral o que no debería ser castigado? Pues, entonces quizás pienses que dañar una moneda o billete es igual de bueno o malo. De hecho, muchas personas opinan que quemar billetes no debería ser ilegal y que podría ser catalogado como una manera de protesta o de ejercer el derecho a la libertad de expresión, un derecho que, como recordarás, está protegido por la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de América.

¿Qué dicen las leyes de los Estados Unidos sobre la destrucción de la moneda?

La ley federal que prohíbe la mutilación de las monedas -y que equipara esta acción con un delito- es el Título 18, Sección 331 del año 1948. ¿Qué dice esta ley? lo siguiente:

«Whoever fraudulently alters, defaces, mutilates, impairs, diminishes, falsifies, scales, or lightens any of the coins coined at the mints of the United States, or any foreign coins which are by law made current or are in actual use or circulation as money within the United States; or whoever fraudulently possesses, passes, utters, publishes, or sells, or attempts to pass, utter, publish, or sell, or brings into the United States, any such coin, knowing the same to be altered, defaced, mutilated, impaired, diminished, falsified, scaled, or lightened shall be fined under this title or imprisoned not more than five years, or both.»

Traducción del extracto en español: “Quien fraudulentamente altere, desfigure, mutile, deteriore, disminuya, falsifique, rebaje, lime o aligere las monedas acuñadas en los Estados Unidos o aquellas monedas extranjeras que por ley estén en circulación legal o en uso; o quienquiera que, también de forma fraudulenta, posea, emita, publique, venda o intente obtener, emitir, publicar, vender o importar una o varias de estas monedas a sabiendas de que han sido alteradas, rebajadas, desfiguradas, deterioradas o falsificadas; será multado o condenado a prisión por más de cinco años o recibirá ambos castigos; esto según lo dispuesto en este título.”

La palabra clave en este extracto es la palabra “fraudulenta”. Es decir, la alteración de la moneda debe ser intencional y, probablemente, tener un propósito ilegal, como estafar al comerciante de la esquina, por ejemplo. Fíjate que no solo es ilegal -y un delito- destruir o modificar una moneda acuñada en los Estados Unidos: las monedas extranjeras que estén en circulación legal en el país también deben respetarse.

¿Qué dicen las leyes de los Estados Unidos sobre la destrucción de los billetes?

La misma ley federal (pero en su Título 18, Sección 333) expresa sobre la destrucción o alteración de billetes lo siguiente: 

«Whoever mutilates, cuts, defaces, disfigures, or perforates, or unites or cements together, or does any other thing to any bank bill, draft, note, or other evidence of debt issued by any national banking association, or Federal Reserve bank, or the Federal Reserve System, with intent to render such bank bill, draft, note, or other evidence of debt unfit to be reissued, shall be fined under this title or imprisoned not more than six months, or both.»

Traducción en español: “Quien quiera que mutile, corte, desfigure, perfore, una, pegue o haga cualquier acto a un billete, letra, nota o cualquier otra evidencia de deuda emitida por una asociación bancaria nacional, por el Banco de la Reserva Federal o por el Sistema de la Reserva Federal con la intención de hacer que dicha letra, billete, nota o evidencia de deuda no sea apta para ser reutilizada, cobrada o reemitida será multado bajo lo dispuesto en este título, encarcelado por no más de seis meses, o ambos.”

Nuevamente, nota como la intención de los legisladores es proteger al emisor de la deuda o al portador y también evitar que una persona dañe un billete hasta el punto de no poderse utilizar para lo que fue diseñado, es decir, el intercambio comercial per se. 

Sin embargo -y a diferencia del texto anterior- no se hace referencia a los billetes o notas al cobrador que hayan sido emitidas fuera de los Estados Unidos, por lo que quizás quemar un euro dentro del territorio americano no sería un delito. (Aunque es mejor que no lo intentes).

¿Puedo ir a prisión en Estados Unidos por quemar un billete o mutilar una moneda?

Posiblemente, no. Es muy raro que alguien sea investigado, arrestado y juzgado por degradar la moneda americana. Tal como dijimos anteriormente, el propósito de estas leyes -a excepción quizás con la sección que se refiere a los billetes- se ha perdido. Las monedas ya no tienen un valor intrínseco en sí mismas gracias a la poca cantidad de metales preciosos que contienen. 

De hecho, los museos y casas de la moneda tienen máquinas de prensado de centavos activas que se permiten porque su objetivo no es en sí degradar, insultar o modificar la moneda americana para hacer fraude, con fines de lucro o estafa; sino para crear un bonito recuerdo de la visita

¿Esto quiere decir que nadie ha ido a prisión por este delito? No necesariamente. El caso más sonado en el país sucedió en el año 1963 cuando un marine de 18 años fue condenado por tallar los bordes de las monedas de un centavo para hacerlas pasar por una moneda de mayor denominación y así comprar -gratis- en las máquinas expendedoras de bebidas y alimentos.

Ronald Lee Foster, el marine americano, fue condenado por este delito, aunque no fue a la cárcel. Tuvo que pagar una multa de $20 -hoy, unos $170- y le dieron un año de prisión en libertad condicional.

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