¿Pagan impuestos en México los que reciben dinero de USA?

Según el informe Anuario de Migración y Remesas (México, 2017), elaborado por el Banco BBVA y CONAPO, en la última década las remesas han alcanzado un límite histórico en México, siendo -en su mayoría- provenientes de los Estados Unidos. De ahí que hay tanto interés en saber si es necesario pagar impuestos en México por recibir dinero de USA. Este crecimiento nada ligero encuentra su primer vestigio en los años 2000-2006. En ese período, las remesas del extranjero experimentaron un crecimiento del 290%, situándose en un total de casi 26 mil millones de dólares.’

Pero, ¿de dónde viene y hacia dónde van esas remesas? Más de un 95% proviene de ciudadanos estadounidenses e inmigrantes mexicanos y al menos un 40% de ellas se destina a personas mayores a los 65 años de edad. Sería lógico afirmar que los trabajadores mexicanos de USA utilizan parte de su sueldo para ayudar a sus padres a cubrir sus necesidades básicas de alimentación, vestuario, salud y servicios públicos.

Es tanta la contribución de las remesas al estado mexicano que, antes de la llegada de la pandemia, se estimaba que para el año 2020 representarían casi el 3% del PIB del país latinoamericano. ¿En cuánto se traduce esto? En unos 35 mil millones de dólares. 

El impacto económico de las remesas y su componente migratorio nos deja con una incógnita, ¿pagan impuestos en México los que reciben dinero de USA?

¿Pagan impuestos en México los que reciben dinero de USA?

El factor que hay detrás del aumento de remesas

Antes de entrar de lleno en el tema, necesitamos hacer una pausa para descubrir qué factores han promovido el aumento de remesas en el país. En sí, hay varios componentes detrás de este incremento:

  • La disminución del poder adquisitivo de los mexicanos. En los últimos seis años, el peso mexicano se ha devaluado casi en un 50% con respecto al dólar. Esta depreciación se traduce en una disminución del poder adquisitivo de las familias mexicanas y, por supuesto, incrementa el nivel de dificultad de mantener sus necesidades básicas 100% cubiertas.
  • La tasa de informalidad en el país latinoamericano. Incluso antes de la pandemia, la tasa de desempleo mexicana no era la mejor del mundo. Sin embargo, tampoco era tan alta como la de otros países de la región. El problema, en sí, siempre ha sido la tasa de informalidad. Más de la mitad de la población en edad de trabajar se dedica a actividades informales. Esto hace que, a pesar de que puedan ganar dinero mes a mes, estén en condiciones precarias, es decir, sin seguro médico, sin estabilidad laboral, sin acceso a la banca, entre otros.
  • La dependencia de la economía mexicana de las remesas. Si bien no es un factor que motive directamente a los mexicanos en USA a enviarle dinero a sus familias, es importante destacar que este es el cuarto país receptor de remesas del mundo, siendo superado solo por China, la India y Filipinas; dos de los cuales tienen diez veces más población de origen que la del territorio latinoamericano.

Nota: Las remesas en México se han incrementado a nivel nacional. Sin embargo, hay ciertos estados que llevan la delantera, ya que son los que más dinero reciben. ¿Cuáles? Hay varios, pero los tres principales son Guanajuato, Michoacán y Jalisco. ¿Dato curioso? Ese es el destino de las remesas enviadas a México, pero ¿y el origen? Nuevamente, destacan tres estados en la lista: California, Illinois y Texas.

  • La calidad en materia de trabajo y sueldos de los familiares en Estados Unidos. A pesar de lo que se piensa, muchas de las remesas enviadas provienen de inmigrantes residentes legalmente y ciudadanos estadounidenses. Estos han logrado acceder a mejores puestos de empleo y, por tanto, ganan más dinero mes a mes. Este factor les ha permitido aumentar la cantidad de dinero transferido a sus familias y, dependiendo de su estado de residencia, aprovecharse de ese monto para la deducción de impuestos.
Importante: En algunos estados de los Estados Unidos, los ciudadanos y residentes americanos pueden deducir el monto de las remesas que envían en la presentación de su declaración de impuestos.
  • El bajo costo de los envíos de dinero. Hace dos décadas, enviar dinero a México costaba hasta cinco veces más que hoy en día. De hecho, en la actualidad cualquiera puede enviarle dinero a sus familiares en México por tan solo $5-7; esto según cifras publicadas por el Banco Mundial. Cuando se compara esta tasa a la de otros países, encontramos que el costo económico de la transferencias de remesas entre Estados Unidos y México es una de las más asequibles del mundo.

Ya teniendo esto claro, nos queda responder la pregunta del millón: ¿si recibo dinero del extranjero, tengo que pagar impuestos?

Las remesas en México NO están sujetas al pago de impuestos directos

Si vives en México y tus ingresos provienen de USA (remesas) no tendrás que pagar impuestos, al menos no directamente. Por ahora, lo único que tendrás que hacer es mostrar tu RFC del SAT impreso -que se tramita de forma gratuita- para retirar los dólares (en pesos) que te hayan enviado tus familiares. No obstante, el hecho de que no haya un impuesto especial a las remesas no quiere decir que quienes reciban un dinero extra de USA estén exentos del pago de impuestos.

El problema es que no se trata de un tributo directo a la remesa, sino que se une a la recaudación de impuestos conexos, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto sobre la Renta (ISRL). Esta es quizás la manera en la que esos dólares adicionales que reciben los mexicanos dentro de su país abulta la cifra del erario público.

