Estados que no cobran impuestos sobre las ventas

Las leyes fiscales relacionadas con los impuestos sobre las ventas de los distintos estados de Estados Unidos no están sujetas a las regulaciones federales. Esto demuestra que, una vez más, cada estado tiene control sobre sus propios impuestos, incluyendo los relacionados a las ventas realizadas en su territorio. A continuación veremos cuáles son los estados que no cobran impuestos sobre las ventas.

Los impuestos sobre las ventas, generalmente, son un tipo de impuesto que se impone a las transacciones realizadas por minoristas y al cobro de ciertos servicios. Además de los impuestos básicos sobre las ventas, ciertos municipios y condados pueden también imponer recargos adicionales.

Por ejemplo, el impuesto sobre las ventas en el estado de New York es del 4%, pero la ciudad de New York tiene otros impuestos extra que hacen que esa tasa aumente hasta un 8.875%.

Nota: Si bien un grupo de productos, como los comestibles, medicamentos -recetados o de venta libre- y el vestuario pueden estar exentos del impuesto general sobre las ventas a nivel estatal, esos mismos productos podrían estar sujetos a impuestos sobre las ventas a nivel local.

Cuáles son los estados de Estados Unidos sin impuestos sobre las ventas

Desde el 2019, se registran cinco estados con un impuesto sobre las ventas del 0%. ¿Cuáles? Alaska, Delaware, Montana, New Hampshire y Oregon. No obstante, cada estado tiene su propia regulación en materia de impuestos sobre la renta o impuestos sobre las actividades turísticas; esto además de una suma de impuestos locales que podrían aplicar las ciudades o municipios sobre las ventas efectuadas en la localidad.

Alaska

Si bien no hay impuestos sobre las ventas en Alaska, los gobiernos locales cuentan con la capacidad de imponer ciertos tributos añadidos sobre la venta de algunos bienes o servicios. En Juneau, por ejemplo, el impuesto sobre las ventas es del 5%, mientras que en Anchorage y Fairbanks no se aplica ningún tipo de tributo por este concepto.

El impuesto a la gasolina es el más bajo de la nación, que se posiciona en 8.95 centavos por galón. Los impuestos sobre las ventas se aplican, usualmente, a los distribuidores o mayoristas de bebidas alcohólicas y normalmente se cobran a través de una tarifa plana.

En Alaska, también hay un impuesto especial de $34.50 para aquellos pasajeros que se suban a embarcaciones comerciales de viajes con opción de alojamiento nocturno. Adicionalmente, algunas localidades aplican impuestos extra sobre los combustibles. En este caso específico, los consumidores no podrán reclamar reembolsos de ningún tipo.

Delaware

En lugar de los impuestos sobre las ventas, Delaware aplica una especie de impuesto a los ingresos brutos de ciertas empresas. El estado hace un uso extensivo de los impuestos especiales a través de sus propias regulaciones. Estos impuestos se resumen en la aplicación de una tarifa plana por galón en la venta y comercialización de productos como el combustible para automotores y alcohol. Hay también un impuesto de $2.10 por la venta de paquetes de cigarrillos.

El estado de Delaware trabaja con ciertos impuestos adicionales para un grupo específico de distribuidores y comercializadoras de bienes y servicios, lo que le permite gozar del puesto de tener un impuesto sobre las ventas del 0%.

Ese impuesto cero ha convertido a Delaware en un estado atractivo para los comerciantes y también para esos coleccionistas de arte que desean evadir el pago de sobrecargos por las piezas y pinturas de arte que adquieren en el mercado.

Nota: El impuesto sobre las ventas en California es uno de los más altos de los Estados Unidos (7.25%). Puerto Rico, que es un territorio no estatal, recauda un impuesto sobre las ventas del 11.5%.

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Montana

Las regiones del estado de Montana atraen a cientos de turistas y negociantes del sector porque los complejos turísticos tienen un impuesto sobre las ventas bastante bajo, que es del 3% para resorts y otros locales de hostelería. Para calificar a este impuesto, la ciudad en la que esté el negocio debe tener una población permanente de 5,500 personas.

El propósito de este tributo tan bajo es apoyar con la infraestructura y mantenimiento de las zonas frecuentadas por los viajeros. ¿Dónde? En lugares turísticos, como Whitefish, Red Lodge, Big Sky y West Yellowstone.

Eso sí: Las otras instalaciones destinadas al alojamiento y las compañías automotrices sí están sujetas a un impuesto sobre las ventas.

Nota: En sí, lo que diferencia a Montana de otros estados del país es que muchas de sus jurisdicciones locales no tienen permitido recaudar impuestos sobre las ventas.

New Hampshire

Existe un impuesto sobre las ventas del 9% en New Hampshire que se aplica a las comidas preparadas en restaurantes, el alquiler de habitaciones a corto plazo y el alquiler de carros. También hay un impuesto del 7% diseñado específicamente para el cobro de los servicios de telefonía, y un impuesto extra de $0.75 por cada $100 que se generen a través de la venta de un inmueble en el sector de los bienes raíces.

Este estado impone también impuestos especiales a la venta de ciertos productos, específicamente, tabaco y electricidad. Además, los gobiernos locales no pueden declarar impuestos sobre la venta en el pago de la luz, lo que hace que sea del 0%. El impuesto del 0% sobre estos bienes no se aplica a las transacciones business to business (B2B), es decir, cuando el comprador adquiere un producto con la intención de revenderlo a otra empresa y así obtener ganancias.

Nota: En New Hampshire también se aplica un impuesto al comercio de la madera al momento del corte, que es del 10% del producto calculado al valor del día. Aquí se excluye la madera de uso personal. Nota también que el tratamiento fiscal de New Hampshire para residentes es bastante favorable, ya que el impuesto sobre la renta solo está sujeto a los ingresos que se generen por concepto de intereses y dividendos.

Oregon

En Oregon, cada municipio puede interponer sus propios impuestos sobre la venta de ciertos bienes. Por ejemplo, hay un impuesto al tabaco y un impuesto especial para la venta de bebidas alcohólicas empaquetadas.

Los gobiernos locales también pueden crear sus propios impuestos sobre las ventas, como en el caso de Ashland, donde se cobra el 5% por impuestos sobre la venta de alimentos preparados.

No obstante, Oregon presenta un alto impuesto sobre la renta a nivel personal al menos si se le compara con el de otros estados; pero no grava las propiedades intangibles, como las acciones y bonos.

En resumen, estados que no cobran impuestos sobre las ventas

El impuesto estatal sobre las ventas puede influir en la realización de compras grandes o pequeñas y así aumentar el costo adicional que paga un consumidor por el producto o servicio que desea adquirir. La mayoría de los estados del país aplican impuestos sobre las ventas para ayudar a generar ingresos que financien sus operaciones regulares, a excepción de estos cinco estados: Alaska, Delaware, Montana, New Hampshire y Oregon.

Aún así, estos estados pueden imponer otras formas de impuestos, pero la falta de la aplicación de los impuestos regulares sobre las ventas a nivel estatal podría influir en el precio de los productos y servicios haciendo que sean más rentables y asequibles, especialmente para aquellas personas que no residan dentro de sus territorios.

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