El pago del IVA por la recepción de remesas

México no tiene una cultura tributaria como la de los Estados Unidos. Un poco más del 30% de su recaudación proviene de los impuestos por la producción del petróleo y sus derivados, mientras que la gravación de la actividad económica apenas alcanza el 12%. ¿Cómo se mantiene el país? Mediante el aumento del IVA, en esencia

Esto es comprensible porque como indicamos anteriormente -y tal como sucede con otros países latinoamericanos- la tasa de informalidad mexicana es bastante alta. Por eso el estado ha decidido gravar las compras elevando el Impuesto al Valor Agregado. Todo ese dinero que ganan los informales -y también quienes reciben remesas- incrementan el consumo. Y cada compra que se realice viene gravada con un IVA.

Para que te hagas una idea, se presume que en 2006, las familias receptoras de remesas contribuyeron con más de mil millones de dólares por concepto de IVA a las arcas del estado mexicano, lo que se traduce en casi el 2% de la recaudación total. ¿Cuál es la tasa del IVA en México? Nada más y nada menos que el 16% del monto subtotal de los productos y/o servicios.

El pago del ISRL por la recepción de remesas

Nuevamente, el Impuesto sobre la Renta no es, en sí, un impuesto directo a las remesas. No obstante, cualquier mexicano que reciba dinero de los Estados Unidos -siempre que no tenga deducciones aplicables, no esté exento de pagar impuestos o no gane lo suficiente como paga hacer un pago- deberá declarar y pagar impuestos sobre las remesas recibidas

La tasa, en este caso, varía entre el 30-35% del monto, a menos que el remitente de la remesa sea padre, madre, cónyuge o hijo del receptor. (Que es lo que sucede en la mayoría de los casos)

¿Cómo sabe el estado mexicano que una familia recibe remesas? Gracias al RFC, que es un documento emitido por el SAT (Servicio de Administración Tributaria). Cualquier persona que decida retirar sus remesas en México, debe presentar este certificado impreso. De lo contrario, no podrá recibir el dinero.

Nota: Recuerda que los bancos mexicanos deben reportar cualquier operación que supere los $20,000 pesos. Esta es otra de las formas en las que el SAT podría descubrir que alguien no declara sus remesas.

¿Por qué se cree que hay impuestos por recibir dinero del extranjero en México?

Es posible que el mito de que tienes que pagar impuestos por remesas en 2020 se deba a una promesa de campaña presidencial del candidato republicano Donald Trump. En su segunda campaña presidencial, Trump alegó que haría pagar a México por el muro de la frontera y que el mecanismo que había ideado para hacerlo era ponerle un impuesto a las remesas que le envían los inmigrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos a sus familiares en su país de origen. 

No obstante, esta no es una promesa nueva. Se trata de algo que ya había dicho en su primera campaña presidencial. Ahora bien, ¿qué proponía el presidente Trump? En principio, cobrarle el 2% del monto enviado a los inmigrantes que estén dentro del país. Afortunadamente, esta medida es inaplicable en la vida real por múltiples razones.

La primera, que muchos de quienes envían remesas a México no son inmigrantes ilegales, sino ciudadanos norteamericanos. La segunda, que el siguiente porcentaje más grande en la lista agrupa a los residentes sin ciudadanía, pero legales en el país. Pero quizás la más importante de todas es que, de existir una barrera como esta, se abriría un mercado negro de remesas.

Por supuesto, hay otros obstáculos que Estados Unidos tendría que superar en caso de decidir poner un impuesto a las remesas como este:

  • Si el impuesto a las remesas se establece, se estaría legitimando el trabajo informal porque parte de ese dinero proviene de trabajadores que no están contratados legalmente en el país.
  • Esto llevaría al Senado y al Congreso a discutir sobre el tema. Siendo un estado estricto en materia laboral -y uno de los países más libres, económicamente hablando- se tendría que buscar cómo legalizar ese empleo informal y, por ende, asumir la carga de un grupo de derechos laborales que se derivarían de ese acto.

Si se estudia este caso con detenimiento, es posible que los Estados Unidos no se atreva a gravar las remesas con un impuesto. 

Este es el lado norteamericano, pero ¿qué pasa en México? Al reconocer que las remesas forman parte integral de la economía y del crecimiento de las finanzas familiares mexicanas, desde Peña Nieto hasta Manuel López Obrador han anunciado que protegerán los ingresos de los mexicanos.

Una de las soluciones que se han planteado en un escenario como este es abrir ventanillas de bancos mexicanos en los Estados Unidos para que el depósito se realice de forma directa y, por ende, libre de impuestos americanos. Por supuesto, nada está decidido, principalmente porque la imposición de un impuesto a las remesas se ve como una posibilidad irreal y lejana; pero los especialistas ya se han adelantado a ello.

¿Hay límites para el envío de remesas de Estados Unidos a México?

No. Estados Unidos no impone ningún límite a los familiares para el envío de remesas a México. Sin embargo, lo que sí se le exige al remitente es que le informe al Servicio de Rentas Internas (IRS o Internal Revenue Service) de ese movimiento a través del Formulario 709, 8300 o 114 según sea el caso. Por suerte, México tampoco ha establecido límites para la recepción del dinero. Quienes sí tienen limitaciones son los actores que participan en la operación. 

Por ejemplo, Western Union, que es uno de los principales agentes de envío de remesas del mundo, impone un límite de $5,000 por operación. Los bancos, en cambio, aumentan esta cifra hasta los $10,000. En el caso de TransferWise y otras plataformas similares, los límites son casi inexistentes. De hecho, permiten la transferencia de hasta $1,000,000.

Por supuesto, cada banco es libre para establecer sus límites propios. Citibank se mantiene entre los $3,000 y los $10,000 semanales, mientras que Wells Fargo reduce el monto a tan solo $1,500 al día.

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